{"id":683,"date":"2025-12-22T19:37:19","date_gmt":"2025-12-22T19:37:19","guid":{"rendered":"https:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=683"},"modified":"2025-12-22T19:37:20","modified_gmt":"2025-12-22T19:37:20","slug":"una-cierta-intimidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=683","title":{"rendered":"UNA CIERTA INTIMIDAD"},"content":{"rendered":"\n<p>En derecho se habla de p\u00fablico y privado. Pues bien, yo hablo de \u201cvida p\u00fablica\u201d, \u201cvida privada\u201d, y \u201cvida \u00edntima\u201d (estas dos \u00faltimas procuro separarlas con precisi\u00f3n y claridad). No suelo darle letra a los fisg\u00f3nes, aunque hoy hablar\u00e9 porque algunas amigas me lo sugirieron, y creo que es el momento, claro que contar\u00e9 solo algunas cosas\u2026 Les pido paciencia porque mi narraci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s extensa que la usual.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que Pablo Neruda, <em>\u201cConfieso que he vivido\u201d.<\/em> Reconozco que he tenido a\u00f1os muy dif\u00edciles, nunca con la tristeza de este a\u00f1o, ni tampoco que estaba funcionando en \u201cpiloto autom\u00e1tico\u201d. Tristeza, s\u00ed, no depresi\u00f3n, porque entonces entrar\u00edamos la psicopatolog\u00eda. Soy de los que creen que la vida \u00edntima, es, \u00edntima, y que uno a veces debe apelar al m\u00e9todo de Cort\u00e1zar (decir lo que debe decirse pero de tal manera que no parezca que uno lo dijo), y que hay secretos que uno se lleva a la tumba (aprovecho para hacer p\u00fablico mi deseo de que cuando llegue el momento me cremen y esparzan mis cenizas). No me olvido que llegamos al mundo desnudos y, as\u00ed nos iremos, explica mi escaso afecto por las cosas materiales, sin embargo, creo que me pas\u00e9 de rosca, y esto me ha causado no pocos problemas. En efecto, as\u00ed como todo tiene sus l\u00edmites, conviene ser equilibrado y, como los antiguos griegos, buscar el t\u00e9rmino medio, que no es el matem\u00e1tico ni el geom\u00e9trico. Por otro lado, los que son verdaderos amigos, nos dicen aquello que no queremos o\u00edr, con la intenci\u00f3n de que nos demos cuenta y reaccionemos. En cambio, los dictadores, est\u00e1n rodeados de aduladores y alcahuetes, no toleran a quien les muestre la realidad, prefieren crear su propia realidad, su burbuja, su \u00e9pica, su mito, y no permiten tocar temas que no son de su conveniencia (temas tab\u00faes). Y en la vida nos topamos con no pocos temas tab\u00faes, b\u00e1stenos el hecho que, absolutamente nadie, quiere hablar de las relaciones \u00edntimas de sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Estimo que hay a\u00f1os muy dif\u00edciles de vivir, pienso que esto le ha de suceder a muchos. Yo recuerdo cuando muri\u00f3 mi padre, a los 64 a\u00f1os (\u00e9l sent\u00eda p\u00e1nico de la inminente jubilaci\u00f3n) y, justo en el d\u00eda de mi cumplea\u00f1os, hizo un ACV hemorr\u00e1gico, fue como si el destino me hubiese clavado un pu\u00f1al en la espalda; recuerdo que lo saqu\u00e9 de la ba\u00f1adera con rigidez de descerebraci\u00f3n y un ronquido tan fuerte que se o\u00eda a lo lejos ( lo percib\u00eda subiendo las escaleras con la puerta de su departamento cerrada (un hematoma temporal izquierdo, era hipertenso); el neurocirujano quer\u00eda intervenirlo y me opuse, pues, sab\u00eda que de superar la intervenci\u00f3n, perder\u00eda aquellas habilidades que le daban m\u00e1s placer: leer, escribir, caminar\u2026 Recuerdo que siendo muy chico, \u00e9l me hizo leer toda su biblioteca de los cl\u00e1sicos, y tambi\u00e9n me hac\u00eda escribir, lo que me regocijaba. Pero ante la situaci\u00f3n con que me encontr\u00e9, tome una decisi\u00f3n, y a partir de entonces, la toma de decisiones en situaciones l\u00edmites (afectaba nada menos que su calidad de vida) pas\u00f3 a ser uno de los temas bio\u00e9ticos (todav\u00eda