{"id":505,"date":"2021-04-26T18:32:27","date_gmt":"2021-04-26T18:32:27","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=505"},"modified":"2021-04-26T18:32:27","modified_gmt":"2021-04-26T18:32:27","slug":"un-coctel-perverso-pobreza-ignorancia-y-militancia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=505","title":{"rendered":"Un c\u00f3ctel perverso: pobreza, ignorancia y militancia"},"content":{"rendered":"\n<p>Desde tiempos muy anteriores a la Biblia, la pobreza, la ignorancia y la esclavitud o la falta de libertad, existen como una asociaci\u00f3n. Calamidades que se vienen combatiendo y cuyos logros siempre son parciales, ya que perduran porque existe inter\u00e9s en que la situaci\u00f3n de sometimiento no var\u00ede, en consecuencia hoy como ayer vemos este c\u00f3ctel perverso formando parte del sistema o de la l\u00f3gica que impera. Es as\u00ed como unos pocos toman las grandes decisiones y, en ocasiones hasta logran que millones de seres humanos vayan a la guerra y pierdan sus vidas sin saber realmente los motivos de la conflagraci\u00f3n. Los grandes impulsores de la guerra si pierden tendr\u00e1n que hacerse cargo de sus cr\u00edmenes, no los vencedores que pasan a ser h\u00e9roes para las generaciones futuras a la vez que sus cr\u00edmenes caen en el pozo del olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace cien a\u00f1os estaban en ascenso los nacionalismos, cuya p\u00e9rdida de vidas humanas fue incalculable. Terminada la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em> muchos creyeron de buena fe que jam\u00e1s retornar\u00edan. Si observamos c\u00f3mo los fascismos justificaban sus mentiras en el pasado r\u00e1pidamente comprenderemos las mentiras del presente, porque en el fondo no hay nada nuevo. El gran problema contempor\u00e1neo de la gobernanza mundial es que los autoritarismos y los populismos lograron mediante ardides y aprovechando el justificado mal humor de la gente colarse en la vida democr\u00e1tica, incluso hacen pie en las viejas democracias y, hoy m\u00e1s de la mitad del planeta tiene \u201cautocracias electivas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia con sus restricciones alent\u00f3 las actitudes autoritarias y el control social. Y la pobreza tambi\u00e9n es un m\u00e9todo muy eficiente de control social.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Argentina actual la pobreza, el desempleo cr\u00f3nico, el trabajo precario, la informalidad laboral o en negro alcanzan cifras r\u00e9cord, y eso jam\u00e1s se soluciona con subsidios que deben ser temporales para que el individuo trate de paliar la situaci\u00f3n deficitaria en su perspectiva de volver a ingresar al sistema. La estrategia inveterada de recurrir a d\u00e1divas pol\u00edticas que aseguren un caudal permanente de votos, m\u00e1s all\u00e1 de afectar la dignidad del individuo, revelan la actitud canallesca de quienes las otorgan usurpando los dineros p\u00fablicos. La asistencia social es absolutamente necesaria, revela el lado humanitario de una sociedad solidaria, pero el paso inmediato insisto es sacar al individuo de esa situaci\u00f3n para evitar cronificar la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca del 60% de los chicos en Argentina viven debajo de la l\u00ednea de pobreza, es in\u00e9dito. Qu\u00e9 es lo que pretende la dirigencia que habla de combatir la pobreza y de estimular la solidaridad cuando goza de sueldos obscenos, tiene todo tipo de privilegios y ya no oculta la riqueza, adem\u00e1s de no poder justificar en la gran mayor\u00eda de los casos c\u00f3mo incrementaron su patrimonio a la velocidad de la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>En la construcci\u00f3n de la Argentina uno de los cimientos fue y es la educaci\u00f3n, elemento fundamental de igualdad social. Esto \u00faltimo lo sabemos muy bien aquellos que en la primaria, la secundaria y la universidad concurrimos a instituciones del Estado. Quien se educa bien tiene la posibilidad de romper el c\u00edrculo de la pobreza y abrirse paso hacia el futuro. No creo que haya mejor herramienta para combatir la desigualdad que la educaci\u00f3n, que es mucho m\u00e1s que la instrucci\u00f3n. Claro que ahora adem\u00e1s de combatir la meritocracia tambi\u00e9n se combate la educaci\u00f3n y hasta tienen el descaro de pretender sustituirla por el adoctrinamiento partidario.