{"id":565,"date":"2022-09-08T12:58:43","date_gmt":"2022-09-08T12:58:43","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=565"},"modified":"2022-09-08T12:58:43","modified_gmt":"2022-09-08T12:58:43","slug":"una-moral-pacata","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=565","title":{"rendered":"Una moral pacata"},"content":{"rendered":"\n<p>En medio de las crisis de distinto tenor que hoy vivimos los ciudadanos y las sociedades en su conjunto, la moral emerge como un elemento central, que escruta y cuestiona la conducta, dando lugar a diversas interpretaciones, algunas contradictorias. Esto ha generado un terreno f\u00e9rtil para aquellos que se preocupan en exceso de la moral de los otros y a los que se cataloga de \u201cmoralistas\u201d. El querer juzgar constantemente convertir\u00eda a la moral en el pasaporte de la maledicencia seg\u00fan Napole\u00f3n; para el corso la moral de los hombres de estado era tan importante en el terreno de la pol\u00edtica como en el de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta escuchar las declaraciones p\u00fablicas de ciertos dirigentes de los gobiernos o de las organizaciones sociales, al igual que militantes pol\u00edticos o religiosos, para advertir r\u00e1pidamente que viven en otra realidad, que precisamente no tiene nada que ver con las necesidades y preocupaciones del ciudadano de a pie. En efecto, estos individuos tienen otros intereses y habitan un mundo de certezas, sin cabida para las dudas, dando la imagen de haber detenido el tiempo, y no faltan los que con su discurso nos retrotraen al moralismo victoriano, con sus prejuicios, valoraciones r\u00edgidas cuando no hip\u00f3critas, y la \u201cdoble moral victoriana\u201d, puesta de manifiesto sobre todo en materia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy por hoy preocupa m\u00e1s la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica que el acto de corrupci\u00f3n o el delito en s\u00ed. Y no deja de sorprender como a ciertos votantes les resulta indiferente el robo desde el poder, como si no incidiese en la econom\u00eda del pa\u00eds y el bolsillo del contribuyente, como si no afectase la alimentaci\u00f3n, la salud, la educaci\u00f3n, el trabajo, la seguridad. Es evidente la falta de conciencia, al extremo que muchos de los m\u00e1s vulnerados son justamente quienes votan a pol\u00edticos cuya corrupci\u00f3n es un secreto a voces. Desde hace d\u00e9cadas en la Argentina escucho la frase: \u201croba pero hace\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La falsedad de estos personajes se revela en el uso y abuso de la mentira, la negaci\u00f3n, la tergiversaci\u00f3n, los enredos, los trascendidos. En fin, un panorama desalentador donde no faltan los mojigatos que se erigen en bastiones de lo correcto, de las buenas costumbres, de la tradici\u00f3n, mientras manejan el doble est\u00e1ndar: moral inflexible, severa para unos, y permisividad ilimitada para otros, es decir, los propios. Todo esto se da en un contexto cultural que nos recuerda a Nietzsche&nbsp;y su exposici\u00f3n sobre la moral de los amos y los esclavos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>No pocos analistas coinciden en que la principal crisis de la humanidad, es, moral, sin por ello caer en la tentaci\u00f3n de una moral \u00e1crata o en una tesitura existencialista como moral contestataria, rayanas con la cultura del posmodernismo, aunque para algunos estar\u00edamos viviendo una etapa posmoral. En fin, lo cierto es que el poder y sus seguidores no admiten la protesta contra algo que est\u00e1 tradicionalmente establecido, que por su naturalizaci\u00f3n lo consideran normal, m\u00e1s all\u00e1 de si la protesta desnuda la verdad y combate la mentira disfrazada. La contestaci\u00f3n es sin\u00f3nimo de pol\u00e9mica y como tal puede despertar muchas conciencias adormecidas, por eso la combaten.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ciertamente la moral no se trata de costumbres y valores inmodificables en el tiempo, por el contrario, los cambios que se suceden, como acontece en nuestros d\u00edas, de manera acelerada, terminan incidiendo en la conducta de los individuos y las sociedades. Estamos condicionados por las situaciones contextuales que vivimos, pues, somos en gran medida producto de la \u00e9poca que nos toca vivir, m\u00e1s all\u00e1 de los principios, valores, sentimientos y creencias que profesemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro que no es lo mismo haber aceptado como algo habitual la esclavitud hace 25 siglos, ser partidario de la monarqu\u00eda 200 a\u00f1os atr\u00e1s o defender los nacionalismos en la etapa independentista del colonialismo, que, asumir hoy la defensa de estos s\u00edmbolos pol\u00e9micos, cuando no execrables. Por esa raz\u00f3n, si hacemos referencia del pasado hay que ser muy cuidadoso para no caer en consideraciones anacr\u00f3nicas, desde ya injustas.