{"id":531,"date":"2021-10-04T13:06:48","date_gmt":"2021-10-04T13:06:48","guid":{"rendered":"https:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=531"},"modified":"2021-10-04T13:06:48","modified_gmt":"2021-10-04T13:06:48","slug":"las-andanzas-de-un-outsider-en-la-bioetica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=531","title":{"rendered":"LAS ANDANZAS  DE UN OUTSIDER EN LA BIO\u00c9TICA"},"content":{"rendered":"\n<p>En el \u00faltimo congreso de FELAIBE en San Juan de Puerto Rico, donde con Mara, mi mujer, lo pasamos muy bien por la calidez humana de su gente, una biotecista de nota me dijo que yo formaba parte de la historia de la bio\u00e9tica, luego otros que deb\u00eda dejar alg\u00fan registro. Nunca lo hice, suelo tomar esos comentarios como un cumplido que agradezco. Tambi\u00e9n tengo presente que cuando una se\u00f1ora se acerc\u00f3 a Borges y le dijo que era un genio, \u00e9ste le respondi\u00f3 que no lo creyese, pues eran calumnias.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los asistentes a los congresos de FELAIBE (a los varios que pude asistir, ya que mi actividad como m\u00e9dico asistencial y profesor universitario es absorbente) siempre he cosechado amistades y, muchos de ellos leen mis libros, el blog de cr\u00edtica cultural, los art\u00edculos de opini\u00f3n en Espa\u00f1a o las notas de los peri\u00f3dicos. Les doy las gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que aprend\u00ed a leer me convert\u00ed en un lector voraz, pese a que fui un mal alumno en la escuela y tambi\u00e9n al principio del bachillerato. Hoy con la irrupci\u00f3n del virus que alter\u00f3 nuestras rutinas, se bloquearon nuestros deseos y surgi\u00f3 una distop\u00eda, pero no la que aparec\u00eda en la literatura o el cine. La situaci\u00f3n en curso dio lugar a infinidad de reflexiones y citas sobre&nbsp;<strong><em>1984<\/em>,<\/strong> de George Orwell,&nbsp;<strong><em>Un mundo feliz<\/em><\/strong>, de Aldous Huxley, y&nbsp;<strong><em>Farenheit 451<\/em><\/strong>, de Ray Bradbury, todas narrativas dist\u00f3picas que fueron&nbsp;<em>best sellers<\/em> y que pude leer mucho antes de graduarme de m\u00e9dico. Durante toda la carrera estuve abocado al aprendizaje de lo que ser\u00eda mi profesi\u00f3n, por la que siento vocaci\u00f3n de servicio, pero me las ingeni\u00e9 para leer los peri\u00f3dicos, ver TV, dedicarle a menudo una hora nocturna a la filosof\u00eda, y escudri\u00f1ar a partir del catolicismo en las otras religiones, incluso el ocultismo, porque deseaba develar los misterios de la vida. Jam\u00e1s lo logr\u00e9, y sigo siendo un creyente. Pertenezco a la m\u00edtica generaci\u00f3n de los a\u00f1os 70, ya que mi etapa veintea\u00f1era transcurri\u00f3 durante esa d\u00e9cada turbulenta, rebelde, esclarecedora en ciertos aspectos. Me las arreglaba para concurrir a un taller de narrativa, un ateneo de oratoria, alg\u00fan curso de historia y filosof\u00eda, la \u00f3pera, el cine o las discotecas. En fin, como dec\u00eda Neruda (Pablo no Iam): confieso que he vivido. Cuando me lleg\u00f3 el momento buscado, quem\u00e9 las naves y part\u00ed motivado por la intenci\u00f3n de cumplir un sue\u00f1o, a sabiendas que todo en esta vida finita tiene su tiempo. Y lo logr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1977 por haber ganado una beca internacional llegu\u00e9 a la Universidad Complutense de Madrid para completar estudios de postgrado y de paso cada tres meses hacer una escapada por otros pa\u00edses de Europa, incluso llegu\u00e9 a \u00c1frica. En ese a\u00f1o se jubilaba Pedro La\u00edn Entralgo, en cuya c\u00e1tedra hice un curso de doctorado (yo ya era doctor por la Universidad Nacional de La Plata donde me gradu\u00e9 a los 24 a\u00f1os), y era reemplazado como catedr\u00e1tico por Diego Gracia. En la Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola hice un curso anual de filosof\u00eda para universitarios los fines de semana. Cuando le preguntaba a uno de los profesores por la filosof\u00eda de la ciencia o la filosof\u00eda de la t\u00e9cnica dec\u00eda que se trataban de median\u00edas y que la filosof\u00eda estaba para otra cosa. Entonces nadie hablaba de bio\u00e9tica. En 1979 concurr\u00ed a unas jornadas internacionales de tres d\u00edas en el Colegio de M\u00e9dicos de Madrid, donde estaba matriculado, all\u00ed conoc\u00ed a Florencio Escard\u00f3 que hab\u00eda llegado como expositor desde Buenos Aires y, si bien la agenda era bio\u00e9tica, nadie la mencion\u00f3. En los a\u00f1os 70, d\u00e9cada fundacional de la bio\u00e9tica, podemos recoger de Van Rensselaer Potter (1071): <strong><em>\u201cBioethics: Bridge to the Future\u201d<\/em><\/strong><em> y<strong> <\/strong><\/em>el <strong>Informe Belmont<\/strong> (1978) con los principios: <em>Autonom\u00eda, Beneficencia y Justicia<\/em>; no conten\u00eda a mi entender el principal principio: <em>\u201cprimero no hacer da\u00f1o\u201d.<\/em> La denominaci\u00f3n para este nuevo campo del saber fue tomada del ensayo del pastor protestante alem\u00e1n Fritz Jahr (1927): <strong><em>\u00abBioEthics: A Review of the Ethical Relationships of Humans to Animals and Plants\u00bb. <\/em><\/strong>En fin, procur\u00e9 seguir este nuevo movimiento como pude..<\/p>\n\n\n\n<p>De vuelta de mi periplo europeo que planifiqu\u00e9 siguiendo el consejo de Comenio, me instal\u00e9 en la ciudad de Buenos Aires, de donde era mi padre, pero durante a\u00f1os viaj\u00e9 todos los d\u00edas a La Plata, mi ciudad natal, donde ten\u00eda un puesto oficial en el hospital donde me form\u00e9 y donde se formaron figuras como Ren\u00e9 Favaloro y, adem\u00e1s deb\u00eda finalizar la \u201ccarrera docente\u201d que hab\u00eda iniciado antes de mi viaje, por eso en 1981 curs\u00e9 el \u201cseminario de historia y filosof\u00eda m\u00e9dicas\u201d, a cargo de Jos\u00e9 Alberto Mainetti, con quien desde entonces establec\u00ed una amistad que nos une. Tambi\u00e9n ingres\u00e9 como docente a la Universidad del Salvador (all\u00ed cumpl\u00ed 40 a\u00f1os de docente y soy profesor consulto), porque sostengo que la educaci\u00f3n debe ser amplia: estatal y privada, y di la espalada a luchas ideol\u00f3gicas que persiguen el pensamiento \u00fanico. Entre las jefaturas hospitalarias que ejerc\u00ed, est\u00e1n las de los Hospitales Israelita y Sirio-Liban\u00e9s de Buenos Aires, de all\u00ed que una amiga fil\u00f3sofa y bioeticista ya fallecida, dec\u00eda que yo viv\u00eda en la encrucijada.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada bioeticista experimentado ha procurado dar su visi\u00f3n sobre la g\u00e9nesis de esta disciplina. Por mi parte tom\u00e9 el puente hacia el futuro de Potter m\u00e1s bien como un puente entre las <em>Dos Culturas<\/em>, expresi\u00f3n atribuida al f\u00edsico y escritor brit\u00e1nico C. P. Snow (1959), quien en su tesis denunciaba la falta de comunicaci\u00f3n entre las ciencias y las humanidades, la ausencia de interdisciplinariedad (tema que comenc\u00e9 a desarrollar en diferentes trabajos a partir de 1980), uno de los inconvenientes principales para solucionar los problemas del mundo. Ese abismo es cierto, lo mismo que la hostilidad y el desprecio hacia aquello que no se conoce o domina, sobre todo en muchos j\u00f3venes que no han tenido una educaci\u00f3n abarcadora y enciclop\u00e9dica (hoy muy mala palabra en pedagog\u00eda). En la d\u00e9cada del 30 Unamuno no ten\u00eda inter\u00e9s por la ciencia, dec\u00eda que lo de Espa\u00f1a era la m\u00edstica, y en los a\u00f1os 50 Jean Paul Sartre admit\u00eda que no le interesaba la ciencia. Si hoy viviesen cambiar\u00edan de opini\u00f3n. El tema no era nuevo, proven\u00eda