{"id":183,"date":"2017-06-13T11:39:50","date_gmt":"2017-06-13T11:39:50","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=183"},"modified":"2017-06-13T11:39:50","modified_gmt":"2017-06-13T11:39:50","slug":"la-sociedad-del-cansancio-o-el-cansancio-social","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=183","title":{"rendered":"La sociedad del cansancio o el cansancio social"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El cansancio denota fatiga, a veces aburrimiento, pero a menudo tambi\u00e9n hast\u00edo y disgusto. Un cansancio que va m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00edsico, involucra lo psicol\u00f3gico (la mente se siente agotada) e incluso lo moral.\u00a0 En este \u00faltimo caso, sucede que alg\u00fan juez, parlamentario o funcionario de alta jerarqu\u00eda renuncian p\u00fablicamente a seguir en sus funciones aduciendo \u201ccansancio moral\u201d y, mucha gente no comprende a qu\u00e9 se refiere esa fatiga por la moral ni a qu\u00e9 obedece. Dar\u00eda la impresi\u00f3n que estos \u201cprohombres\u201d abandonan el barco porque la tempestad es tal que no pueden con ella. Se esfuerzan, no logran su cometido, desisten y se van a su casa. A diferencia de otros, a quienes los problemas morales no les quitan el sue\u00f1o, ya sea porque no los registran como tales o simplemente porque para ellos la moral nunca fue un problema o tal vez la ignoran ol\u00edmpicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Byung-Chul Han, un intelectual surcoreano que hoy vive en Berl\u00edn y escribe en alem\u00e1n, habla de la <em>\u201csociedad del cansancio\u201d <\/em>y de la <em>\u201csociedad del rendimiento\u201d. <\/em>Han sostiene que la sociedad actual no puede explicarse con las teor\u00edas de Marx, pues, \u00e9ste criticaba la <em>\u201csociedad disciplinaria\u201d<\/em> de la explotaci\u00f3n ajena, pero en nuestros d\u00edas la explotaci\u00f3n estar\u00eda internalizada gracias al neoliberalismo. En consecuencia ya no ser\u00eda necesario reprimir al individuo porque en m\u00e9rito al rendimiento \u00e9l llega a auto-explotarse. Aunque\u00a0 Foucault fue quien se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo el poder nos hace vivir sus imposiciones sin necesidad de amenazas, produci\u00e9ndose la internalizaci\u00f3n de las normas represivas. En fin, pienso que la sociedad que describe Han actualmente coexiste con la sociedad que Marx criticaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la mirada del otro ha desaparecido o ya no se la percibe, consecuencia del narcisismo que persigue el \u00e9xito de manera obstinada. En efecto, las sociedades actuales s\u00f3lo aceptan el \u00e9xito y rechazan visceralmente el fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el nov\u00edsimo mundo digital el otro desaparece, se esfuma. Pasamos varias horas del d\u00eda frente a la pantalla sin contactarnos con el otro y durante ese tiempo hasta llegamos a tener la ilusi\u00f3n de que no tendr\u00edamos problemas. Zygmunt Bauman dec\u00eda que en la modernidad que nos toca vivir llevamos una doble vida: <em>online <\/em>y <em>offline<\/em>. Esta \u00faltima ser\u00eda la verdaderamente conflictiva, ya que tenemos que tratar con los otros, debemos coexistir, y para peor no hay di\u00e1logo y no existe una mutua comprensi\u00f3n. A la ausencia de di\u00e1logo debemos sumarle un progresivo debilitamiento de las instituciones que antes pod\u00edan inspirar alguna confianza. El cambio se ha tornado permanente y la incertidumbre es la \u00fanica certeza. Es indudable que la incertidumbre se instal\u00f3 en nuestras vidas de una manera pat\u00e9tica, nos paraliza y nos imposibilita la planificaci\u00f3n del futuro, nunca sabemos qu\u00e9 va a suceder. La incertidumbre a muchos los deteriora en su autoestima y los lleva a sentirse seres descartables, eternos perdedores frente al \u00e9xito de otros. Sin embargo, yo creo que si a veces no se consigue lo que uno espera, desea o ama, es porque no existi\u00f3 la oportunidad. La oportunidad est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con el tema de la igualdad, tan declamada por unos y reclamada por otros,\u00a0 aqu\u00ed tenemos el meollo de la cuesti\u00f3n. La sensaci\u00f3n de impotencia para encarar cualquier empresa o actividad sumada a la p\u00e9rdida de la propia autoestima conduce al resentimiento y, en ocasiones, a una conducta agresiva, que puede ser peligrosa.\u00a0 Vivimos en un mundo interconectado pero nos hemos acostumbrado al mon\u00f3logo, y si no generamos un clima de di\u00e1logo abierto no puede haber futuro, porque \u00e9ste demanda dialogo y consenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra modernidad convive en no pocos aspectos con tradiciones, prejuicios y costumbres propias del Medioevo. Si hacemos una detenida observaci\u00f3n, veremos que persisten muchas actitudes propias de las monarqu\u00edas, del feudalismo, de los privilegios de casta del <em>Ancien R\u00e9gimen<\/em> y de tantas otras instituciones con las que la <em>Revoluci\u00f3n Francesa<\/em> y las que le sucedieron no pudieron desterrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ionesco sol\u00eda decir que los hombres estamos con la soga al cuello, pues, queremos tener