<\/p>\n\n\n\n<p>El mes pasado, la noticia de que la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, en sus vacaciones hab\u00eda estado bailando y divirti\u00e9ndose con sus amigos en una discoteca, seg\u00fan un video viralizado, dio la vuelta al mundo. Llegaron a circular rumores de que hab\u00eda consumido drogas y para desmentirlo se someti\u00f3 a un test que fue negativo. Luego aparecieron en las redes dos amigas bes\u00e1ndose en una reuni\u00f3n celebrada en el sauna y los jardines de la residencia oficial. El esc\u00e1ndalo llev\u00f3 varios d\u00edas y los medios le dedicaron un espacio inusitado, que a su vez le negaron a hechos verdaderamente trascendentes. Quiz\u00e1 noticias de este tenor sean \u00fatiles para mantener entretenida a la gente y que no repare en los asuntos verdaderamente importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema es que Sanna es una mujer bonita, de 36 a\u00f1os, criada por su madre soltera y su novia en un hogar humilde, que hoy est\u00e1 casada y es madre de dos hijos. Sanna ha revelado ser muy inteligente y es la <em>premier<\/em> m\u00e1s joven de Europa. Estas breves referencias pueden motivar el elogio, pero tambi\u00e9n la animadversi\u00f3n cuando no la envidia. Ante las acusaciones ella asumi\u00f3 una actitud humilde, se disculp\u00f3 y dijo que aprender\u00e1 la lecci\u00f3n. Pero lo cierto es que en su pa\u00eds le reconocen la conducci\u00f3n acertada durante la pandemia, la adhesi\u00f3n a la OTAN como consecuencia de la guerra, y las reformas que imprimi\u00f3 en la sociedad. Dicen que despierta la admiraci\u00f3n de los desenfadados <em>millennials <\/em>(nacidos entre 1981 y 1996) por su posici\u00f3n ante el cambio clim\u00e1tico, las desigualdades y su defensa del Estado de bienestar, en un pa\u00eds donde hay sectores de mayor edad proclives al conservadurismo y que no apoyar\u00edan sus medidas progresistas. De todas maneras Sanna recibi\u00f3 el apoyo necesario para continuar en su funci\u00f3n, porque no falt\u00f3 a la ley ni tampoco incurri\u00f3 en fallas graves a la \u00e9tica p\u00fablica. Claro que si hubiese vivido en la \u00e9poca victoriana lo hubiera pasado muy mal, aunque recordemos que Finlandia logr\u00f3 independizarse de Rusia en 1917, finalizada la \u00e9poca victoriana, y hoy por quinto a\u00f1o consecutivo es \u201cel pa\u00eds m\u00e1s feliz del mundo\u201d, seg\u00fan una medici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, cada pa\u00eds tiene su propia moral, y el coronavirus a trav\u00e9s de la pandemia puso a prueba la inteligencia aplicada a la conducta de las dirigencias mundiales, es decir, la \u00e9tica. En efecto, en medio de las restricciones varios mandatarios incurrieron en graves fallas con la campa\u00f1a sanitaria y la situaci\u00f3n que dram\u00e1ticamente se viv\u00eda. Es m\u00e1s, fotos y videos descubrieron que ellos no cumpl\u00edan con lo que le exig\u00edan a la poblaci\u00f3n, como sucedi\u00f3 con Trump, Bolsonaro, Boris Johnson, Alberto Fern\u00e1ndez, entre otros. El cumplimiento de la ley ser\u00eda una obligaci\u00f3n para todos, as\u00ed est\u00e1 escrito, pero en la pr\u00e1ctica estos personajes estar\u00edan exceptuados, como si ejercer el poder fuese la excepci\u00f3n a la regla. Arthur Schopenhauer, por su parte, sosten\u00eda que: \u201c<em>Predicar moral es cosa f\u00e1cil; mucho m\u00e1s f\u00e1cil que ajustar la vida a la moral que se predica\u201d.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de las crisis de distinto tenor que hoy vivimos los ciudadanos y las sociedades en su conjunto, la &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=565\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=565"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":566,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/565\/revisions\/566"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}