{"id":685,"date":"2025-12-29T19:51:50","date_gmt":"2025-12-29T19:51:50","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=685"},"modified":"2025-12-29T19:51:51","modified_gmt":"2025-12-29T19:51:51","slug":"con-tono-intimista","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=685","title":{"rendered":"CON  TONO INTIMISTA"},"content":{"rendered":"\n<p>Cre\u00ed que con la nota anterior clausuraba, en cierta medida, esa intimidad que si bien algunas amigas no me lo solicitaban expl\u00edcitamente, lo hac\u00edan con metamensajes\u2026 La vida \u00edntima del otro nos despierta la curiosidad y salpimienta la existencia. Y por cierto, la nota tuvo una repercusi\u00f3n en sus lectores que en verdad no esperaba.Alicia Losoviz luego de leerla, me habl\u00f3 de, \u201cla misteriosa esencia de mi Mismidad\u201d (aquello por lo cual soy lo que soy). Pero ahora se sumaron amigos, tambi\u00e9n les interesa a los de mi sexo. No soy sexista, tengo pacientes gays y lesbianas que me conf\u00edan sus intimidades de entre s\u00e1banas y,  les tengo afecto, pues, no soy quien para juzgarlos. Pienso que en la Edad Media habr\u00edan sido ejecutados,  \u00e9poca terrible y misteriosa, todav\u00eda la ciencia no logra descifrar la magia, la brujer\u00eda, los milagros. Adem\u00e1s de la veta cient\u00edfica profesional, tengo una veta human\u00edstica, por eso suelo decir que mi actividad personal es \u201cpontificia\u201d (constructora de puentes). A los m\u00e9dicos que tenemos una inclinaci\u00f3n literaria, filos\u00f3fica o art\u00edstica (otra vocaci\u00f3n m\u00e1s), en la profesi\u00f3n somos mal vistos por ciertos colegas, quienes sostienen que lo hacemos porque no nos gusta la medicina asistencial (tema para otra nota), cr\u00edtica que revela la incapacidad para explorar diferentes campos del conocimiento y establecer puentes. En \u00faltima instancia, el arte es una forma de escape.\u201cPinta tu aldea y pintar\u00e1s el mundo\u201d, dec\u00eda el conde Tolstoi, que junto con Kafka, son los dos grandes maestros que m\u00e1s influyeron sobre tantas generaciones de escritores, aunque, curiosamente, ninguno recibi\u00f3 el Nobel de Literatura. Yo siempre fui muy lector, especialmente de la buena literatura. El mayor desaf\u00edo es leer al autor que uno no prefiere o abordar una teor\u00eda con la que no se concuerda (suelo someterme a esa dura  prueba para entrenar la apertura mental). Desde joven advert\u00ed que somos capaces de plantearnos la inescrutabilidad, como ser, liberar pueblos de sus opresores para luego sojuzgarlos, recurrir al amor y promover el odio, usar la energ\u00eda nuclear para combatir enfermedades y destruir con ella pueblos enteros, y como alguien dijo, hacer m\u00fasica de c\u00e1mara y simult\u00e1neamente c\u00e1maras de gas\u2026 La vida se centra en los seres humanos y las relaciones vinculares humanas; el terreno en el que se articulan los encuentros y desencuentros; la conexi\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. En fin, los autores cl\u00e1sicos, con  gran poder de observaci\u00f3n se adelantaron,  vieron el problema, y lo expusieron con estilo (por eso son cl\u00e1sicos).Pero cuidado con la hermen\u00e9utica, no busco ubicarme a la altura de un pont\u00edfice, como nuestro Papa jesuita. A prop\u00f3sito, retornado de Europa, mientras finalizaba la carrera docente en la UNLP, me incorpor\u00e9 simult\u00e1neamente a la Universidad del Salvador en 1982 (Europa me abri\u00f3 la cabeza y dej\u00e9 atr\u00e1s ciertos prejuicios ideol\u00f3gicos), y lo hice en la Primera C\u00e1tedra de Medicina que sigue funcionando en el c\u00e9lebre Hospital Ramos Mej\u00eda (CABA), fundada por el Profesor Lucio Sanguinetti que todav\u00eda  asist\u00eda a las recorridas de sala (t\u00edo de mi amigo Florentino), y que dirig\u00eda el Profesor \u00c1ngel Centeno, tambi\u00e9n Secretario de Culto de La Naci\u00f3n durante los gobiernos de Frondizi y Menem, muy amigo del Cardenal Samor\u00e9. \u00c1ngel