{"id":449,"date":"2020-06-25T13:06:00","date_gmt":"2020-06-25T13:06:00","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=449"},"modified":"2020-06-25T13:06:00","modified_gmt":"2020-06-25T13:06:00","slug":"viviendo-la-cuarentena-entre-la-globalizacion-electronica-y-la-perversa-grieta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=449","title":{"rendered":"Viviendo la cuarentena entre la globalizaci\u00f3n electr\u00f3nica y la perversa grieta"},"content":{"rendered":"\n<p>El d\u00eda anterior a que comenzara la cuarentena volv\u00eda de Z\u00e1rate al mediod\u00eda y como acostumbro me detuve en el ACA de Ingeniero Maschwitz&nbsp; para tomar un caf\u00e9 y de paso cargar nafta, revisar los l\u00edquidos y&nbsp; limpiar el parabrisas. Yo estaba vestido con ambo, ven\u00eda de trabajar, el playero me identific\u00f3 como m\u00e9dico y quiso entablar un di\u00e1logo. Hizo comentarios sobre la actualidad, la pol\u00edtica, los sindicatos, la corrupci\u00f3n, y&nbsp; me sorprendi\u00f3 su inteligencia y sentido com\u00fan, algo que muchos con instrucci\u00f3n universitaria y postgrados carecen. El hombre que tendr\u00eda unos 55 o 60&nbsp; a\u00f1os revelaba ser buen observador, sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba, no dec\u00eda estupideces como las que circulan en los medios. Confieso que disfrut\u00e9 los 15 minutos de charla. Prosegu\u00ed el camino y mientras conduc\u00eda pensaba lo injusta que es la vida con algunos, pues ese hombre podr\u00eda haber sido un brillante profesional o quiz\u00e1s un digno legislador. Frente a la desigualdad de oportunidades&nbsp; no puedo ignorar que para algunos la vida fue, ha sido y es muy dura. En la universidad tuve muchos alumnos que trabajaban para poder pagarse los estudios, y que incluso tardaron m\u00e1s a\u00f1os en graduarse por el tiempo que les rest\u00f3 el trabajo. Siempre&nbsp; procur\u00e9 apoyarlos, los alent\u00e9 por el esfuerzo que hac\u00edan y, no niego que me gratifica cuando me dicen que como profesor les di una oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, admiro a las personas que revelan una comuni\u00f3n entre su obra y su trayectoria de vida, aunque debo reconocer que no es tan com\u00fan. Cuando en 1996 para inaugurar las actividades de la Fundaci\u00f3n decidimos crear los Premios <em>\u201cVida, Obra&nbsp; &amp; Persona\u201d,<\/em> convoque a varios amigos, figuras de distintas disciplinas, para que fueran jurados y decidieran a quienes deb\u00edamos premiar. Trat\u00e9 de no influir, adem\u00e1s no soy un entendido en la mayor\u00eda de los campos que abarcaban los premios. Se premi\u00f3 a gente de trayectoria, muy reconocida, pero al cabo de un tiempo comprob\u00e9 que con algunos nos hab\u00edamos equivocado y, luego de la segunda edici\u00f3n decidimos no continuar.&nbsp; Hay gente que revela ser quien es cuando tiene la oportunidad de acercarse al poder, no antes, y uno no puede predecirlo. Terminamos dando vuelta la p\u00e1gina, preferimos olvidar el traspi\u00e9 y seguir adelante con la tarea de la Fundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda de la Bandera, un&nbsp; d\u00eda adverso para el ejecutivo por la protesta popular en todo el pa\u00eds, sin distinciones de clases sociales, m\u00e1s all\u00e1 de las burdas&nbsp; manipulaciones para generar confusi\u00f3n y restarle importancia, una imagen por TV me sorprendi\u00f3 por aquel viejo adagio que dice que, <em>\u201cuna imagen vale m\u00e1s que mil palabras\u201d.<\/em> En efecto, frente a la residencia de Olivos, entre los manifestantes, un hombre joven, robusto, cartonero, con su carro lleno de los desechos&nbsp; que recoge en la calle, exhib\u00eda un cartel que dec\u00eda: \u00a1No a ninguna privatizaci\u00f3n! Qu\u00e9 notable, un&nbsp; ciudadano pobre, que no pertenece a la \u201coligarqu\u00eda\u201d, pero que con dignidad estaba defendiendo uno de los pilares de&nbsp; nuestra Constituci\u00f3n: la propiedad&nbsp; (los otros son la protecci\u00f3n a la vida y la libertad). No tengo dudas que ese cartonero, a diferencia de tantos otros, es, un hombre de principios. Le coment\u00e9 a un amigo polit\u00f3logo que la oposici\u00f3n podr\u00eda haber utilizado esa imagen no fabricada por el marketing como s\u00edmbolo contra la grieta, y \u00e9l me respondi\u00f3 que en toda grieta los sectores de uno y otro lado viven de ella, en este caso del poder y los dineros p\u00fablicos con los que se hacen negocios, por eso el cierre de la misma no conviene ni a unos ni a otros. \u00bfPor