<\/p>\n\n\n\n<p>Unicef y la Sociedad Argentina de Pediatr\u00eda coinciden que en esta pandemia la escuela debe ser lo \u00faltimo en cerrar ya que es un lugar seguro para trabajar con los chicos. En efecto, cumpliendo con el protocolo no es un lugar de mayor riesgo. La OMS en un informe de este mes sostiene que las escuelas pueden permanecer abiertas aun en niveles de alta transmisi\u00f3n viral, concepto que evidentemente no comparten las autoridades nacionales ni los gremios docentes que no conformes con el a\u00f1o que ya perdieron los ni\u00f1os y adolescentes pretenden que tambi\u00e9n pierdan este a\u00f1o, animados por excusas que encubren intereses pol\u00edticos miserables. Seg\u00fan una reciente encuesta del Observatorio de la UCA las consecuencias m\u00e1s graves de esta pandemia son el crecimiento de la pobreza, la p\u00e9rdida de clases y la violencia familiar en aumento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los chicos tienen una flexibilidad y adaptaci\u00f3n que supera a la de los adultos, sus padres. Pero a ambos es necesario hacerles llegar una informaci\u00f3n adecuada. No los ayudamos generando <em>stress <\/em>que sobre el cerebro est\u00e1 comprobado que desincentiva el aprendizaje. No es bueno el aprendizaje bajo tensi\u00f3n emocional y en este clima desconcertante. La tarea de los docentes es formar seres humanos libres y responsables.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, la ausencia de la escuela ha revelado graves consecuencias para la salud emocional y f\u00edsica de los chicos, como depresi\u00f3n, ansiedad, autolesiones, obesidad, desnutrici\u00f3n, problemas oftalmol\u00f3gicos por la alta exposici\u00f3n a las pantallas. La virtualidad es un complemento pedag\u00f3gico, pero la presencialidad es insustituible, como lo hemos comprobado en este tiempo de pandemia los docentes. Por otra parte, hogares de escasos recursos no pudieron conectarse o lo hicieron con dificultades y a su vez muchos padres no estaban en condiciones de ayudar a sus hijos con la tarea escolar, lo que increment\u00f3 la consabida brecha entre ricos y pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o pasado no menos de un mill\u00f3n y medio de chicos abandonaron la escuela y, yo pregunt\u00f3 c\u00f3mo se resolver\u00e1 esta cat\u00e1strofe educativa, la mayor que haya acontecido en el pa\u00eds en toda su historia y que podr\u00eda haber sido evitada en gran medida si se hubiese escuchado a los \u201cexpertos independientes\u201d. Un d\u00eda los gobernantes actuales se tendr\u00e1n que ir, es inexorable, pero nos dejar\u00e1n este gran problema\u2026 No hay duda que cuando la pol\u00edtica manipula la informaci\u00f3n cient\u00edfica se genera escepticismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pa\u00edses con menores recursos actuaron mucho mejor ante la pandemia, por casos Taiw\u00e1n o Mongolia que reaccionaron muy r\u00e1pido y se manejaron con eficiencia. En cambio, nuestros gobernantes de cuya ineptitud no abrigo dudas, han revelado que en vez de solucionarle los problemas a la gente, suelen generar otros problemas y le complican la vida al ciudadano de a pie. B\u00e1stenos con ver el panorama de nuestros d\u00edas, las urgencias y prioridades que ellos tienen, donde la sinraz\u00f3n es el denominador com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela ocupa un lugar primordial en la vida de los chicos, tambi\u00e9n en el desarrollo de un pa\u00eds, as\u00ed lo concibi\u00f3 Sarmiento. La mayor parte de la vida social la desarrollan en la escuela, pues no solo aprenden los contenidos de las distintas asignaturas, desarrollan v\u00ednculos sociales, dan rienda suelta a sus emociones, participan de las actividades recreativas, aprenden los c\u00f3digos de convivencia y tambi\u00e9n los valores. El a\u00f1o pasado las escuelas estuvieron cerradas y ellos perdieron esos v\u00ednculos humanos que son irreemplazables, tambi\u00e9n la autonom\u00eda y los afectos. Los que pudieron se recluyeron en sus hogares, otros que viven en condiciones de vulnerabilidad pasaron buena parte del d\u00eda en la calle expuestos a los riesgos que conocemos, como la drogadicci\u00f3n y la delincuencia. En la escuela los chicos aprenden a ser ciudadanos, comenzando por identificar sus derechos. Por otra parte, es necesario considerar a los padres que necesitan del tiempo de la escuela para el cuidado de sus hijos, y los comedores en esta Argentina donde muchos pasan hambre o est\u00e1n mal alimentados.<\/p>\n\n\n\n<p>No dudo que los chicos y los padres, unos y otros, necesitan poner en palabras lo que est\u00e1 pasando, lo que est\u00e1n viviendo, y es obligaci\u00f3n de las autoridades prestar atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad necesita de lo presencial y de lo virtual, habilidades cognitivas que se adquieren en la escuela. Est\u00e1 claro que en la vida se corren riesgos, no es necesaria una pandemia. El tema es que la educaci\u00f3n constituye un serio obst\u00e1culo para las pol\u00edticas de adoctrinamiento, ah\u00ed est\u00e1 el meollo del problema y, de eso no se habla\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p><em><\/em>En la b\u00fasqueda de soluciones muchas veces se cae en la heur\u00edstica, pero en la acepci\u00f3n de buscar la soluci\u00f3n con m\u00e9todos que no son rigurosos o por tanteo. Para algunos es un atajo mental porque nos exime de pensar, tranquiliza y nos saca de la incertidumbre. Uno de los grandes males que hoy reina es la ilusi\u00f3n del conocimiento y, creer que se sabe m\u00e1s