{"id":537,"date":"2021-12-22T13:30:00","date_gmt":"2021-12-22T13:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=537"},"modified":"2021-12-22T13:30:00","modified_gmt":"2021-12-22T13:30:00","slug":"como-sobrevivir-en-un-pais-espectral","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=537","title":{"rendered":"C\u00f3mo sobrevivir en un pa\u00eds espectral"},"content":{"rendered":"\n<p>En estos d\u00edas he le\u00eddo varios art\u00edculos period\u00edsticos y alguno filos\u00f3fico donde hablan de la \u201csupervivencia\u201d. La RAE recomienda usar la palabra \u201csupervivencia\u201d y no \u201csobrevivencia\u201d. El problema, a mi entender, estar\u00eda en la preposici\u00f3n, ya que \u201csobre\u201d significa encima, y \u201csuper\u201d quiere decir de alto grado o muy bueno. Cuando usamos el verbo \u201csobrevivir\u201d hacemos alusi\u00f3n a seguir existiendo luego de un suceso o tras la desaparici\u00f3n de algo. A diferencia del verbo, el sustantivo derivado de \u201csupervivencia\u201d (acci\u00f3n de sobrevivir) habr\u00eda triunfado frente a \u201csobrevivencia\u201d. Pues bien, aqu\u00ed har\u00e9 referencia a sobrevivir en las actuales condiciones luego de los graves sucesos y de las numerosas p\u00e9rdidas sufridas en la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Me referir\u00e9 a la necesidad de subsistir o mantener la vida, es decir, seguir viviendo pese a todo lo malo acontecido y sin tener que perder la dignidad y, no es algo menor en un pa\u00eds donde las crisis se suceden una tras otra, como en una cinta sin fin. En efecto, desde hace d\u00e9cadas la Argentina es un laboratorio social donde se prueban f\u00f3rmulas que terminan dejando tendales de seres humanos, sin que nadie jam\u00e1s asuma la responsabilidad, b\u00e1stenos el duro per\u00edodo de la dictadura militar o el neoliberalismo de los a\u00f1os 90 con el espejismo de la convertibilidad y la corrupci\u00f3n estructural, antesala indubitable de la crisis de 2001.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que vivimos el mes de diciembre de 2001 y padecimos sus consecuencias en a\u00f1os ulteriores, advertimos c\u00f3mo 20 a\u00f1os despu\u00e9s no logramos superar la situaci\u00f3n de base. Muchos lamentablemente ya no est\u00e1n, otros perdieron la memoria, y no faltan los que prefieren no recordar\u2026 Por otro lado, hoy existe una generaci\u00f3n que no vivi\u00f3 esa \u00e9poca pero que tiene el derecho de preguntar: \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando comienzo a hablar del tema con los j\u00f3venes, las vivencias, aquello que pude ver y de lo que fui testigo cuando no protagonista, siento que no me alcanza el tiempo material para evocar lo vivido. Es m\u00e1s, en alguna oportunidad me sugirieron que escribiese un libro sobre ese per\u00edodo, pero ya lo han hecho algunos con bastante precisi\u00f3n porque se han atenido a la verdad de los hechos. Otros, en cambio, han alimentado el relato con inexactitudes, muy peligrosas cuando llegan a esa juventud que no vivi\u00f3 los acontecimientos y que puede caer en una intoxicaci\u00f3n ideol\u00f3gica. En fin, canallas siempre los hubo y los habr\u00e1. En la Argentina los cambios en el humor social se promueven a trav\u00e9s de formadores de opini\u00f3n o \u201cgestores de la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d, es decir, intelectuales, pol\u00edticos, economistas, periodistas, que defienden ideas a contrapelo de la realidad, mientras tanto aguardan la llegada de vientos favorables. Los comisarios de la cultura difunden noticias falsas a la vez que censuran las cr\u00edticas, y tambi\u00e9n compran influencias. Esta tarea desde hace a\u00f1os se verifica en universidades, escuelas de periodismo, institutos del profesorado, medios de comunicaci\u00f3n adictos o comprados y, el colmo de esta canallada la materializan algunas maestras y profesores con mente talibana que no respetan la ni\u00f1ez ni la adolescencia. Est\u00e1 claro que para ellos la meta es adoctrinar, no educar.