me present\u00f3 en nuestra primera reuni\u00f3n a Carlos Celso, con quien mantenemos una entra\u00f1able amistad y juntos continuamos dando clase a los alumnos en el Ramos. Yo solo pod\u00eda concurrir una ma\u00f1ana a la semana (una clase te\u00f3rica, seguida de una pr\u00e1ctica con pacientes en la sala, y otra clase te\u00f3rica), porque durante seis a\u00f1os viaj\u00e9 diariamente  a La Plata, donde ten\u00eda el puesto de broncoscopista, en el mismo hospital donde el Profesor Jos\u00e9 Mar\u00eda Mainetti, padre de Jos\u00e9 Alberto, considerado en el exterior como el mejor cirujano general que dio la Argentina, hizo m\u00e9dico a Favaloro, seg\u00fan  lo manifest\u00f3 p\u00fablicamente Ren\u00e9. Termin\u00e9 la carrera docente de cuatro a\u00f1os con la calificaci\u00f3n final de 10 puntos. Y recuerdo que Centeno un d\u00eda me dijo que yo no nunca le rechazaba ning\u00fan tema de clase (no sab\u00eda que mi amor propio me llevaba a exponer temas que no me mov\u00edan el amper\u00edmetro, pero  los preparaba con detenimiento).  En la USAL obtuve mi primer cargo de profesor auxiliar, luego en otras universidades fui profesor adjunto, asociado, titular en dos universidades, y ahora consulto. En fin, di clases de grado y postgrado regularmente creo que para m\u00e1s de media docena de universidades, estatales y privadas. Volviendo a Bergoglio, cuando lo designaron Papa, felicit\u00e9 a una monja que conoc\u00eda y me mir\u00f3 como si le hubiese faltado el respeto, entonces advert\u00ed que aqu\u00ed ten\u00eda su interna); al d\u00eda siguiente, mi amigo, el Profesor El\u00edas Hurtado Hoyo, me llam\u00f3 al Hospital Sirio Liban\u00e9s porque ten\u00eda en la AMA a periodistas que le reclamaban informaci\u00f3n, y sab\u00eda que a los 21 a\u00f1os, a poco de ingresar al seminario (muy pr\u00f3ximo al hospital) lo llevaron para realizarle una intervenci\u00f3n tor\u00e1cica que le salv\u00f3 la vida. Trat\u00e9 de averiguar si hab\u00eda alg\u00fan m\u00e9dico de esa \u00e9poca pero fue in\u00fatil, entonces ped\u00ed que me trajeran del archivo la historia cl\u00ednica, pero la humedad la hab\u00eda destruido,  recordaban solo los nombres de los dos cirujanos que lo operaron, y eso le inform\u00e9 a El\u00edas.A los 25 a\u00f1os fui secretario del Ateneo de Oratoria de Buenos Aires, pero al poco tiempo suspendimos las actividades porque en el pa\u00eds hab\u00eda \u201cestado de sitio\u201d. Asist\u00ed al taller de narrativa que daba anualmente Attilio Dabini en la SADE; all\u00ed conoc\u00ed a Miguel Vendramin, escritor y productor de TV, desde entonces mantenemos una amistad, y a Gloria Kehoe, talentosa joven que cuando escrib\u00eda dejaba boquiabierto al viejo escritor italiano. Gloria, con quien congeniamos al conocernos, sigue desaparecida&#8230; Ya en Madrid, asist\u00ed al curso anual de filosof\u00eda de la Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola, hice un curso de doctorado sobre antropolog\u00eda en la Universidad Complutense, y me prend\u00eda de cuanta actividad cultural pod\u00eda, m\u00e1s los viajes trimestrales por otros pa\u00edses. Mi madre sol\u00eda decirme que yo ten\u00eda \u201cun Dios aparte\u201d. Pues bien, en el Centro Gallego, instituci\u00f3n a la que ingres\u00e9 por concurso en 1985, asist\u00eda por la tarde, y ten\u00eda un servicio de internaci\u00f3n muy conflictivo, dividido en un sector atendido por la residencia y otro por m\u00e9dicos de staff (algo totalmente irracional, entre otras medidas que dispon\u00eda  la direcci\u00f3n). Eran decenas y decenas de camas en distintos pisos. Un d\u00eda, un m\u00e9dico de planta falt\u00f3, avis\u00f3 por tel\u00e9fono  y,  deliberadamente no me informaron. Terminada la tarea me fui a mi casa pensando que el servicio quedaba en orden. Al d\u00eda siguiente, la m\u00e9dica que ten\u00eda como jefa de los residentes, no bien llegu\u00e9, me dijo a boca de jarro: \u201cjefe, ayer lo reputee\u201d. Cuando ella se iba, observ\u00f3 