{"id":127,"date":"2016-04-26T13:15:34","date_gmt":"2016-04-26T13:15:34","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=127"},"modified":"2016-04-26T13:15:34","modified_gmt":"2016-04-26T13:15:34","slug":"en-busca-de-una-nueva-narrativa-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=127","title":{"rendered":"En busca de una nueva narrativa (parte I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Una de las cosas que caracteriza a los seres humanos es la capacidad de narrar. En efecto, somos seres narrativos, en consecuencia no podemos entender el mundo si no es a trav\u00e9s de historias, cr\u00f3nicas, an\u00e9cdotas, comentarios, testimonios, en fin, necesitamos referir lo sucedido, ya sea ver\u00eddico o ficticio. Los pol\u00edticos, hoy como ayer, se dirigen al electorado a trav\u00e9s de \u00a0narraciones o relatos, y lo cierto es que muchos de estos relatos terminan por enfermar a la sociedad. Algunos piensan que necesitamos otra \u00e9pica, que nos sea \u00fatil para volver a creer. Es probable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nostalgia asoma debido a que asistimos al final de un ciclo vital, es decir, un mundo que desaparece, en consecuencia necesitamos inventarnos otra \u00e9pica que nos ayude a vivir, a seguir adelante. Estamos situados frente a un mundo que desaparece y otro que nace, y ante \u00a0nuestros ojos una realidad que nos resulta muy diferente e incluso vol\u00e1til.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El avance tecnol\u00f3gico ha modificado el mundo que conoc\u00edamos, y lo ha hecho en un tiempo r\u00e9cord, en poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Pero no lo ha modificado tanto como lo vaticinaban ciertos agoreros medi\u00e1ticos, pues, el paso del Siglo XX al Siglo XXI no ha sido tan abrupto. Claro que esto se ha acompa\u00f1ado de un inusitado cambio generacional. En efecto, nuestros hijos no viven ni piensan como nosotros, y mucho menos nuestros nietos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida en sociedad, las relaciones interhumanas, la econom\u00eda, el trabajo, la pol\u00edtica, el estudio y la cultura, pr\u00e1cticamente todo se ha modificado, dando lugar a una serie de lugares comunes que escapan a un an\u00e1lisis profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber emprendido una larga y dura carrera, de haber vivido aqu\u00ed y en otros escenarios, volteo la cabeza para decir con Neruda:<em> \u201cconfieso que he vivido\u201d,<\/em> pero m\u00e1s all\u00e1 de hacer el esfuerzo necesario por adaptarme darwinianamente a los tiempos que corren, de entender que si uno no sube a ese tren se queda en el pasado, no puedo negar una cierta nostalgia, s\u00ed nostalgia, pero no melancol\u00eda. Tenemos una iconograf\u00eda en blanco y negro, anal\u00f3gica, mientras se desvanece aquella otra narrativa por efecto de la decadencia, que algunos califican de crisis, no sin cierto af\u00e1n conformista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de la Segunda Guerra Mundial se impuso un nuevo orden mundial y muchos aspectos de la vida cambiaron. Los dos grandes bloques mantuvieron una Guerra Fr\u00eda que dur\u00f3 d\u00e9cadas, alimentada por una tenaz disputa de poder, cada uno con su relato particular. En el 89 cay\u00f3 el Muro de Berl\u00edn y supusimos que esto servir\u00eda para que con el tiempo cayesen otros muros y nunca m\u00e1s volviesen a levantarse. Nos equivocamos. Hoy por hoy tenemos otros escenarios, algunos in\u00e9ditos, y la realidad no suele compadecerse con nuestras aspiraciones o sue\u00f1os. Las sociedades actuales viven una alocada carrera proteccionista en busca de seguridades que ofrezcan paz. En efecto, paz y seguridad, claro, pero no felicidad. Algunos analistas dicen que actualmente hay intereses para revivir la Guerra Fr\u00eda y, como hace un tiempo dec\u00eda un intelectual en una publicaci\u00f3n europea, m\u00e1s que una Guerra Fr\u00eda vivimos una Paz Caliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes los muros eran para impedir la salida de personas aut\u00f3ctonas, hoy son para no permitir el ingreso de extranjeros. Esos altos muros pretenden resguardar la vida de un pa\u00eds e ignorar lo que sucede afuera, sin embargo resulta dif\u00edcil no escuchar las s\u00faplicas, las demandas humanitarias, los lamentos que llegan del otro lado del muro. Ya s\u00e9 que muchos dir\u00e1n: es lamentable pero no es nuestro problema, debemos pensar en nosotros. Eso mismo dicen los nacionalismos que se miran el ombligo a la vez que se desentienden ol\u00edmpicamente de las calamidades que suceden en el mundo actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si vivimos en una \u00e9poca de cambio lo l\u00f3gico es que nos preguntemos de qu\u00e9 manera verificaremos el cambio o c\u00f3mo mediremos la magnitud del mismo. Pienso que primero deber\u00edamos reparar en los temas vitales, esos que nos interesan a todos y no a unos pocos que por otra parte siempre son los beneficiarios directos. La medici\u00f3n habr\u00eda que hacerla en \u00e1reas como educaci\u00f3n, sanidad, nutrici\u00f3n, igualdad, cultura, etc. Doy por