qu\u00e9 en un pa\u00eds rico el pueblo est\u00e1 cada vez m\u00e1s pobre? Y \u00e9l me dijo: cuando se busca la masiva dependencia del Estado, el pueblo pierde autonom\u00eda y debe conformarse con lo que le den, una vieja pr\u00e1ctica abusiva e inmoral\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda siguiente se celebr\u00f3 el d\u00eda del padre. Lament\u00e9 mucho no poder abrazar a mis hijos ni besar a mis nietos, porque todos nosotros cumplimos a conciencia con la cuarentena, y a pesar de que critiquemos los errores que cometen los que dirigen la medida no por eso somos \u201canti-cuarentena\u201d, como se esgrime para justificar lo injustificable. Sabemos diferenciar el \u201criesgo\u201d del \u201cmiedo\u201d, no somos tontos, tampoco kamikazes.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos d\u00edas muchos hablan de Finlandia como el modelo de pa\u00eds que deber\u00edamos seguir. Conozco algo de su historia y de datos estad\u00edsticos que la posicionan en un lugar de privilegio. En realidad todos los pa\u00edses n\u00f3rdicos est\u00e1n muy bien. Con mi mujer hicimos una visita fugaz a Helsinki mientras nos aloj\u00e1bamos en San Petesburgo. Decidimos almorzar en un gran restaurante, donde habr\u00eda unas 40 personas. La mayor\u00eda mientras almorzaba le\u00eda o trabajaba con&nbsp; su notebook. El silencio que reinaba era propio de las bibliotecas p\u00fablicas y observ\u00e9 que cada uno estaba en su mundo. Tambi\u00e9n hab\u00eda mesas con dos o tres comensales que dialogaban pero sin estridencias. Hab\u00eda pasado ya una hora cuando mir\u00e9 hacia el piso y me di cuenta que varios ten\u00edan a su lado un perro. En efecto, habr\u00eda una docena de perros en el local cuya presencia no advert\u00ed porque estaban en silencio. Recuerdo que le dije a mi mujer: se ve que hasta los perros aqu\u00ed son educados. Tambi\u00e9n muchos hablan de Holanda como modelo y, fuimos a Amsterdam mientras&nbsp; nos hosped\u00e1bamos en Bruselas. Me pareci\u00f3 una ciudad muy peligrosa por los cientos de miles de bicicletas que circulan por el centro a alta velocidad, hay que prestar atenci\u00f3n para que a uno no se lo lleven puesto. Mucha juventud, mucha libertad. Quisimos visitar la casa de Ana Frank, pr\u00f3xima a uno de los canales, pero no pudimos por la cantidad de gente que pugnaba por entrar. En esa casa vivi\u00f3 la ni\u00f1a jud\u00eda que so\u00f1aba ser novelista, recluida con su familia y otras cuatro personas durante casi dos a\u00f1os y medio ocult\u00e1ndose de los nazis. Fueron descubiertos, se los envi\u00f3&nbsp; a campos de concentraci\u00f3n y, al igual que otras mujeres no seleccionadas para morir de inmediato, a Ana le raparon la cabeza y le tatuaron un n\u00famero de identificaci\u00f3n en el antebrazo, all\u00ed muri\u00f3 de tifus. En mi paso por el Hospital Israelita en algunas oportunidades asist\u00ed a pacientes viejitos que ten\u00edan el n\u00famero tatuado y, siempre me produjo una profunda indignaci\u00f3n, pues qu\u00e9 derecho ten\u00edan a marcar un ser humano como si fuese una res. El padre de Ana fue el \u00fanico sobreviviente, y edit\u00f3 ese registro que ella llevaba del lugar secreto en un cuaderno bajo el t\u00edtulo: <em>\u201cDiario de Ana Frank\u201d.<\/em> El negacionismo del Holocausto, miserable a todas luces, agit\u00f3 la versi\u00f3n de que Ana Frank nunca existi\u00f3 y que el libro era una falsificaci\u00f3n de la historia. Conflicto que oblig\u00f3 a realizar varias investigaciones y ante los tribunales se demostr\u00f3 que la negaci\u00f3n era una infamia.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, tambi\u00e9n infames son los que entre nosotros alimentan la grieta, esforz\u00e1ndose&nbsp; para que cualquier problema se convierta en un falso dilema y as\u00ed llevarnos a una situaci\u00f3n l\u00edmite, sin mayores alternativas. Pretenden hacernos caminar por la cornisa, que veamos el mundo en blanco y negro, induci\u00e9ndonos a apoyar su propuesta&nbsp; pero pretendiendo hacernos creer que es obra de nuestro libre albedr\u00edo. Cualquier persona, medianamente inteligente, que analice los discursos de uno y de otro advertir\u00e1 que los argumentos son endebles y que el entramado termina siendo anti-l\u00f3gico. Por eso rechazo las versiones maniqueas, son una falta de respeto, aunque reconozco que esas falacias son de consumo masivo y por gente de todos los niveles culturales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como sucede en otros pa\u00edses, el negocio