una llave para solucionar todos los problemas sin saber que esa llave no existe. A \u00e9l le interesaba <em>Macbeth <\/em>porque es el problema del mal asociado al poder. Y hoy todos quieren el poder, dominar a los otros, y est\u00e1n dispuestos a convertirse en criminales con tal de lograrlo. El s\u00f3lo hecho de estar vivo, de hallarse consciente, significa estar comprometido, y el primero de todos los compromisos es la existencia, los dem\u00e1s compromisos son accidentales, sosten\u00eda el dramaturgo rumano que escrib\u00eda en franc\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simoine Weil cambi\u00f3 la academia por el trabajo en una f\u00e1brica. Necesitaba pasar por esa experiencia para poder hablar sobre la opresi\u00f3n que entonces eran sometidos los obreros. Weil advirti\u00f3 que los totalitarismos estaban contaminando los valores sobre los que asentaba Europa y que en las f\u00e1bricas acontec\u00eda una situaci\u00f3n peculiar. Ella proven\u00eda de una familia acomodada y estudi\u00f3 en Par\u00eds, pero sus intereses genuinos eran otros. Ingres\u00f3 al partido comunista y lleg\u00f3 a discutir con Trotsky. Viaj\u00f3 a Espa\u00f1a para integrar la legendaria columna Durruti, pero al empu\u00f1ar un arma se dio cuenta que no pod\u00eda disparar, en el fondo ella era una pacifista, solo pod\u00eda empu\u00f1ar la pluma. Simoine Weil dec\u00eda que la m\u00e1quina esclaviza porque se apodera del tiempo del trabajador, imponi\u00e9ndole un ritmo de trabajo y despoja al obrero de su dignidad, ya que \u00e9ste vale solo lo que produce. Contra lo que sosten\u00eda Marx, la emancipaci\u00f3n del obrero no consiste en liberarse del trabajo sino en realizarse en el trabajo, estaba convencida de que el trabajo, es, el lugar donde el hombre alcanza la condici\u00f3n humana. De ser as\u00ed, c\u00f3mo ser\u00e1 el futuro de los hombres cuando pierdan el trabajo a manos de los robots.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard Hoggart, al igual que Weil, fue espectador de dos mundos. Tuvo una infancia vivida en un barrio obrero y una adultez en los claustros universitarios. Ten\u00eda un pie en la clase obrera de donde proven\u00eda y el otro en la \u00e9lite intelectual a la que pertenec\u00eda. \u00c9l era un agradecido de las instituciones educativas en las que pudo formarse gracias a una beca. Esa beca le permiti\u00f3 saltar de una cultura a la otra,\u00a0 a la vez que advirti\u00f3 cu\u00e1les son los valores en conflicto y finalmente opt\u00f3 por la cultura popular. Para Hoggart, becarios y autodidactas son individuos que pasan de una cultura a otra, con la salvedad de que esta \u00faltima nunca les pertenecer\u00e1 por completo, porque el mundo estar\u00eda dividido entre \u201cellos\u201d y \u201cnosotros\u201d, donde \u201cellos\u201d son lo que mandan, se reparten las ayudas sociales, y son \u201clos que te aplastan si pueden\u201d. Una visi\u00f3n actualmente compartida por muchos de los j\u00f3venes que en todas partes se movilizan en reclamo de un mundo m\u00e1s justo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gilles Lipovetsky, a quien o\u00ed en los 90, piensa que la Modernidad se hizo en la <em>Ilustraci\u00f3n <\/em>alrededor la tecnociencia, el libre mercado y la democracia, y que en la \u201chipermodernidad\u201d de nuestros d\u00edas estos tres ejes se profundizan frente al despotismo y el oscurantismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Byung-Chul Han, retomando la idea hegeliana del amo y el esclavo, piensa que hoy el esclavo ha optado por el sometimiento. En aras de\u00a0 la \u201ceficiencia\u201d el neoliberalismo ha conseguido imponer globalmente la eufem\u00edstica flexibilizaci\u00f3n laboral, alienta el canibalismo competitivo e implementa la desregulaci\u00f3n, los despidos masivos, mientras tanto, los organismos internacionales prestan dinero a cambio de almas humanas. Estos organismos les exigen a los pa\u00edses que contrajeron deudas exorbitantes, que sab\u00edan que no podr\u00edan pagar y que para peor esos pueblos no usufructuaron de los pr\u00e9stamos, que paguen, aunque sea a costa\u00a0 del hambre de los inocentes. Ante una nueva elecci\u00f3n de gobernantes, los jefes de los partidos procuran tejer alianzas, reparten anticipadamente los cargos del Estado como si fueran de su propiedad, y se esfuerzan por tranquilizar a los financistas cuya mirada est\u00e1 puesta en los negocios que har\u00e1n con los dineros p\u00fablicos, porque no seamos ingenuos, \u00e9stos siempre persiguen los dineros p\u00fablicos, de eso se trata. All\u00ed reside el <em>leitmotiv<\/em>, t\u00e9rmino que se le atribuye a Wagner para referirse a la m\u00fasica que acompa\u00f1a a cada personaje, aunque en este caso yo lo empleo para designar el motivo recurrente. Y frente a la inexorable sustituci\u00f3n laboral del hombre por el robot, siguiendo rigurosamente esa l\u00ednea de pensamiento, me pregunto: \u00bfporqu\u00e9 los gobiernos y sus parlamentos no son confiados a los robots en aras de una mayor eficiencia?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cansancio denota fatiga, a veces aburrimiento, pero a menudo tambi\u00e9n hast\u00edo y disgusto. 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