no sab\u00eda de la bio\u00e9tica) a los que dediqu\u00e9 especial inter\u00e9s, eso s\u00ed, en aquella oportunidad, tuve el apoyo moral de mi primo Jorge, pocos a\u00f1os mayor que yo, y de todos los colegas de la UTI del Instituto M\u00e9dico Platense que se solidarizaron con esta dif\u00edcil decisi\u00f3n, que me cost\u00f3 l\u00e1grimas. Despu\u00e9s falleci\u00f3 de SIDA mi primo Jorge, m\u00e1s tarde mi amada t\u00eda Martha (una soprano l\u00edrica que me introdujo a los nueve a\u00f1os en el coro de ni\u00f1os como bar\u00edtono, solo fueron dos a\u00f1os), mi t\u00edo Ferm\u00edn, y finalmente mi madre con Alzheimer (cuando a\u00fan no sab\u00eda leer, ella me le\u00eda \u201d<em>Coraz\u00f3n\u201d<\/em> y, con el relato de Edmundo de Amicis, comenz\u00f3 mi educaci\u00f3n sentimental). A los cinco los recuerdo todos los d\u00edas, viven en mi memoria, forman parte de mis sentimientos, pues, en gran medida ayudaron a que yo llegase a ser lo que soy. Y las deudas morales, a diferencia de las deudas materiales, jam\u00e1s se saldan\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Alejandra y Maximiliano, mis hijos, Joaqu\u00edn e Isabel, mis nietitos, Mara (a quien tanto le debo en todo sentido), al igual que otros familiares, amigos, exalumnos y disc\u00edpulos, forman parte de esta constelaci\u00f3n de afectos. No quiero hablar de mis maestros porque me llevar\u00eda un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hace varios a\u00f1os, Jos\u00e9 Alberto Mainetti me invit\u00f3 a participar de un seminario en la UNLP sobre\u201d transhumanismo\u201d, uno de los panelistas que ya hab\u00eda firmado en los Estados Unidos un contrato para ser criopreservado, manifest\u00f3 que le gustar\u00eda despertarse dentro de 200 a\u00f1os y ver con qu\u00e9 mundo se encontraba, y yo dije que no me interesaba despertarme sin tener alrededor los seres que amo. Para m\u00ed lo importante es el arte de ser humano, que radica en la nobleza del esp\u00edritu, ya que no concibo un ser que carezca de sensibilidad humanitaria.&nbsp;Quiz\u00e1 la clave para comprender la mente resida m\u00e1s que en el raciocinio, en los sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando regres\u00e9 al pa\u00eds, luego de mi experiencia cient\u00edfica y human\u00edstica siguiendo el consejo de Comenio, siendo muy joven y con muchos antecedentes, enfrent\u00e9 un horizonte oscuro. Present\u00e9 ante una Instituci\u00f3n certificaciones legalizadas, donde constaban los ex\u00e1menes te\u00f3rico-pr\u00e1cticos aprobados ante un tribunal de cinco profesores: \u201cNeumon\u00f3logo\u201d y \u201cGastroenter\u00f3logo\u201d (ambos rendidos en un mismo a\u00f1o), y un importante miembro de esa Instituci\u00f3n, dijo que en la Universidad Complutense de Madrid me hab\u00edan \u201cregalado\u201d los t\u00edtulos. En otra oportunidad, para cerrarme el paso, alguien sostuvo que hac\u00eda varios a\u00f1os que no hac\u00eda nada en la medicina. En diversos hospitales donde trabaj\u00e9, la parte directiva se encarg\u00f3 de propagar a trav\u00e9s del \u201cradio pasillo\u201d el rumor de que yo no examinaba a los pacientes (siendo semi\u00f3logo), no les ense\u00f1aba a los m\u00e9dicos residentes, en fin, que era un vago, y conven\u00eda \u201crajarme\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo a Jos\u00e9 Ingenieros cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os, aprend\u00ed que la mejor manera de combatir la envidia era elogiar los m\u00e9ritos ajenos. No me gusta la estridencia, la erudici\u00f3n debe exponerse de manera tenue, sin que se note, como la luz del amanecer. Con la humildad hace tiempo que me llevo muy bien, aunque como todos tengo mi ego (bajo rigurosa supervisi\u00f3n) y, el haber tomado partido por los d\u00e9biles siempre me trajo problemas, no soy de los oportunistas que se suben al carro del vencedor\u2026 Tampoco tengo enemigos, aunque s\u00e9 que varios me consideran su enemigo (problema de ellos). A mis \u00edntimos les recomiendo como higiene, que el enojo no pase de las 48 horas, y, nunca humillar a otro (frecuente en la pol\u00edtica), porque las secuelas pueden ser profundas, b\u00e1stenos las dos \u00faltimas <em>Guerras Mundiales<\/em>. S\u00e9 que la envidia y el odio envenenan el alma, y en eso soy ego\u00edsta, procuro cuidar mi salud mental.