{"id":457,"date":"2020-07-20T15:06:39","date_gmt":"2020-07-20T15:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=457"},"modified":"2020-07-20T15:08:52","modified_gmt":"2020-07-20T15:08:52","slug":"viviendo-la-cuarentena-entre-la-ineptocracia-y-los-corporativismos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=457","title":{"rendered":"Viviendo la cuarentena entre la ineptocracia y los corporativismos"},"content":{"rendered":"\n<p>La cuarentena contin\u00faa, pero ahora se flexibiliza, y la medida no deja de llamar la atenci\u00f3n si reparamos en los antecedentes de la misma. En efecto, cuando el presidente decidi\u00f3 imponer la cuarentena su argumento fue que era para \u201csalvar vidas\u201d, hasta entonces se hab\u00edan reportado tres muertes, de todas maneras sostengo que la medida fue acertada. Y todos aquellos que pusieron alg\u00fan reparo fueron denostados p\u00fablicamente, se los acus\u00f3 de \u201canti-cuarentena\u201d, de no estar a favor de la vida. Claro que ahora con casi 12.000 infectados y cerca de 2.200 muertos, se flexibiliza una cuarentena que ya lleva cuatro meses. \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? Hace rato que vengo insistiendo en que deb\u00eda flexibilizarse con mucha prudencia, pero me molestan las \u201cincoherencias\u201d. Si hubo errores hay que asumirlos y responsabilizarse, no es asunto de pedirle al ciudadano que tenga confianza ciega, porque \u00e9sta se gana con el ejemplo. La sof\u00edstica naci\u00f3 en Grecia, en el Siglo V antes de la era cristiana, pero hoy revela su apogeo en la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;\u201cefecto bandwagon\u201d (significa carro), es una teor\u00eda psicol\u00f3gica que sostiene que los individuos toman ideas o conductas por el hecho de que la gran mayor\u00eda lo han hecho, pese a que estas decisiones puedan chocar con sus propias creencias o razonamientos. La expresi\u00f3n alude al \u201coportunista\u201d, pues en la antig\u00fcedad muchos se sub\u00edan al carro del vencedor y, en la vuelta de los ej\u00e9rcitos victoriosos a la patria sol\u00edan llevar en sus carros a una multitud de toda ralea. En nuestros d\u00edas se ve con el comportamiento del consumo, la moda o la pol\u00edtica. Como ser, la tendencia individual que existe a la hora de cambiar el voto hacia aquellos candidatos electorales que punt\u00faan m\u00e1s alto en las encuestas porque les hace sentir que est\u00e1n en el \u201clado ganador\u201d, de all\u00ed el inter\u00e9s por trucar las encuestas y sondeos de opini\u00f3n. Este fen\u00f3meno tambi\u00e9n es conocido como \u201cefecto manada\u201d o \u201cefecto de la moda\u201d. A menudo las personas hacen y creen ciertas cosas por el hecho de que muchas otras hacen y creen en esas mismas cosas, es un t\u00edpico \u201c<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Comportamiento_gregario\">comportamiento gregario<\/a>\u201d. En la vereda opuesta est\u00e1 el \u201cefecto underdog\u201d (significa desvalido o perdedor), que despierta simpat\u00eda por las minor\u00edas y, es, la opci\u00f3n menos valorada, habitualmente menospreciada, que en algunos despierta su defensa por considerar que se trata de una injusticia. La intenci\u00f3n puede ser<strong> <\/strong>querer diferenciarse del resto, compadecerse ante la \u201ccausa perdida\u201d o admirar la voluntad y el coraje de oponerse a la mayor\u00eda. Al respecto, varios me han dicho que uno de mis grandes errores ha sido ubicarme aqu\u00ed, asumiendo la defensa de los d\u00e9biles, lo que me ha ocasionado no pocos problemas, pero creo que la motivaci\u00f3n fue, ha sido y es una cuesti\u00f3n de principios, y esto es crucial para los que tenemos el h\u00e1bito de escuchar la conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hitler, Mussolini, Stalin, jam\u00e1s revelaron sentirse atribulados por los cad\u00e1veres que se apilaban en monta\u00f1as d\u00eda tras d\u00eda durante la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>, consecuencia de sus ambiciones personales compartidas por sus c\u00edrculos de poder, ambiciones que ellos procuraban enmascarar bajo la ret\u00f3rica de los nacionalismos, donde los seres humanos no importan, ya que solo importa el honor de la patria. Hoy Trump, Bolsonaro, Maduro, entre otros, tampoco se muestran compungidos por los miles de vidas que se pierden cotidianamente por la acci\u00f3n del coronavirus y, sin tomarse un respiro no paran de mentir, emplear cualquier argucia para deslegitimar a sus opositores y cr\u00edticos, porque la meta es retener el