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas maneras, el clima de \u00e9poca del 2000, los problemas de identidad, la larga historia de fracasos sociales, los mitos y algunos hechos perfectamente documentados est\u00e1n en mi libro: <em>\u201cLa Espera de la Esperanza\u201d<\/em> de 2002. Ensayo presentado en la Sala Cort\u00e1zar de la Biblioteca Nacional donde uno de los comentadores, mi colega Miguel J. C. de As\u00faa, calific\u00f3 de verdadero <em>tour de forc\u00e9<\/em>, e hizo menci\u00f3n del per\u00edodo sombr\u00edo que est\u00e1bamos viviendo: <em>\u201cTodos hemos sido sacudidos, estamos siendo sacudidos por lo que sucede y los m\u00e1s d\u00e9biles son los que m\u00e1s sufren. Hambre, desocupaci\u00f3n, miseria, violencia infame, corrupci\u00f3n descarada: tantos males que corremos el peligro de anestesiarnos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tengo muy presente los d\u00edas 19 y 20 de diciembre de aquel a\u00f1o, los cacerolazos, la desobediencia civil ante el estado de sitio, los saqueos orquestados por aquellos que buscaban generar el caos para hacerse del poder, las numerosas v\u00edctimas de la represi\u00f3n policial, la desesperaci\u00f3n de la gente que sent\u00eda que no solo le hab\u00edan robado sus dep\u00f3sitos sino tambi\u00e9n el futuro. Un caos que no surgi\u00f3 espont\u00e1neamente, se prepar\u00f3 con mucho tiempo, y una de las tantas pruebas fueron los 358 camiones de caudales completamente llenos de d\u00f3lares que llegaban al Aeropuerto de Ezeiza desde el mes anterior rumbo al exterior (otro hecho que qued\u00f3 en el limbo de la justicia) , as\u00ed como el tr\u00e1fico de influencias, la informaci\u00f3n privilegiada que anticipaba el famoso corralito, finalmente la apropiaci\u00f3n indebida de los ahorros de la gente que en incontables casos fue causa de depresi\u00f3n, miseria y hasta suicidio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong>La ira popular contra el establishment estaba plenamente justificada, no era para menos, pero esa ira fue manipulada por los oportunistas de la pol\u00edtica y de los negocios <em>non sanctos<\/em> que crearon una historia ap\u00f3crifa que hoy siguen como zombis millones de argentinos, logrando dividir una sociedad ya maltrecha. En efecto, las protestas, los saqueos y los muertos dejaron una marca imborrable al menos en los que somos memoriosos. Los responsables no se detuvieron ni siquiera frente a la proximidad del abismo, ya que siguieron privilegiando sus negocios en desmedro del ciudadano de a pie y, esto parecer\u00eda ser una historia sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto de aquella crisis fue mayor que todas las anteriores. Entonces el clamor de la multitud ped\u00eda que se vayan todos, pero nadie se fue (excepto el presidente que lo fueron), se reinventaron o se hicieron los desentendidos y apelaron a la inocencia, y hoy siguen participando del juego de las puertas giratorias. En efecto, est\u00e1n como si nada malo hubiera sucedido, al extremo que son part\u00edcipes desvergonzados en los tejes y manejes de la cosa p\u00fablica. Para colmo los medios los convocan para que opinen con su \u201cpalabra autorizada\u201d, hagan sus diagn\u00f3sticos, vaticinen el futuro, de all\u00ed que los medios tambi\u00e9n tienen su cuota de responsabilidad en este desastre.