de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Le\u00ed mucho al ruso Ant\u00f3n Ch\u00e9jov (nieto de un mujik o siervo que hab\u00eda comprado su propia libertad), quien de d\u00eda ejerc\u00eda la cl\u00ednica m\u00e9dica, atendiendo gratuitamente a los pacientes de c\u00f3lera y a los enfermos del hambre, y por las noches escrib\u00eda sus novelas cortas que hoy son un baluarte de la literatura universal. Ch\u00e9jov muri\u00f3 a los 44 a\u00f1os (1904), consecuencia de la tuberculosis. Pero sin duda la antesala fue la primera mitad del Siglo XX y, cabe preguntarse porqu\u00e9 Ludwig Wittgenstein tras combatir en la guerra y ser hecho prisionero decidi\u00f3 alejarse de la filosof\u00eda, Simone Weill le dijo a la existencialista De Beauvoir que la \u00fanica revoluci\u00f3n que contaba era aquella que diera de comer a todo el mundo y le cort\u00f3 el dialogo, y Adorno dej\u00f3 escrito que escribir poes\u00eda despu\u00e9s de Auschwitz era un acto de barbarie\u2026 Recordemos que para Stalin una muerte era una tragedia, un mill\u00f3n solo una estad\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>La bio\u00e9tica no<strong><\/strong> solo surge por la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica-m\u00e9dica luego de la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>, la nueva relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente (autonomismo), la respuesta pol\u00edtica, financiera y econ\u00f3mica frente a la creciente demanda de servicios de salud (Estado de Bienestar), as\u00ed como situaciones \u00e9tico-jur\u00eddicas censurables que conmocionaron a la opini\u00f3n p\u00fablica sobre investigaciones con seres humanos (Estados Unidos), tambi\u00e9n porque exist\u00eda un contexto cultural de \u00e9poca que era favorable, especialmente contracultural, y, no quedaba m\u00e1s remedio que admitir que ciertos problemas y dilemas superaban los l\u00edmites de la Medicina. Las compuertas cedieron\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Estimo que la bio\u00e9tica es el mejor puente cultural entre las <em>Dos Culturas<\/em>, se abre a la interdisciplinariedad, aunque no siempre logre la integraci\u00f3n, y su rechazo reside en lo que algunos ven como subversi\u00f3n epist\u00e9mica. En una \u00e9poca en que cada disciplina est\u00e1 bien regulada, amurallada, y donde se procura una fuerte disciplina de sus miembros, algunos se rebelan, cuestionando y pretendiendo descorrer los velos de esas coreograf\u00edas epist\u00e9micas cerradas. Actitud que abre paso a la indisciplina, procura establecer puentes entre las diferentes disciplinas, y esto es un claro intrusismo. En efecto, el di\u00e1logo bio\u00e9tico revela indisciplina entre las disciplinas y surge a contrapelo del establishment.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz del conjunto abigarrado de problemas y dilemas, cuando no de trilemas, se crey\u00f3 que nac\u00eda una \u201cnueva \u00e9tica m\u00e9dica\u201d (para no hablar de bio\u00e9tica), pero el parto de la bio\u00e9tica se dio con el sello de la medicina, que adem\u00e1s la legitim\u00f3. Luego distintas disciplinas como la pol\u00edtica, el derecho o el arte motivadas por el pensamiento y a la vez el sentimiento autonomista crearon sus divisiones. Para los fil\u00f3sofos fue una escisi\u00f3n de la \u00e9tica filos\u00f3fica. Y los especialistas del pensamiento especulativo entendieron que si los problemas o conflictos m\u00e9dicos en el fondo eran problemas o conflictos \u00e9ticos, no biol\u00f3gicos, pues entonces estaban en su derecho para reclamar su tratamiento. Pero la bio\u00e9tica cl\u00ednica se mueve entre lo material y lo inmaterial\u2026 Los abogados tambi\u00e9n participaron de la disputa, creo que su inter\u00e9s era la responsabilidad m\u00e9dica en su vertiente legal, m\u00e1s ligada al derecho m\u00e9dico que a la medicina legal. La corporaci\u00f3n m\u00e9dica, como organizaci\u00f3n, procuro que este abanico de conflictos no saliera de su \u00e1mbito, ya que hist\u00f3ricamente nunca acept\u00f3 intrusiones en esta disciplina milenaria, que primero fue m\u00e1gica, luego sacerdotal, finalmente cient\u00edfica. No lo logr\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que utilic\u00e9 la palabra bio\u00e9tica por primera vez, no sin timidez, en un librito, un op\u00fasculo que publiqu\u00e9 sobre la presentaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos, en 1983.