que en un office se estaban riendo de lo que me suceder\u00eda al d\u00eda siguiente, cuando la direcci\u00f3n tomase conocimiento que el jefe de servicio se fue sin asistir a los 20 pacientes a cargo del m\u00e9dico faltante, pod\u00eda costarme el cargo, y si fallec\u00eda alguno, tendr\u00eda posiblemente una demanda penal y otra civil. La joven, que sin duda sab\u00eda lo que es la lealtad (por eso amo tanto a mis j\u00f3venes alumnos y disc\u00edpulos), tom\u00f3 la decisi\u00f3n de abortar  la maniobra, se fue al office, agarr\u00f3  las 20 historias cl\u00ednicas, y atendi\u00f3 a todos los pacientes hasta la noche, impidiendo as\u00ed  la artera maniobra. Por eso digo que soy casi herpet\u00f3logo (especialista en reptiles).Me viene a la memoria un paciente, nacionalista vasco hasta las entra\u00f1as, a quien asist\u00ed en una internaci\u00f3n, y a partir de all\u00ed, cada vez que consultaba a un colega por alguna de sus patolog\u00edas, me buscaba por los pasillos del Centro y me dec\u00eda: \u201cvengo a consultar a mi brujo\u201d. Necesitaba que yo estuviese de acuerdo con el diagn\u00f3stico y la prescripci\u00f3n indicados.  A mis alumnos siempre les digo que la clave en la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente est\u00e1 en la \u201cconfianza\u201d. Y en una oportunidad, al llegar  a la instituci\u00f3n, me aguardaba su esposa para llevarme a la habitaci\u00f3n donde hac\u00eda horas lo hab\u00edan ingresado, cuando lo vi qued\u00e9 sorprendido, pues, dos o tres meses atr\u00e1s le hab\u00edan detectado un c\u00e1ncer de cabeza de p\u00e1ncreas, y ahora estaba muy ict\u00e9rico, caqu\u00e9ctico, daba pena; nos saludamos como siempre, intercambiamos algunas bromas (\u00e9l sab\u00eda que mi abuelo materno era de Pamplona), y le dije que ir\u00eda a buscar a la m\u00e9dica que lo seguir\u00eda en la internaci\u00f3n; cuando a los pocos minutos regres\u00e9 ya hab\u00eda fallecido; su mujer cubri\u00f3 su cuerpo con una bandera del pa\u00eds vasco y me dijo: \u201c\u00e9l lo esper\u00f3 para despedirse\u201d.En esa \u00e9poca, a la ma\u00f1ana me desempe\u00f1aba en un hospital p\u00fablico de Vicente L\u00f3pez, el hospital de t\u00f3rax \u201cDr. Cetr\u00e1ngolo\u201d,  donde tambi\u00e9n conoc\u00ed no pocas maniobras de baja calidad moral. All\u00ed fui presidente del Comit\u00e9 de Docencia e Investigaci\u00f3n por dos per\u00edodos, jefe de consultorios externos, alcanc\u00e9 en el escalaf\u00f3n la categor\u00eda m\u00e1s alta  (m\u00e9dico de hospital), pero un d\u00eda me tendieron una trampa con la intenci\u00f3n de humillarme, y mi decisi\u00f3n caus\u00f3 sorpresa  (a pesar que necesitaba ese empleo), porque no dud\u00e9 en dar un portazo  renunciando (he dado varios portazos en mi vida). Los que me conocen saben que con mi dignidad no se juega, pero qu\u00e9 saben de dignidad los que se amparan en las sombras\u2026Tambi\u00e9n colaboraba con los alumnos de la UBA del hospital contiguo, el \u201cHospital Houssay\u201d. El profesor a cargo de esa c\u00e1tedra me certific\u00f3 la colaboraci\u00f3n e hice una presentaci\u00f3n ante la Facultad de la UBA, luego de consultar la Ley, ya que pod\u00eda pasar de \u201cDocente Autorizado\u201d de la UNLP a la UBA en la misma condici\u00f3n, me resultaba m\u00e1s c\u00f3modo (adem\u00e1s estaba claro que con el tiempo ir\u00eda por la titularidad de una c\u00e1tedra). El vice-decano me cit\u00f3 en la Biblioteca de la Facultad, me dijo que si bien la Ley habilitaba el traspaso entre universidades nacionales, el tr\u00e1mite era \u201cmuy dificultoso\u201d, que se analizar\u00eda y luego me llamar\u00edan, jam\u00e1s se comunicaron\u2026 Pasado unos a\u00f1os, en uno de mis per\u00edodos sin trabajo estable, me present\u00e9 a concurso de profesor en una universidad privada donde ahora \u00e9l era decano, \u00e9ramos cinco postulantes, y en el orden de m\u00e9ritos del concurso, me adjudicaron el \u00faltimo lugar (un colega amigo me dijo que el concurso ten\u00eda n\u00famero puesto).  