<\/p>\n\n\n\n<p>Este 2025 ha sido un a\u00f1o de tristeza, repito. Con la jubilaci\u00f3n forzada (que no existe en \u00e1mbitos privilegiados), los muy canallas pretenden a uno sacarlo del juego, y yo pertenezco a una generaci\u00f3n cuya principal caracter\u00edstica fue, ha sido y es la rebeld\u00eda. Nos apartan en el momento que m\u00e1s podr\u00edamos dar en base a la experiencia. No se trata de una cuesti\u00f3n de poder o de ambiciones, pues, antes de cumplir los 40 a\u00f1os yo ya hab\u00eda satisfecho todas mis ambiciones profesionales, porque cumpl\u00ed con los objetivos juveniles, lo que vino despu\u00e9s fue valor agregado.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>En muchas oportunidades me dijeron que no val\u00eda la pena que me quedase en el pa\u00eds, que estaba desaprovechado, pero tengo mis debilidades. De todas maneras, a veces uno necesita hacer la catarsis, aunque sea m\u00ednima, como si fuese un soplo, metaf\u00f3ricamente. Y debo darles las gracias a mi primo Fabi\u00e1n (hijo de mi t\u00edo Ferm\u00edn) y a mis dos colegas de la bio\u00e9tica (tambi\u00e9n psicoanalistas), Diana Paris y Alicia Losoviz, por haberme escuchado. En efecto, a veces solo basta que los amigos te presten la escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Tendr\u00eda 35 a\u00f1os cuando escrib\u00ed un op\u00fasculo sobre redacci\u00f3n m\u00e9dica y t\u00e9cnicas documentales, y el Profesor Francisco Vilardell, entonces a cargo de docencia del Ministerio de Salud de Espa\u00f1a y presidente de la Organizaci\u00f3n Mundial de Gastroenterolog\u00eda, me dijo: <em>\u201cEn Espa\u00f1a todos los m\u00e9dicos deber\u00edan leer su libro\u201d<\/em> (mi t\u00edo Ferm\u00edn pag\u00f3 la edici\u00f3n, pues ninguna editorial ve\u00eda \u00e9xito comercial). En 2004 estuve toda una ma\u00f1ana conversando con el Profesor Ciril Rozman (creo que la figura viva m\u00e1s importante de la especialidad, hoy con 96 a\u00f1os), en el <em>Clinic<\/em> de Barcelona, y a las 48 horas recib\u00ed un mail donde me dec\u00eda que estaba asombrado por la coincidencia de ideas que ambos ten\u00edamos. Con Federico Mayor Zaragoza, quien fue Ministro de Educaci\u00f3n y Ciencia de Espa\u00f1a y por doce a\u00f1os director general de la UNESCO, solo nos escribimos, y la \u00faltima vez me dijo que cuando retornase a Madrid le gustar\u00eda que nos conoci\u00e9ramos personalmente (falleci\u00f3 hace un a\u00f1o). Recuerdo con afecto a Diego Gracia (la personalidad m\u00e1s notable en la bio\u00e9tica de nuestra lengua), y esa semana que estuvo en Buenos Aires, nuestras conversaciones de la ma\u00f1ana a la noche (me ense\u00f1\u00f3 mucho). De La\u00edn Entralgo (el gran historiador de la medicina del Siglo XX), por quien sent\u00eda un respeto reverencial, ni me animaba a abordarlo cuando nos cruz\u00e1bamos en el pasillo, aprend\u00ed que para tratar seriamente un tema hab\u00eda que remitirse a los or\u00edgenes (a Don Pedro le rob\u00e9 no pocas ideas). Con el alem\u00e1n Dietrich von Engelhardt (un hombre de la nobleza aunque no lo parec\u00eda), gran amigo, fallecido en una UTI este a\u00f1o 2025, quien fue vice-rector de la Universidad de L\u00fcbeck y presidente de la <em>Academia Alemana de \u00c9tica en Medicina<\/em>, juntos concretamos muchos proyectos, m\u00e1s all\u00e1 que el bife de chorizo y el cabernet savignon eran un placer que compart\u00edamos. Este a\u00f1o tambi\u00e9n falleci\u00f3 otro gran amigo, el