{"id":522,"date":"2021-08-05T13:12:41","date_gmt":"2021-08-05T13:12:41","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=522"},"modified":"2021-08-05T13:12:41","modified_gmt":"2021-08-05T13:12:41","slug":"los-intelectuales-la-universidad-y-los-mitos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=522","title":{"rendered":"Los intelectuales, la universidad y los mitos"},"content":{"rendered":"\n<p>El mundo abordado desde la pregunta es propio de la may\u00e9utica socr\u00e1tica, al menos as\u00ed lo ha sido en sus inicios para la cultura occidental. En efecto, la pregunta opera como inductora de la reflexi\u00f3n y \u00e9sta busca la luz en el laberinto de la mente. La interrogaci\u00f3n como m\u00e9todo est\u00e1 destinado a personas que tienen el h\u00e1bito y tambi\u00e9n el coraje de pensar. Por eso S\u00f3crates fue el que inaugur\u00f3 un nuevo mundo moral en el Siglo V a.C., pero la pol\u00edtica se impuso y ese siglo se lo conoce como el de Pericles, c\u00e9lebre defensor de la democracia. Han pasado 25 siglos y los pol\u00edticos siguen empecinados en mostrarnos la realidad (ese es su negocio), las religiones como siempre nos ofrecen respuestas a todas las preguntas, y hoy el mercado nos provee de un sinn\u00famero de comodidades de la mano del progreso tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico, a la vez que se advierte el poco espacio que va quedando para la reflexi\u00f3n, la filosof\u00eda, incluso la ficci\u00f3n. <a><\/a>Estamos rodeados de certezas humanas, vivimos opinando y juzgando, rara vez comprendemos las acciones y sentimientos del otro, en fin, se percibe una suerte de fundamentalismo cultural que opera como coartada de un mundo a la deriva.<\/p>\n\n\n\n<p>En la antig\u00fcedad surgi\u00f3 la figura del intelectual, de ello estoy convencido, m\u00e1s all\u00e1 que su denominaci\u00f3n sea producto de la modernidad. Y \u00e9ste surge de la combinaci\u00f3n del culto al estudio con la observaci\u00f3n cr\u00edtica de lo que acontece en la calle, as\u00ed como la reflexi\u00f3n sobre temas morales y \u00e9ticos, y los planteos frente a la condici\u00f3n humana. Consecuencia del inter\u00e9s por la <em>res publica<\/em>, las formas de vida de la comunidad, sin olvidar las diferencias individuales, el intelectual no puede evitar colisionar con el poder de turno, mucho menos eximirse del vasallaje impuesto por ciertos reg\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es habitual que el intelectual piense en derechos sin olvidar los deberes y obligaciones, en una b\u00fasqueda infatigable por alcanzar cierto equilibrio razonable que facilite una digna convivencia. En su mente, la verdad y la justicia siempre est\u00e1n rumiando, a menudo refunfu\u00f1ando, de all\u00ed la capacidad para el cuestionamiento, que es una caracter\u00edstica de aquellos que conviven l\u00facidamente con su propia conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La perspectiva de todo intelectual es alcanzar un mundo mejor, justo y equitativo, para algunos que sea virtuoso, para otros que sea correcto, eso explica su apego a los principios y valores, no importa que se declare optimista, agn\u00f3stico, creyente, nihilista o anarquista. Y cree que al considerarse \u201cciudadano del mundo\u201d ha logrado superar las fronteras f\u00edsicas, ideol\u00f3gicas y espirituales, lo que no deja de ser una bella utop\u00eda. El santuario es su biblioteca, lugar preferido donde se refugia a leer, reflexionar y escribir. All\u00ed cumple con una rutina cotidiana, pero no significa que los confines de su visi\u00f3n sean los de ese recoleto espacio f\u00edsico, tampoco el contenido de los textos de filosof\u00eda, historia, ensayos o novelas que est\u00e1n en los estantes. Por eso el intelectual tiene un pie en