poder. Estos l\u00edderes no respetan el conocimiento cient\u00edfico ni los logros de la medicina. Ponen la econom\u00eda por delante de la salud de la poblaci\u00f3n como estrategia electoral. Lo curioso es que son votados y seguidos por los m\u00e1s humildes, quienes pagan las facturas de estas locuras. En efecto, legiones de seguidores contin\u00faan apoy\u00e1ndolos, negando cualquier evidencia que los perjudique, justificando los traspi\u00e9s morales de sus l\u00edderes pero siendo intransigentes cuando esos mismos traspi\u00e9s los cometen sus oponentes. Adolecen del \u201cvirus del fundamentalismo\u201d. Claro que en toda \u00e9poca hubo personajes siniestros ocupando sitios de poder, a quienes se les imputa la totalidad de los males que ejecutan sus huestes. Lo cierto es que a sus partidarios nadie los obliga, se suman porque se identifican con el pensamiento del jefe, o quiz\u00e1s es al rev\u00e9s, el jefe detecta lo que desea la muchedumbre y en consecuencia la alimenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Los otros d\u00edas le\u00ed un art\u00edculo en un suplemento literario sobre Victoria Kent, diputada y jurista, republicana, que pas\u00f3 cuatro largos a\u00f1os escondida en una buhardilla de Par\u00eds por temor a ser capturada por la Gestapo. Ella estaba entre el p\u00fablico que recibi\u00f3 a los primeros soldados aliados, espa\u00f1oles republicanos que liberaron Par\u00eds en 1944, hecho desdibujado en la historia oficial francesa. Victoria fue la primera mujer que se desempe\u00f1\u00f3 como directora general de Prisiones en Espa\u00f1a y tambi\u00e9n la primera mujer en el mundo que ejerci\u00f3 como abogada ante un tribunal militar. El art\u00edculo me hizo recordar que reci\u00e9n llegado a Madrid en el 77, me enter\u00e9 que hab\u00eda regresado del exilio. A los pocos d\u00edas asist\u00ed a una tertulia literaria en el edificio del antiguo Instituto de Cultura Hisp\u00e1nica y me sorprendi\u00f3 ver entre el p\u00fablico a Victoria, la reconoc\u00ed por su foto en los peri\u00f3dicos. Estuvimos sentados a solo dos metros y, en un momento ella me mir\u00f3 sostenidamente, como si hubiese descubierto que en el auditorio hab\u00eda un extranjero. Pienso que con casi cuarenta a\u00f1os de exilio, ella tambi\u00e9n se sentir\u00eda un poco extranjera en su patria. A pesar de su vejez conservaba su elegante presencia. Hoy pienso c\u00f3mo me hubiese gustado haberla invitado a un caf\u00e9 y que me narrase las incontables peripecias de su vida. En fin, siempre fui algo t\u00edmido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace un par de meses una m\u00e9dica ex residente de uno de mis servicios, que vive en Barcelona y hace un tiempo pas\u00f3 dos a\u00f1os en \u00c1frica con M\u00e9dicos sin Fronteras combatiendo el SIDA, me envi\u00f3 un video, preocupada y confundida, pregunt\u00e1ndome cu\u00e1l era mi opini\u00f3n del contenido. Una colega de aqu\u00ed que es home\u00f3pata y legista, que tiene una posici\u00f3n \u201canti-vacunas\u201d, en un programa de TV sobre la historia de las pandemias desde el Siglo XX, mencionaba las diferentes \u201croscas geoestrat\u00e9gicas\u201d as\u00ed como las \u201csociedades secretas\u201d (muy bien documentada) y, terminaba diciendo que la actual pandemia en el fondo es una pandemia de desinformaci\u00f3n y que se trata de una gran mentira. Confieso que casi me convence. Lo curioso es que para todo ten\u00eda una respuesta\u2026 En realidad, la gente que se mueve as\u00ed emplea \u201cverdades a medias\u201d o toma algunas verdades que le son \u00fatiles para apuntalar su \u201crelato\u201d, ya que ese es su fin, no otro. Y lamentablemente esto pasa en todos los \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n<p>El mes pasado deb\u00eda celebrarse en Filadelfia, en la Universidad de Pensilvania, el XV Congreso Mundial de Bio\u00e9tica, al que envi\u00e9 tres comunicaciones que fueron aceptados por el comit\u00e9, pero a decir verdad meses antes ya hab\u00eda decidido no concurrir, pues, el gasto en d\u00f3lares resulta excesivo y, los argentinos que nos ganamos la vida trabajando no podemos ignorar esa realidad. Adem\u00e1s como m\u00e9dico no gozo de una \u201cjubilaci\u00f3n de privilegio\u201d. Los m\u00e9dicos cuando somos llevados a juicio por haber cometido una \u201cmala praxis\u201d podemos ser inhabilitados en el ejercicio de la profesi\u00f3n durante varios a\u00f1os, o tambi\u00e9n responder con nuestro patrimonio, depende si la causa es penal o civil. Pero lo llamativo es que cuando el error lo comete un pol\u00edtico, la responsabilidad se diluye m\u00e1gicamente, aunque el da\u00f1o haya sido mucho mayor. En fin, pertenecemos a dos corporaciones diferentes, pero el corporativismo es mucho m\u00e1s fuerte en estos \u00faltimos, como sucede con la justicia y los sindicatos, dos corporativismos intocables.