sentado que algunos privilegiar\u00e1n el PBI, otros el desarrollo empresarial, las reservas del Estado, o quiz\u00e1 los capitales depositados en los para\u00edsos fiscales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dije, el mundo ha cambiado significativamente en poco tiempo, ya nada es como era, ni el clima, ni las costumbres ni las supersticiones. Se avecina una humanidad diferente, por momentos irreconocible. En efecto, un cambio clim\u00e1tico innegable en funci\u00f3n de una econom\u00eda basada en la emisi\u00f3n de anh\u00eddrido carbono y otros gases (aunque lo nieguen sus principales beneficiarios), unas circunstancias culturales que evolucionan d\u00eda a d\u00eda a caballo del vertiginoso desarrollo tecnol\u00f3gico, as\u00ed como de los avances de la ciencia, la medicina y el humanismo. En fin, el tiempo transcurre y los recuerdos se tornan anticuados, salvo en nuestra imaginaci\u00f3n, y como sostiene un amigo el tiempo sigue mat\u00e1ndonos poco a poco sin que lo percibamos&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se avanza en la informaci\u00f3n de los ciudadanos a trav\u00e9s de las redes sociales, mientras que las tecnolog\u00edas que reducen la participaci\u00f3n humana en los canales de producci\u00f3n y empleo, terminan destruyendo puestos de trabajo. La repercusi\u00f3n social es alarmante, pues, el desempleo no solo alcanza a la mano de obra no calificada, sino a los graduados universitarios con m\u00e9ritos acad\u00e9micos de primer orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esta altura quiero hacer menci\u00f3n de la narrativa de los indignados, un colectivo como dicen los espa\u00f1oles, que ha dado lugar a movimientos antisistema que hacen vibrar los cimientos de la sociedad. Los pol\u00edticos y los medios le han endilgado esa calificaci\u00f3n que a mi entender es inexacta, ya que la cr\u00edtica a los indignados (yo me adhiero a ellos porque me siento indignado) es contra \u201c\u00e9ste sistema\u201d, no contra todo sistema. Vengo siguiendo los sucesos de estos movimientos con vivo inter\u00e9s a partir del op\u00fasculo que public\u00f3 en Francia St\u00e9phane Hessel en el 2010.\u00a0 Escuch\u00e9 a los indignados de Atenas en la plaza Zahir, cuando a\u00fan estaba en el poder Georgios Papandreou, tambi\u00e9n los escuche en Madrid, en la plaza del Sol, y llegu\u00e9 a hablar con un revolucionario \u2013as\u00ed \u00e9l se calificaba- en El Cairo, a meses de la ca\u00edda de Hosni Mubarak, en pleno auge de la <em>Primavera \u00c1rabe<\/em>. Sin duda las plazas se han convertido en el lugar de la catarsis y tambi\u00e9n de la resistencia. Tengo posici\u00f3n tomada al respecto y descreo de las condenas de los pol\u00edticos y de las insidiosas cr\u00edticas period\u00edsticas, claro que esto no implica que por prudencia mantenga ciertos reparos, no acostumbro a dar cheques en blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos d\u00edas <em>Nuit Debout<\/em> (Noche en Pie) se reuni\u00f3 en la <em>Place de la R\u00e9publique<\/em> y me record\u00f3 el clima de tensi\u00f3n\u00a0 que se viv\u00eda en el 2005 en Par\u00eds, yo estaba all\u00ed por un congreso. El pr\u00f3ximo 15 de mayo habr\u00e1 una movilizaci\u00f3n internacional. Los indignados parisinos llaman a ocupar las plazas de todo el mundo durante ese fin de semana y lo divulgan a trav\u00e9s de las redes sociales. <em>\u201cHabitantes del mundo entero hagamos derribar las fronteras y construyamos juntos una nueva primavera global\u201d<\/em>. La ret\u00f3rica de la <em>Revoluci\u00f3n Francesa<\/em> aflora una y otra vez en estos j\u00f3venes alborotados y empecinados en cambiar el mundo. Sus dirigentes hablan de un <em>\u201cviento de esperanza\u201d<\/em>, aparecido en toda Europa en el 2011, <em>\u201cdesde Madrid a Atenas y Turqu\u00eda, luego de Nueva York a Brasil y M\u00e9xico, y finalmente Hong Kong\u201d.<\/em> Ellos dicen representar <em>\u201cun nuevo impulso<\/em> <em>en la lucha mundial contra la dictadura de las finanzas, la explotaci\u00f3n de las personas y la destrucci\u00f3n del medio ambiente\u201d.<\/em> \u00a1C\u00f3mo no estar de acuerdo con este postulado!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>15-M espa\u00f1ol<\/em>, <em>la Primavera \u00c1rabe<\/em>, el <em>Occuppy Wall Street<\/em>, inspiraron a <em>ces jeunes fran\u00e7ais<\/em>. Ellos se definen como un movimiento <em>\u201chorizontal y apartidista\u201d,<\/em> en consecuencia hacen a un lado los verticalismos y los partidos pol\u00edticos, de all\u00ed la honda preocupaci\u00f3n en las \u00e9lites pol\u00edticas, econ\u00f3micas y religiosas, tan afectas a los privilegios y tambi\u00e9n a la corrupci\u00f3n. Para sus detractores es una utop\u00eda m\u00e1s, no se sabe lo que quieren, y traer\u00e1n el caos. Me recuerda las cr\u00edticas del 68 en contra del <em>Mayo Franc\u00e9s<\/em>. Entonces yo ten\u00eda apenas 19 a\u00f1os y estudiaba en la Universidad Nacional de La Plata.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las cosas que caracteriza a los seres humanos es la capacidad de narrar. 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