esas literaturas y otro en la calle, pues, si prescinde de \u00e9sta le resulta imposible leer e interpretar lo que acontece en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cintelectual aut\u00f3nomo\u201d, aquel que abiertamente sienta una opini\u00f3n cr\u00edtica y responsable sobre los asuntos que ocurren en el mundo, ser\u00eda cosa del pasado. En los medios se ha impuesto el \u201cintelectual asalariado\u201d, condicionado por los intereses del amo. Claro que no podemos ignorar que hoy existe una demanda medi\u00e1tica y, se les pide que opinen sobre problemas diversos que ocurren en este planeta donde el caos y la desmesura son notas dominantes. Si bien es cierto que el intelectual es un hombre que vive entre dos mundos, es menester aclarar que \u00e9stos no est\u00e1n divorciados como algunos creen. Es frecuente que alterne su trabajo profesional del que vive y con el que se gan\u00f3 prestigio, con este otro <em>metier<\/em> de pensador de la realidad social. Para algunos cr\u00edticos el intelectual se agota en lo teor\u00e9tico, o habla por boca de sus lecturas preferidas, dando la impresi\u00f3n de ser un mero repetidor o tal vez un ingenioso comentarista. No me parece justo, ya que se niega tanto el proceso de elaboraci\u00f3n reflexiva como el de construcci\u00f3n expositiva y, por otra parte, todo gran lector no puede evitar ser influenciado por las lecturas, incorporando as\u00ed conceptos e ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la antig\u00fcedad hab\u00eda un contacto directo con la gente, personal, como suced\u00eda cuando se reun\u00edan en el <em>\u00e1gora<\/em> para discutir los temas de inter\u00e9s general ante la presencia de un p\u00fablico \u00e1vido de saberes. En los d\u00edas que corren la situaci\u00f3n es diferente, los avances de la tecnolog\u00eda comunicacional e informativa as\u00ed como la facilidad y la rapidez del transporte han creado una nueva realidad, ligada a la virtualidad. Ahora el <em>\u00e1gora<\/em> estar\u00eda preferentemente en las redes sociales. No creo que haya que desde\u00f1ar los progresos de la tecnolog\u00eda, ya que la actitud inteligente consiste en apropiarse de sus ventajas y proteger los valores y aquellos conocimientos que han superado la prueba del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los conservadores a la vieja usanza y los progresistas de regla siempre me despertaron sospechas, ambos tienen en com\u00fan la incapacidad para eludir el reduccionismo en el que finalmente quedan atrapados. Entiendo que a veces es necesario cargar las tintas para sacudir la modorra, pero dejarse tentar con planteos dogm\u00e1ticos o visiones apocal\u00edpticas resulta peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema surge cuando quien suscita alguna objeci\u00f3n al orden establecido o pretende argumentar con absoluta libertad para llegar a una conclusi\u00f3n diferente termina por alterar el orden moral y pol\u00edtico, y toda perturbaci\u00f3n de la naturaleza que fuere es combatida por el poder, en ocasiones de manera brutal. Sin embargo pienso que un poco de desorden y ciertos aires de cuestionamiento pueden venir muy bien, no podemos vivir encorsetados o pasarnos la vida mirando a trav\u00e9s de un agujero.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta navegar contra el viento y la marea, pero me desagradan las estridencias y los esc\u00e1ndalos. Y justamente son los medios los que persiguen como sabuesos a aquellas presas que originan alboroto, discordia, ruido, desverg\u00fcenza, obscenidad, y qu\u00e9 duda cabe que algunos intelectuales est\u00e1n dispuestos a ser part\u00edcipes de estos negocios con tal de captar la atenci\u00f3n y subirse al carro de la fama, aunque solo se trate de algo ef\u00edmero.