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos Meeroff me convoc\u00f3 para la fundaci\u00f3n de la Sociedad de \u00c9tica M\u00e9dica de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Argentina (AMA) y fui su primer secretario general entre 1991 y 1994. En 1993 presid\u00ed el primer evento internacional que hizo la AMA sobre \u00e9tica m\u00e9dica, e invit\u00e9 a expositores de distintos pa\u00edses, incluyendo a Diego Gracia, con quien durante una semana tuvimos di\u00e1logos informales y del que aprend\u00ed mucho. En esos d\u00edas hab\u00eda llegado a la Fundaci\u00f3n Mainetti el alem\u00e1n Dietrich von Engelhardt, con quien establecimos una gran amistad y organizamos en Buenos Aires el Seminario Germano Argentino de Bio\u00e9tica, auspiciado entonces por la Embajada de la Rep\u00fablica Federal de Alemania y la UNESCO (luego hicimos cuatro m\u00e1s) y, ya hab\u00eda nacido en 1996 la FICA que lleva el nombre de mi familia (Fundaci\u00f3n Internacional Cataldi Amatriain), destinada a promover las <em>Dos Culturas<\/em>, y donde comenz\u00f3 a funcionar un Centro Internacional de Bio\u00e9tica. All\u00ed se realizaron eventos internacionales e incluso siendo coordinador general del congreso realizado en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (2017), en nuestro auditorio se realiz\u00f3 la asamblea general de FELAIBE donde se eligi\u00f3 a Puerto Rico como sede del siguiente congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Mainetti durante a\u00f1os fuimos los asesores cient\u00edficos del curso anual de bio\u00e9tica de Alicia Losoviz en la AMA y, finalmente en FICA creamos con Alicia y los hijos de Jos\u00e9 Alberto, el \u201cSeminario Profesor Doctor Jos\u00e9 Alberto Mainetti\u201d, como un justo homenaje al pionero de la bio\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina. Muchas fueron las intervenciones en los medios, los cursos y otras actividades bioeticistas en las que particip\u00e9 siempre \u201cad honorem\u201d, pues mi medio de vida fue y es el ejercicio cotidiano de la medicina. En varias oportunidades he sido criticado por introducir como profesor de medicina interna en el pregrado y director en el postgrado de residencias hospitalarias temas de bio\u00e9tica cl\u00ednica. Mi visi\u00f3n no es la del gabinete, ni estoy detr\u00e1s de un escritorio, mi lugar es al lado de los enfermos y, parafraseando a Jean Paul Sartre, \u201cme ensucio las manos\u201d, ya que debo tratar d\u00eda a d\u00eda con lo que me gusta y tambi\u00e9n con lo que me desagrada.<\/p>\n\n\n\n<p>El santo y se\u00f1a de la bio\u00e9tica se reconoce en el procedimiento, que legitima las normas y la correcci\u00f3n en el proceder \u00e9tico, sin duda su principal objetivo, por eso ya en los or\u00edgenes de la bio\u00e9tica est\u00e1 la problem\u00e1tica m\u00e9dica como nudo gordiano, aunque algunos se empe\u00f1en en negar esa realidad. En fin, no hay que pelearse con la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El 1de octubre de 2001 se fund\u00f3 la Academia Argentina de \u00c9tica en Medicina, que durante varios a\u00f1os se reuni\u00f3 en el Colegio Nacional Buenos Aires (UBA), presidida por Jos\u00e9 Alberto Mainetti y yo como secretario general, hoy tengo el honor de sustituir a Jos\u00e9 Alberto en la presidencia. Acad\u00e9micos Extranjeros son: Dietrich von Engelhardt, Diego Gracia, Fernando Lolas Stepke, Francisco Le\u00f3n Correa, Emilio Ibeas, Christian Byk y Sandra F\u00e1bregas, figuras que prestigian un emprendimiento sostenido que sigue adelante contra el viento y la marea en una naci\u00f3n sin rumbo.