Profesor Florentino Sanguinetti, director del Hospital de Cl\u00ednicas por m\u00e1s de 10 a\u00f1os y quien recibi\u00f3 a los damnificados por la bomba de la AMIA; nunca logr\u00e9 que me tuteara, ya que era mayor que yo, pero antes de morir en un WhatsApp me confes\u00f3 que no se hab\u00eda animado por el respeto que me ten\u00eda. .. Debo detenerme, porque repito, mis maestros dar\u00edan para un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>De los pacientes tambi\u00e9n he recibido muchas satisfacciones. En una oportunidad estaba en Tucum\u00e1n y Callao, cerca de mi hogar, esperando que abriera el sem\u00e1foro para cruzar, y un hombre mal entrazado, con p\u00e9rdida de varias piezas dentarias, me dijo: \u201cDoctor Cataldi, usted hace muchos a\u00f1os me cur\u00f3 la tuberculosis\u201d. R\u00e1pidamente lo reconoc\u00ed, lo hab\u00eda atendido en el hospital p\u00fablico (mi amiga Diana Par\u00eds me dir\u00eda: \u00a1una epifan\u00eda Roberto!). Viv\u00eda en la \u201cvilla\u201d (su eterno destino) e iba a que en la Iglesia le dieran ayuda (ropa y comida). Por Tucum\u00e1n hacia el bajo, saliendo de la Iglesia, sol\u00eda caminar Bergoglio cuando todav\u00eda no era el Papa Francisco.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre creo que ten\u00eda una suerte de \u201cneurosis moral\u201d, era implacable en su cr\u00edtica de la corrupci\u00f3n, y a menudo me repet\u00eda, palabra m\u00e1s, palabra menos, que estaba con los que eran \u201cpobres pero honrados\u201d. Rectitud moral que le elogiaban los que lo conoc\u00edan. En el momento que pod\u00eda lanzarse al ruedo como concertista de piano (fue al conservatorio nacional pero no a la universidad), lo invadieron los nervios (\u00bfp\u00e1nico esc\u00e9nico?), y el neur\u00f3logo que consult\u00f3 le recet\u00f3 no tocar nunca m\u00e1s el piano, en vez de indicarle psicoterapia (mala praxis). Le dio la excusa perfecta. Sin embargo, revel\u00f3 su coraje cuando estando yo en primer a\u00f1o de la facultad, la casa del al lado donde viv\u00edamos vol\u00f3 por los aires por una explosi\u00f3n de gas, en la calle la gente gritaba, hab\u00eda una mujer atrapada, nadie se animaba a entrar a socorrerla, pero mi padre sin pensar en los riesgos la rescat\u00f3 y, luego se fue caminado hacia su empleo como si nada. No era muy demostrativo, pero s\u00e9 que a mis espaldas dec\u00eda que yo era un joven de fuerte car\u00e1cter y que hab\u00eda heredado su moral. A mis padres les pas\u00e9 facturas, como hacen todos los adolescentes, y con la madurez m\u00e1s que \u201centenderlos\u201d, los \u201ccomprend\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ya que mis hijos no se quedaron atr\u00e1s conmigo. Ale, quien ha sabido cultivar la amistad como yo no logr\u00e9 y que en lo epistemol\u00f3gico m\u00e1s all\u00e1 de su profesi\u00f3n de contadora vive haciendo cursos de lo que fuere, tiene una fuerte veta m\u00edstica (en mi juventud tambi\u00e9n la tuve) y, tal vez por vivencias con su salud, habla en ritmo de narrativa de autoayuda. En lo on\u00edrico, ella es b\u00faho y yo alondra. Maxi tiene un fuerte sentido de la justicia. Recuerdo que siendo muy joven, acompa\u00f1aba a un cantante que adem\u00e1s era contador, y cuando presentaba a sus colaboradores dec\u00eda: \u201cen bater\u00eda, Maxi Cataldi, \u00a1el incorruptible!