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que los que ped\u00edan que se fueran todos no propon\u00edan con quien reemplazarlos. Y creo que ese fue, ha sido y es el gran problema. Pero qu\u00e9 hacer cuando los gobiernos y las oposiciones no dan la medida o no est\u00e1n a la altura de las circunstancias, cuando todos los poderes del Estado revelan alta ineficiencia, y cuando amplios sectores de la poblaci\u00f3n, por cierto nada virtuosa, se muestran desinteresados por el porvenir del pa\u00eds y el futuro de los j\u00f3venes. Una juventud que seg\u00fan informaci\u00f3n reciente, el 58% de los mayores de 25 a\u00f1os termin\u00f3 la secundaria, un 51 % de los hijos de las familias m\u00e1s ricas asisten a la universidad y apenas el 2% de los hijos de las familias m\u00e1s pobres tienen ese privilegio, mientras pol\u00edticos y sindicalistas de la educaci\u00f3n no se cansan de hablar de igualdad, de cuestionar el m\u00e9rito,<a><\/a> y sobre todo fomentar la incultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estrategias y directrices de formaci\u00f3n de los j\u00f3venes no pueden estar en manos del mercado, que se especializa en hacer negocios y no en la pedagog\u00eda. Los m\u00e9todos de ense\u00f1anza-aprendizaje son importantes, pero m\u00e1s importante es que los j\u00f3venes aprendan con el m\u00e9todo que sea, en tanto \u00e9ste no vulnere la dignidad. Tenemos una educaci\u00f3n que se viene deteriorando aceleradamente desde hace d\u00e9cadas en paralelo con una debacle cultural y un sistema de salud que hace agua por los cuatro costados.<\/p>\n\n\n\n<p>La indiferencia de los ciudadanos facilita que la corrupci\u00f3n se imponga, pues, se usa el dinero de los contribuyentes en provecho propio, afectando la calidad de vida y comprometiendo el futuro. Son recursos que en vez de destinarse a la lucha contra el hambre y la inseguridad, la educaci\u00f3n, la salud y otras \u00e1reas vitales, van a parar a manos privadas, empresas fantasmas o para\u00edsos fiscales. Un amigo dice que \u00e9ste es el pa\u00eds de las oportunidades, pero de los malos ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Argentina se ha convertido gracias a su dirigencia en una zona de alto riesgo y muchos se preguntan c\u00f3mo estar preparados para sobrevivir. Lamentablemente no dispongo de f\u00f3rmula alguna y no tengo un manual de sobrevivencia, como s\u00ed lo hay cuando uno se encuentra perdido en la selva o debe hacer frente a los fen\u00f3menos devastadores que actualmente ocasiona el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi generaci\u00f3n crey\u00f3 en el estudio y el trabajo, en el esfuerzo y el sacrificio, en la satisfacci\u00f3n del m\u00e9rito propio y en las responsabilidades de los propios actos. Quienes nos ense\u00f1aban ten\u00edan prestigio y reconocimiento social. El hijo del profesional universitario coincid\u00eda con el hijo del obrero tanto en la escuela y como en la universidad. Los j\u00f3venes de entonces pod\u00edan elegir una profesi\u00f3n o un oficio, y el trabajo era valorado, no implicaba un castigo de clase, una explotaci\u00f3n o esclavitud, si bien es cierto que abusos no faltaban. Entonces era importante hacerse de un <em>curriculum vitae<\/em> para poder progresar laboralmente. El que ten\u00eda un prontuario era mal visto, no inspiraba confianza por sus antecedentes delictivos, pero hoy puede aspirar a los cargos m\u00e1s altos en el Estado. As\u00ed estamos. En fin, no me gustan los pesimistas de regla ni los pron\u00f3sticos apocal\u00edpticos, pero si algo est\u00e1 claro es que el pa\u00eds es un enfermo cr\u00f3nico con pron\u00f3stico reservado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos d\u00edas he le\u00eddo varios art\u00edculos period\u00edsticos y alguno filos\u00f3fico donde hablan de la \u201csupervivencia\u201d. La RAE recomienda usar &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=537\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=537"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":538,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537\/revisions\/538"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}