<\/p>\n\n\n\n<p>La moral se sit\u00faa en el mundo social, donde es sometida a todo tipo de interpretaciones por el hombre de la calle, a diferencia de la filosof\u00eda que como disciplina acad\u00e9mica exige de una preparaci\u00f3n especial, de all\u00ed que sea un terreno en donde se mueven los expertos. La filosof\u00eda est\u00e1 profesionalizada, pero la moral no escapa a esto, es el caso de los moralistas que hablan desde el p\u00falpito, el atril o un set de televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi amigo Francisco Le\u00f3n le dijo a mi mujer que soy muy metaf\u00f3rico. Tiene raz\u00f3n Paco, porque tomo a la met\u00e1fora como una de las formas de acercarme a la verdad. Como ser, no creo que haya una mejor met\u00e1fora pict\u00f3rica de la filosof\u00eda como la de Rafael Sanzio con<strong> <em>La Escuela de Atenas<\/em> <\/strong>(1510-1511<strong>): <\/strong>el discurrir<strong> <\/strong>entre el idealismo y el realismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la irrupci\u00f3n del Sars-CoV-2 surgi\u00f3 la sociedad de la pandemia y la cuarentena, de las restricciones a las libertades individuales, el trabajo y las reuniones sociales. Nos oblig\u00f3 a aceptar limitaciones existenciales que comprometen la vida en su totalidad, incluyendo en muchos la restricci\u00f3n mental. Por eso las hijas de Asclepio (Dios de la Medicina a quien Zeus mat\u00f3 con un rayo por temor a que los humanos alcanzaran la inmortalidad), Hygea y Panacea, tambi\u00e9n diosas, lograron imponerse en este escenario de incertidumbre, silencio y duelos, la primera mediante la higiene, la segunda procurando curar la enfermedad. Pero para Alessandro Baricco el mito ser\u00eda hoy la pandemia, una tragedia humana disfrazada de progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Considero que las palabras son un tema central de la cultura, como ser, la percepci\u00f3n antropoc\u00e9ntrica que instala el humanismo, hoy es desplazada por una percepci\u00f3n tecnoc\u00e9ntrica donde ya no es la tecnolog\u00eda alrededor del hombre sino que es el hombre alrededor de la tecnolog\u00eda, una nueva deshumanizaci\u00f3n. Tenemos im\u00e1genes que se enlazan con las palabras en un imaginario colectivo que refleja la vida contempor\u00e1nea de la sociedad, como las narrativas de la coexistencia de lo humano con lo virtual.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos recurren a la met\u00e1fora de combatir la pandemia como si tratase de una guerra. Recuerdo que se utiliz\u00f3 con \u00e9nfasis en los a\u00f1os 80 con el SIDA. Susan Sontag&nbsp;abord\u00f3 las met\u00e1foras empleadas en la medicina y su sentido moral. Ahora Loris Zanatta&nbsp;dice que, si esto es una guerra, <em>\u00bfd\u00f3nde est\u00e1n nuestros generales?<\/em> Lo cierto es que no se trata de una guerra, los ciudadanos no son los soldados que van al frente de batalla, y aqu\u00ed no est\u00e1 en juego la patria si no la solidaridad. Claro que con una dirigencia mundial que salvo contadas excepciones no estuvo ni est\u00e1 a la altura del problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra met\u00e1fora compara la pandemia con el \u00abcisne negro\u00bb, teor\u00eda desarrollada por el liban\u00e9s Taleb, basada en que cuando los primeros colonos europeos llegaron a Australia en el Siglo XVII vieron cisnes negros y, hasta entonces se cre\u00eda que los cisnes s\u00f3lo eran blancos. Hoy por hoy los eventos inesperados son considerados \u00abcisne negro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Habitamos