\u201d (lo cal\u00f3 al vuelo). De entrada vio a la m\u00fasica con sentido integral, desde la composici\u00f3n a la direcci\u00f3n orquestal y, con Mara pens\u00e1bamos que ser\u00eda director, pero un traspi\u00e9 de quien adopt\u00f3 como modelo lo desilusion\u00f3. Reconozco que ambos tienen sobrados motivos para pasarme factura, lo considero muy normal. Maxi sostiene, \u201cPap\u00e1 hizo lo que pudo\u2026\u201d, y Ale: \u201cel gran amor de su vida es la medicina\u2026\u201d En fin, son mejores personas que yo, eso me enorgullece, y sospecho que mis nietitos tambi\u00e9n lo ser\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 90 fund\u00e9 una revista de cl\u00ednica, otra de humanidades m\u00e9dicas, y un peri\u00f3dico cultural, pero mi bolsillo no aguant\u00f3. Tambi\u00e9n auto edit\u00e9 algunos de mis libros, esos que ninguna editorial quer\u00eda editar por no ver la rentabilidad, lo que al principio me causaba verg\u00fcenza por la mala prensa, sin embargo, cuando supe que Jorge Luis Borges se pag\u00f3 la edici\u00f3n de su primer libro, la verg\u00fcenza se diluy\u00f3. A prop\u00f3sito, ya me acostumbr\u00e9 a que me consideren Maestro e Intelectual. Si dijese que nunca lo desee ser\u00eda un hip\u00f3crita, pero confieso que me ocasionaba timidez. Mi punto de vista es que la condici\u00f3n de maestro no la adjudican los pares, como sucede habitualmente, ya que les corresponde a los alumnos y disc\u00edpulos (jurado natural), y la de intelectual, la otorga el ciudadano de a pie cuando reconoce que las palabras de uno lo hicieron reflexionar, despertar su conciencia. Lo digo despoj\u00e1ndome de vanidad, la que me produce repulsa. Y en realidad, no tiene sentido pelearse con la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se dice que vivimos dominados por la rapidez, que en realidad es inmediatez, pero en mis a\u00f1os de estudiante, suced\u00eda algo similar con caracter\u00edsticas distintas. Como ser, yo a los 24 a\u00f1os estaba casado, graduado, atend\u00eda en un sindicato adem\u00e1s de concurrir al hospital, y a poco m\u00e1s de un a\u00f1o nac\u00eda mi hija. Me pregunto: \u00bfpor qu\u00e9 tanto apuro? Reconozco que eleg\u00ed un medio altamente competitivo y eso tiene un precio. A mis alumnos y m\u00e9dicos residentes les aconsejo que vivan con plenitud, sin apuro, porque lo que no se vive siendo joven, suele vivirse despu\u00e9s, y a menudo de manera problem\u00e1tica, ya que no somos \u00e1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi actual situaci\u00f3n contextual me permiti\u00f3 retornar al gimnasio, algo que pr\u00e1cticamente abandon\u00e9 cuando ingres\u00e9 a la facultad, en tiempos tan conflictivos, absorbentes y exigentes. Entre los 15 y 17 a\u00f1os compet\u00eda en torneos de fuerza en la categor\u00eda de pesado ligero (levantaba 110 kg sobre el pecho), ten\u00eda una apnea inspiratoria bajo el agua de 3 minutos, y era un fan\u00e1tico de la lucha libre (mi profesor actuaba por TV y hac\u00eda de \u201cmalo\u201d en Titanes en el Ring). Es m\u00e1s, cuando fui a revisaci\u00f3n del servicio militar, entonces obligatorio, los colimbas que me midieron dijeron: \u201c\u00e9ste va para Granaderos\u201d. El destino hizo que obtuviese n\u00famero bajo y me eximiera. De todas maneras, reconozco que haber abandonado el deporte fue uno de mis grandes errores.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo plena conciencia de ser alguien que sue\u00f1a con los ojos abiertos. Mis amigos dicen que soy idealista, pero en la profesi\u00f3n muy pragm\u00e1tico, por eso me consultan. Est\u00e1 claro que son las contradicciones propias de un ser humano. Conceb\u00ed mi Fundaci\u00f3n cerca del Mediterr\u00e1neo y comenz\u00f3 a funcionar en 1996. Mis proyectos de Universidad Internacional (con un dise\u00f1o a la altura de los tiempos pero que recuperase el verdadero esp\u00edritu universitario) y de Hospital de la Comunidad (de alta complejidad destinado a gente de recursos limitados), fracasaron, mis potenciales socios no estaban dispuestos a realizar el esfuerzo econ\u00f3mico ni el trabajo en equipo, en todo caso, que me encargase de todo y, a la hora de los beneficios, ellos aparecer\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cosas que m\u00e1s disfrutamos, es viajar por el mundo. Conocer nuevos lugares, caminar sus calles en los circuitos no tur\u00edsticos, descubrir su historia, hablar con los lugare\u00f1os para que nos