<\/p>\n\n\n\n<p>Si evitamos pelearnos con la verdad, un viejo mal argentino, debemos reconocer que tenemos mucho m\u00e1s de corporativismo que de rep\u00fablica, de \u201cdictablanda\u201d que de democracia, de injusticia social que de Estado de Bienestar. Un amigo dice que eso est\u00e1 en nuestro ADN. No s\u00e9 si es tan as\u00ed. La educaci\u00f3n puede corregir estas desviaciones. Parafraseando a Borges, comenc\u00e9 a ver el mundo gracias a la maestra que en la primaria me ense\u00f1\u00f3 a leer. Muchas cosas han cambiado, ya no todo es la cultura letrada de la que provengo, hay fen\u00f3menos que irrumpieron y lograron imponerse, como la cultura digital, que a trav\u00e9s de las redes sostiene parte del entramado cultural del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la cuarentena, es cierto que mucha gente no la respet\u00f3, sobre todo en el conurbano, y no por rebeld\u00eda social sino por estar viviendo una situaci\u00f3n l\u00edmite ante la posibilidad de morir de inanici\u00f3n, ya que el contagio es algo aleatorio y la muerte se da en un bajo porcentaje. Hasta ahora no escuch\u00e9 a ning\u00fan pol\u00edtico que propusiera seriamente reemplazar en un futuro cercano ni remoto los subsidios y los planes sociales por empleos, no importa si esos trabajos son estatales o privados, lo que importa es que se pague lo que corresponda y el trabajador se sienta dignificado, no que viva de d\u00e1divas sumergido en la pobreza hasta el d\u00eda del juicio final. Recuerdo que en los 90 a los que perd\u00edan sus trabajos se les promet\u00eda una \u201creingenier\u00eda laboral\u201d, y muchos jam\u00e1s volvieron a ingresar en el sistema, quedaron descartados, creyendo que eran inservibles. Hoy ante este \u201cdesempleo estructural\u201d habr\u00eda que preguntarles qu\u00e9 quieren o les gustar\u00eda hacer, antes de capacitarlos. S\u00e9 que no es f\u00e1cil en un pa\u00eds con desempleo end\u00e9mico, pero el trabajo es un elemento de autovaloraci\u00f3n, y es fundamental en toda sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco tuve conocimiento de un nuevo concepto, acu\u00f1ado por el franc\u00e9s Jean D\u2019Ormesson:&nbsp;\u201c<em>la ineptocracia\u201d<\/em>. El t\u00e9rmino hace referencia del sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir y los m\u00e1s incapaces para triunfar, a la vez que los m\u00e1s interesados y menos preparados para generar riqueza y procurarse su sustento terminan siendo los grandes beneficiados del sistema, ya que se los recompensa con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios e injustos que soportan los que producen. Le\u00ed que otra consecuencia de esta ineptocracia ser\u00eda el desconocimiento de la historia, la injusticia, el abuso, la corrupci\u00f3n y la torpeza de los decisores, que logran que los partidos pol\u00edticos desempolven doctrinas fracasadas, pero que se abren camino en sociedades que parec\u00edan haberse librado ya de estas plagas. Hoy por hoy el anacronismo vuelve a estar de moda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que est\u00e1n reponiendo pel\u00edculas antiguas, record\u00e9 que cuando era adolescente vi: \u201c<em>Nido de ratas\u201d,<\/em> de Elia Kazan, interpretado por Marlon Brando, entre otros c\u00e9lebres actores y actrices, y me impresion\u00f3 el realismo del drama de la lucha de los estibadores de los muelles contra un sindicato corrupto y el crimen organizado. Muy actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos hablan de la normalidad que viene, pero nadie lo sabe. Y hasta los l\u00edderes est\u00e1n desorientados, ni siquiera saben qu\u00e9 har\u00e1n ma\u00f1ana. En fin, asistimos a un giro cultural y, en muchos el silencio dej\u00f3 de ser una alternativa. Como dec\u00eda Horacio: <em>Carpe diem<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuarentena contin\u00faa, pero ahora se flexibiliza, y la medida no deja de llamar la atenci\u00f3n si reparamos en los &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=457\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=457"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":460,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/457\/revisions\/460"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}