un mundo de alineamientos ideol\u00f3gicos, de etiquetas culturales, de taxonom\u00edas. A los j\u00f3venes les aconsejo que mantengan abierta la mente y, que es un buen ejercicio leer a quien no piensa como uno, Mi profesor de l\u00f3gica nos daba clase con el peri\u00f3dico porque dec\u00eda que all\u00ed estaba la principal fuente de la antil\u00f3gica y nos hac\u00eda analizar las noticias, tambi\u00e9n nos dec\u00eda que viv\u00edamos en una cultura eslog\u00e1mica (corr\u00edan los a\u00f1os 70), y que deb\u00edamos desterrar las vegetaciones de la mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy le he dado la bienvenida al mundo virtual sin traicionar el mundo anal\u00f3gico del que provengo y al que tanto le debo. Como intelectual y m\u00e9dico, vivo fluctuando entre Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, como cr\u00edtico de la cultura no hay d\u00eda que evite auto-cuestionarme. La bio\u00e9tica me ense\u00f1\u00f3 que hay problemas que son muy dif\u00edciles y otros insolubles.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los intelectuales que admiro est\u00e1n Camus y Saramago, que de entrada tuvieron las desviaciones ideol\u00f3gicas que impon\u00eda la moda, pero ante la evidencia siguieron el consejo de Confucio y rectificaron el rumbo. Camus fue un <em>pied noir<\/em>, hijo de una lavandera analfabeta, que durante su juventud enferm\u00f3 de tuberculosis, y que nunca fue aceptado por la elite intelectual francesa. Y Saramago cuando recibi\u00f3 el Premio Nobel (al igual que Camus) homenaje\u00f3 a su abuelo Jer\u00f3nimo, un pastor analfabeto que, seg\u00fan \u00e9l, fue el hombre m\u00e1s sabio que conoci\u00f3. Ambos hablaron por los que no tienen voz\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre que fue un h\u00e1bil concertista de piano frustrado, no lleg\u00f3 a la universidad pero era un experto en la literatura del Siglo de Oro Espa\u00f1ol, cuya biblioteca me hizo leer siendo adolescente, con placer, as\u00ed como a\u00fan en \u00e9poca de vacaciones antes de irse a su trabajo administrativo me dejaba una hoja en blanco con un t\u00edtulo para a su vuelta corregirla, le estoy muy agradecido por esa educaci\u00f3n que conllevaba ejemplaridad. En mi adolescencia<a><\/a> aprend\u00ed de Jos\u00e9 Ingenieros que la mejor manera de combatir la envidia era reconocer los m\u00e9ritos ajenos. Tambi\u00e9n entend\u00ed que hab\u00eda que cuidarse mucho del odio, hoy en boga en las redes sociales, ya que termina envenenando el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi proyecto de vida, por cierto ambicioso, consist\u00eda en alcanzar una buena formaci\u00f3n como m\u00e9dico, una cultura general, viajar por el mundo, escribir libros, ser jefe de servicios hospitalarios y profesor universitario. Todo lo logr\u00e9 antes de cumplir los 40 a\u00f1os, Dios fue y es muy generoso conmigo, tambi\u00e9n al darme una familia, alumnos, disc\u00edpulos, amigos. Pero por sobre todas las cosas, he evitado perder tiempo en ciertas internas institucionales, en participar de las roscas de poder, porque en el fondo mi mayor preocupaci\u00f3n fue, ha sido y es no traicionarme. Si expongo mi pensamiento en p\u00fablico es para dialogar, no para imponer mis ideas. \u00a1Dejemos hablar a la Bio\u00e9tica!<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong>Muchas gracias por la paciencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00faltimo congreso de FELAIBE en San Juan de Puerto Rico, donde con Mara, mi mujer, lo pasamos muy &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=531\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=531"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":532,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/531\/revisions\/532"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}