<\/p>\n\n\n\n<p>Los intelectuales en su funci\u00f3n acad\u00e9mica han conseguido no pocas concesiones del Estado. Con la ca\u00edda de Napole\u00f3n, la Universidad de Heidelberg reivindic\u00f3 para Alemania la custodia de la filosof\u00eda as\u00ed como de la expresi\u00f3n total del esp\u00edritu. Una vez m\u00e1s el pretendido monopolio del pensamiento y de la sabidur\u00eda termin\u00f3 alimentando el mito. Nietzsche advirti\u00f3 c\u00f3mo el arte y la filosof\u00eda se estaban alejando de la universidad, algo que hoy resulta pat\u00e9tico. Para \u00e9l las estructuras que sostienen a la sociedad burguesa se reproducen dentro de esta instituci\u00f3n y, se tratar\u00eda de un modelo intelectual libre, pero solo en apariencia, ya que en el fondo termina siendo represivo. Martin Heidegger, probablemente el principal fil\u00f3sofo del Siglo XX, coincidir\u00e1 con esa visi\u00f3n de la gran Alemania como c\u00faspide del pensar filos\u00f3fico, claro que su adhesi\u00f3n al nacionalsocialismo le acarre\u00f3 un sinn\u00famero problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de mayor trascendencia es el de Thomas Mann, a quien en 1929 le hab\u00edan otorgado el premio Nobel de Literatura y era considerado el escritor alem\u00e1n del momento. Mann, un intelectual de la alta burgues\u00eda, intentaba superar su naturaleza de clase y se consideraba el heredero natural de Goethe \u00c9l denunci\u00f3 la complicidad de la universidad alemana con el nacionalsocialismo y termin\u00f3 perdiendo la ciudadan\u00eda alemana a la vez que debi\u00f3 exiliarse en el extranjero. En efecto, de ser la gloria literaria de Alemania pas\u00f3 a ser un ap\u00e1trida. Mann fue muy cr\u00edtico con la burgues\u00eda de su tiempo por no haber sabido defender la cultura y sus valores.<\/p>\n\n\n\n<p>El saber naci\u00f3 siendo algo sagrado, en consecuencia el mito y la religi\u00f3n no le son ajenos. Dice Jacy Beillerot que en el orden simb\u00f3lico de las filiaciones el profesor es el heredero del clero y el maestro el heredero de la Rep\u00fablica, ya que con la <em>Revoluci\u00f3n Francesa<\/em> se vio la necesidad de que ciertos individuos instituyeran la Naci\u00f3n y la Rep\u00fablica, y para ello era necesario ense\u00f1arle a los hijos del pueblo a leer y escribir, a partir de all\u00ed esa carga hist\u00f3rica, ideol\u00f3gica y social se esparce fuera de Francia, llegando a lugares remotos, siendo motivo de consideraci\u00f3n en nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes del dominio del Cristianismo sobre el Imperio Romano, el fil\u00f3sofo llevaba la vida de un maestro. Michel Onfray sostiene que con el triunfo del Cristianismo, a principios del Siglo IV, el fil\u00f3sofo se convirti\u00f3 en un insufrible profesor, en un pedante que complic\u00f3 todo aquello que hasta entonces era sencillo, y lo acusa de caer en la hipocres\u00eda por ense\u00f1ar lo que no practica. En fin, si bien es cierto que hoy los profesores de filosof\u00eda no pasan por un buen momento, no es menos cierto que no pocos tienden a ser coherentes con su vida. Al controvertido Onfray le gusta exagerar.<\/p>\n\n\n\n<p>La universidad como templo del saber es el punto central y perceptible del mito. Sin embargo, con los tiempos que corren hay cambios que ponen en duda su legitimaci\u00f3n. Como ser, ya no existe la solemnidad institucional, ni el sentido reverencial de sus estudios, ni los profesores son sometidos a la dura carrera de obst\u00e1culos que impon\u00eda la c\u00e1tedra como sacerdotes del templo del saber, de ello puedo dar fe como estudiante y profesor. Una atm\u00f3sfera de cierto facilismo llena las aulas en consonancia con el facilismo que anida en la sociedad. El mercado, que desconoce cualquier l\u00edmite, se ha metido de lleno en los claustros, y la gesti\u00f3n y el marketing se han convertido en elementos primordiales. Tal es la influencia del mercado que hoy el lenguaje de la universidad, es, el lenguaje de la empresa. El acceso masivo produjo la imagen de una f\u00e1brica de profesionales, imagen m\u00e1s ligada a la industria que a la cultura, para peor el destino laboral de estos profesionales hoy resulta incierto en todas partes, de all\u00ed que el tener estudios universitarios se haya convertido en un dudoso medio de ascenso social.