del espect\u00e1culo se instal\u00f3 en el teatro de la pol\u00edtica, alimentando el odio y manteniendo abierta las controversias de las que&nbsp; viven pol\u00edticos, sindicalistas, empresarios de medios. Desde hace muchos&nbsp; a\u00f1os&nbsp; pienso en la necesidad de que exista una pol\u00edtica que no tenga que pasar necesariamente por los partidos, que puedan postularse \u201ccandidatos independientes\u201d que respondan con lealtad a sus votantes. S\u00e9 que esto resulta muy dif\u00edcil, es ir contra el corporativismo y el negocio de la partidocracia. La gente se ha acostumbrado a votar listas s\u00e1banas, conoce el nombre del que encabeza la lista y en el mejor de los casos el segundo y quiz\u00e1s el tercero, pero atr\u00e1s sigue una larga lista de ignotos cuyo lugar se negocia en medio de tejes y manejes dentro de la estructura partidaria, por eso cuando emiten alg\u00fan juicio en p\u00fablico dan verg\u00fcenza ajena, no tienen altura intelectual ni est\u00e1n capacitados para esa funci\u00f3n, pero eso no importa, ellos est\u00e1n para dar quorum y alzar la mano siguiendo \u201cla disciplina partidaria\u201d, ese es el santo y se\u00f1a de nuestra deplorable realidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Un problema sanitario actual es el efecto paradojal de este confinamiento sin horizonte, es decir que una persona no enferma a trav\u00e9s de un encierro prolongado y mal manejado termine enferm\u00e1ndose. En medicina lo llamamos \u201ciatrogenia\u201d. Desde que comenz\u00f3 la cuarentena atiendo llamados telef\u00f3nicos y por WhatsApp de personas solas, que con el bombardeo &nbsp; informativo y las opiniones encontradas se angustian, alguno&nbsp; llega a experimentar p\u00e1nico.&nbsp; Sin ser psic\u00f3logo los escucho, les explico la situaci\u00f3n, procuro contenerlos emocionalmente, y les prometo que si se infectan no los abandonar\u00e9. Psic\u00f3logos de la UBA sostienen que la gran mayor\u00eda de los encuestados tienen a esta altura alg\u00fan trastorno de malestar psicol\u00f3gico. Y claro, el stress emocional no lo ve quien no quiere verlo. Est\u00e1 presente en todas las edades. Un experto en educaci\u00f3n recomendaba que los ni\u00f1os mantengan los v\u00ednculos escolares con los compa\u00f1eritos y las maestras aunque sea por Internet (aumentaron las regresiones en los m\u00e1s peque\u00f1os), que los adolescentes no se encierren en sus habitaciones durante horas ya que a menudo se encierran con su angustia. Tambi\u00e9n he escuchado a chicos del \u00faltimo a\u00f1o de secundaria decir que les robaron el a\u00f1o, ese a\u00f1o que esperaban con tantas ansias. Es comprensible.<\/p>\n\n\n\n<p>En una nota period\u00edstica el autor se quejaba de los cient\u00edficos que ya no aportan la tranquilidad necesaria, que producen exabruptos y simplificaciones, y que incluso hay infect\u00f3logos que parece haberles gustado demasiado la TV, al punto de hablar de todo en calidad de panelistas. Tambi\u00e9n dec\u00eda que a los \u201cmillenials porte\u00f1os\u201d,&nbsp; tratados de \u201cest\u00fapidos\u201d, por DNU no pueden ver a sus amigos, practicar deportes, ir a la escuela ni visitar a sus abuelos. En fin, las voces se propagan en el viento, quienes deben prestarle atenci\u00f3n no lo hacen, quiz\u00e1 tengan otros intereses. Me viene a la memoria una novela cuya trama olvid\u00e9 pero recuerdo su t\u00edtulo<em>: \u201cDejemos hablar al viento\u201d<\/em>, de Juan Carlos Onetti, a quien un d\u00eda tuve el placer de escuchar personalmente en su exilio espa\u00f1ol.Hoy los economistas se muestran preocupados por el PBI, pero el futuro del pa\u00eds no solo depende de este \u00edndice. \u00bfAcaso no importa el bienestar emocional, psicol\u00f3gico y social? Me preocupa mucho m\u00e1s el \u00edndice PCI (poder, coimas, impunidad) o el PIV (pobreza, inequidad, violencia). Y con relaci\u00f3n a la tan publicitada post-pandemia, record\u00e9 una serie de ciencia ficci\u00f3n que en mi adolescencia ve\u00eda por TV: <em>\u201cRumbo a lo desconocido\u201d.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda anterior a que comenzara la cuarentena volv\u00eda de Z\u00e1rate al mediod\u00eda y como acostumbro me detuve en el &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=449\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=449"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":450,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/449\/revisions\/450"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}