de lo que se sabe suele acarrear serios problemas. Mark Twain dec\u00eda: <em>\u201cLas cosas malas no te suceden por no saber, sino por creerte que sab\u00edas\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo con esta pandemia se verifican crisis en todos los \u00f3rdenes, sin embargo no dudo que \u00e9stas pueden abrir puertas a la imaginaci\u00f3n y descubrir oportunidades. Lo vemos con numerosos ejemplos. No es el caso argentino, ya que vivimos una cat\u00e1strofe, y \u00e9sta nos sit\u00faa ante la cruda realidad de sobrevivir. Cuando desde el poder de turno la injusticia se repite d\u00eda tras d\u00eda la respuesta esperable es la c\u00f3lera social. M\u00e1s all\u00e1 que una legi\u00f3n de militantes tome la calle o salga a defender en la redes su credo como si se tratase de una cruzada contra el infiel. Los disparates que dicen no tienen cabida en la mente de una persona inteligente, a quien le preocupa la verdad y act\u00faa con honestidad. Es evidente que en su falta de respeto nos toman por est\u00fapidos.<\/p>\n\n\n\n<p><em><\/em>La palabra militante est\u00e1 relacionada con lo b\u00e9lico, con la milicia, y su uso se traslad\u00f3 al \u00e1mbito de los partidos pol\u00edticos. Los militantes en pol\u00edtica constituyen la fuerza de choque, que acata la cadena de mando y hacen un culto de la obediencia debida. Caracter\u00edsticas propias del \u00e1mbito castrense, donde como es l\u00f3gico no puede haber un clima deliberativo ni democr\u00e1tico porque all\u00ed se impone la obediencia. No busquemos en la militancia el respeto a la verdad, el libre albedr\u00edo o la opini\u00f3n reflexiva. El militante est\u00e1 para defender su ideolog\u00eda y confrontar con el enemigo. Cuando los argumentos y las evidencias arremeten contra su credo o sus l\u00edderes, apela a la mentira, calla o se hace el distra\u00eddo. Para \u00e9l los m\u00e9todos avalan el fin y la honestidad no puede ser un obst\u00e1culo. Discutir con un fan\u00e1tico es enfrentarse a la desmesura pasional y el resultado ser\u00e1 negativo. Mario Benedetti sol\u00eda decir que hab\u00eda que evitar tres figuras geom\u00e9tricas: <em>\u201clos c\u00edrculos viciosos, los tri\u00e1ngulos amorosos y las mentes cuadradas\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un diputado o un senador no pueden votar en contra de la disciplina partidaria. Recuerdo cuando el jefe de una bancada dijo en los medios que ellos \u201cno eran librepensadores\u201d, asimismo un funcionario p\u00fablico est\u00e1 impedido de contradecir a sus jefes aunque esto implique dejar en suspenso su rectitud moral. Desde ya que aquellos que piensan abiertamente se enfrentan al dilema de contraponer la verdad a la lealtad.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 70, viviendo en La Plata, ciudad donde nac\u00ed, tuve en la universidad compa\u00f1eros y luego colegas que dec\u00edan no sin orgullo: yo milito en la JP, en el PC, en Montoneros, entre otras organizaciones. Ellos expresaban abiertamente lo que pensaban y llegu\u00e9 a discutir con algunos, pero r\u00e1pidamente advert\u00ed que estaban intoxicados por la ideolog\u00eda. Con la venida del Proceso nunca m\u00e1s supe de ellos\u2026 No creo que ninguno de esos chicos y chicas que conoc\u00ed y que confund\u00edan la valent\u00eda con la imprudencia, arrojase bombas o disparase armas, caso contrario jam\u00e1s hubiesen exhibido en p\u00fablico sus ideas. En todo caso como dice un amigo, esos eran los \u201cperejiles\u201d que actuaban en la superficie, mientras los de la pesada sol\u00edan vivir en el anonimato y se las ingeniaban para escabullirse. No es casual que la mayor\u00eda de los l\u00edderes escapase al exterior y hoy pretenden vendernos un relato \u00e9pico. Precisamente en el mundo los lobos solitarios o las c\u00e9lulas que realizan actividades terroristas son individuos que permanecen ocultos, de all\u00ed las dificultades de los servicios de inteligencia para prevenir los atentados.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Diderot, entre el fanatismo y la barbarie solo hay un paso, mientras Churchill consideraba que el fan\u00e1tico no puede cambiar de opini\u00f3n ni quiere cambiar de tema.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, estoy convencido por experiencia personal que la educaci\u00f3n y la cultura pueden transformar nuestras vidas, de all\u00ed el imperativo moral de las autoridades para considerar estas actividades como esenciales para la vida de todos los habitantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde tiempos muy anteriores a la Biblia, la pobreza, la ignorancia y la esclavitud o la falta de libertad, existen &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=505\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=505"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":506,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/505\/revisions\/506"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}