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que no ven el meollo del problema procuran resucitar viejas luchas ideol\u00f3gicas que uno quisiera ver sepultadas. Como la puja entre la educaci\u00f3n estatal y la educaci\u00f3n de gesti\u00f3n privada, manipulando el problema, como si el estado de la cultura y el acceso a una educaci\u00f3n de calidad se plantease s\u00f3lo all\u00ed. El Estado pretende que la racionalidad de la universidad coincida con su propia racionalidad, a lo cual debemos a\u00f1adir que la l\u00f3gica imperante es la l\u00f3gica del mercado. Un pragmatismo extremo convierte a las universidades en \u201cescuelas profesionales\u201d, carentes de esa visi\u00f3n universalista que le es propia, desnaturalizando el verdadero sentido y esp\u00edritu de la instituci\u00f3n. La crisis en su interior se articula con la crisis de la sociedad y de la cultura, lo que revela que no s\u00f3lo es crisis, tambi\u00e9n es decadencia. La instituci\u00f3n no debe estar destinada al control social como muchos profesores creen, y la supuesta autonom\u00eda tampoco puede enmascarar los verdaderos problemas. El saber, considerado supremo principio, termina siendo negado en el orden social y apenas sobrevive en la abstracci\u00f3n de la teor\u00eda. Pienso que la universidad necesita recuperar su prestigio a trav\u00e9s del rigorismo de su quehacer espec\u00edfico, tambi\u00e9n de la articulaci\u00f3n de la cultura cient\u00edfica y la cultura human\u00edstica, sencillamente porque naci\u00f3 con ese sello y all\u00ed reside su legitimidad, donde la tecnolog\u00eda es bienvenida como un medio al servicio del hombre y no la inversa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los intelectuales siempre hacen hincapi\u00e9 en la necesidad del conocimiento de la historia, pues, a los que la ignoran se los puede enga\u00f1ar m\u00e1s f\u00e1cilmente, los otros ya est\u00e1n prevenidos. Y esto es problem\u00e1tico sobre todo en un mundo donde hay mucha gente que no sabe lo que quiere y tampoco sabe lo que no quiere. El tema dominante fue, ha sido y es, la libertad, y \u00e9sta es como el fuego, para que contin\u00fae encendido necesita aire\u2026 Por otra parte, el contrapeso de ella es la responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia nos puso en una situaci\u00f3n in\u00e9dita, hasta hace poco era ins\u00f3lito que todos pas\u00e1ramos por lo mismo al mismo tiempo, y hasta el que dispone de los mayores y mejores recursos hoy est\u00e1 expuesto al virus, que ignora los privilegios. Gran parte de nuestra vida se desarrolla <em>online <\/em>y, la vida universitaria todav\u00eda no recobr\u00f3 la necesaria presencialidad. En fin, el progreso tecno-cient\u00edfico se afianza, no as\u00ed el progreso moral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo abordado desde la pregunta es propio de la may\u00e9utica socr\u00e1tica, al menos as\u00ed lo ha sido en sus &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=522\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=522"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/522\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":523,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/522\/revisions\/523"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}