cuenten lo que viven y, con Mara siempre llegamos a la misma conclusi\u00f3n: en todo el planeta la gente tiene problemas similares, con sus m\u00e1s y sus menos. En realidad, es, la condici\u00f3n humana. Y todos, como el Dios Jano o como nuestra Luna, tenemos dos facetas. La cara oculta de la Luna hasta ahora resulta impenetrable, sobre todo porque es imposible comunicarse. Como dec\u00eda una c\u00e9lebre psicoanalista francesa, cada cual debe saber qu\u00e9 hacer con su mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos a\u00f1os me llamaron de una cl\u00ednica de Z\u00e1rate (por indicaci\u00f3n de unos residentes que hab\u00eda tenido unos 20 a\u00f1os atr\u00e1s) para crear all\u00ed una residencia destinada a un hospital de alta complejidad. Concurr\u00ed con muchos entusiasmo, pese a manejar 180 km entre ida y vuelta dos veces por semana, pero la pandemia termin\u00f3 por destruir el proyecto original, sin embargo, estoy muy contento de los colegas que form\u00e9, hoy muy bien ubicados y con quienes converso a menudo. Todas las semanas recibo WatsApps de disc\u00edpulos que viven en nuestro continente y en Europa; pese a que a algunos hace d\u00e9cadas que no veo, me enorgullece el que hayan hecho carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy contin\u00fao esperando que alguien me llame para una actividad hospitalaria o universitaria, quiz\u00e1 remedando el t\u00edtulo de mi primer libro de ensayo sociocultural, publicado en 2003 y presentado en la Sala Cort\u00e1zar de la Biblioteca Nacional: <em>\u201cLa Espera de la Esperanza\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este diciembre, un poco complejo en mi \u201cliberrimidad subjetiva cr\u00edptica\u201d (la frase es de un psiquiatra que internaba sus pacientes en la cl\u00ednica donde hice guardias), invit\u00e9 a mi consultorio para charlar a tres hermosas j\u00f3venes (por fuera y por dentro) de la generaci\u00f3n Z. Generaci\u00f3n a la que se le atribuye no pocos males de la \u00e9poca, pero doy fe que hay j\u00f3venes que son la ant\u00edtesis. Mer, Mechi y Justina, tres alumnas brillantes, y tengo el deseo que ellas como tantos otros j\u00f3venes logren dar un golpe de tim\u00f3n a la alienaci\u00f3n de este mundo. Espero que no les suceda lo de mi generaci\u00f3n (setentista), que no pudo cambiar el mundo por fallar en la estrategia: recurrir a la violencia. No hay que confundir las causas con las consecuencias, ni las reglas con las excepciones, necesitamos dialogar, abrir la mente, pensar con la propia cabeza, romper las barreras intergeneracionales (comenzando por escuchar a los j\u00f3venes), sobre todo en un pa\u00eds donde cada 20 horas se suicida un ni\u00f1o o un adolescente. No podemos desviar la mirada creyendo que no tenemos nada que ver con el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, como dec\u00eda Epicteto: <em>\u201cLa serenidad del esp\u00edritu se revela cuando eliges mantener la calma en medio del caos\u201d.<\/em> Convengamos que no es f\u00e1cil, ya que por momentos nos sentimos agotados, destruidos, pero a la ma\u00f1ana siguiente volvemos renovados a la lucha por la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos los creyentes les deseo Feliz Noche Buena y Feliz Navidad. A los no creyentes tambi\u00e9n les deseo mucha Felicidad. Y un reconocimiento a mi nuera, Pau, quien estoicamente sube los textos del Blog.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En derecho se habla de p\u00fablico y privado. Pues bien, yo hablo de \u201cvida p\u00fablica\u201d, \u201cvida privada\u201d, y \u201cvida \u00edntima\u201d &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=683\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=683"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":684,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683\/revisions\/684"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}