Al dejar el Hospital Cetr\u00e1ngolo, con los a\u00f1os apareci\u00f3 la oportunidad de concursar por oposici\u00f3n p\u00fablica la jefatura del Hospital Israelita, en el aula magna y en presencia de todo el hospital. Cinco inscriptos deb\u00edamos presentar el curriculum vitae (tres pertenec\u00edan al staff del hospital) y exponer en el aula magna sobre un tema sorteado el d\u00eda anterior: EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica). Gan\u00e9 el concurso sin pertenecer a la instituci\u00f3n ni ser jud\u00edo. Mara, entre el p\u00fablico, al finalizar y mientras deliberaba el jurado, me anotici\u00f3  que ser\u00eda el ganador, e intuyo que inclin\u00f3 la balanza el jurado externo, jefe de cl\u00ednica del Hospital Argerich. En la gesti\u00f3n tuve gran apoyo del director, que lamentablemente dur\u00f3 solo seis meses por una movida de otro grupo de la colectividad, y a partir de entonces comenz\u00f3 la persecuci\u00f3n y la difamaci\u00f3n. All\u00ed tambi\u00e9n era profesor titular de la Universidad Bar-Ilan, confesional, dise\u00f1ada a semejanza de la de Israel (fue la \u00fanica universidad del pa\u00eds que se fundi\u00f3\u2026), y daba clases simult\u00e1neamente para la unidad hospitalaria de la UBA, pero nunca deje de concurrir semanalmente al Ramos por la USAL. Una fil\u00f3sofa amiga dec\u00eda que yo estaba en la encrucijada, me produc\u00eda mucha gracia. Confieso que cuando en las recorridas de las numerosas salas a mi cargo, encontraba alg\u00fan viejito con los n\u00fameros del campo de concentraci\u00f3n tatuados en la cara anterior del antebrazo, como si fuese un animal, me produc\u00eda un enojo vehemente. Recuerdo que  un lunes, no bien llegu\u00e9 al hospital, me esperaba el infect\u00f3logo para comunicarme que en mi servicio hab\u00eda 40 pacientes con un brote de salmonelosis, originado en la cocina del hospital (yo ya me ve\u00eda en la tapa de los diarios y abandonando la profesi\u00f3n). Sin embargo, r\u00e1pidamente organic\u00e9 piquetes de cuatro m\u00e9dicos para la atenci\u00f3n por sectores: uno de staff como coordinador, dos m\u00e9dicos residentes, y un m\u00e9dico concurrente, y les impuse la ley del silencio. Durante una semana casi no dorm\u00ed, al final, los 40 pacientes se hab\u00edan curado de la salmonelosis.M\u00e1s adelante gan\u00e9 el concurso abierto en el Hospital Sirio Liban\u00e9s para el cargo de jefe de departamento medicina interna. Unos meses antes hab\u00eda participado del concurso para la jefatura de cl\u00ednica del hospital quiz\u00e1 m\u00e1s marketinero del pa\u00eds, s\u00e9 que gan\u00e9, pues al d\u00eda siguiente me llam\u00f3 el director del hospital para decirme que mi inesperada participaci\u00f3n hab\u00eda prestigiado el concurso, pero que no me dar\u00edan el cargo, y se lo otorgaron a un jefe de secci\u00f3n con la cuarta parte de mis antecedentes (un colega local  me dijo que no pod\u00edan aceptar el riesgo de un jefe de afuera que pudiera cambiar las reglas de juego de los numerosos \u201ckioscos\u201d); recuerdo que un prestigioso colega coment\u00f3 que la instituci\u00f3n era buena en lo t\u00e9cnico, pero maniobraba como un banco\u2026. En otra oportunidad, me llam\u00f3 un alto funcionario de un ministerio para que aceptase amigablemente un tr\u00e1mite de un asunto personal, lo acept\u00e9, pero al salir, mientras aguardaba el colectivo, s\u00fabitamente me vino la idea de que me estaban traicionando (\u00a1una epifan\u00eda! dir\u00eda Diana Paris). En efecto, me hab\u00edan armado una causa con testigos falsos. Entonces busqu\u00e9 un abogado, que lo conoc\u00eda por mis actividades bio\u00e9ticas, pero de quien entonces no era amigo, y le coment\u00e9 que detr\u00e1s  hab\u00eda un entramado pol\u00edtico. \u00c9l me respondi\u00f3: no te preocupes, vos tambi\u00e9n ten\u00e9s apoyo pol\u00edtico, and\u00e1 a tu casa, recog\u00e9 a tus hijos, instalate por un mes en el departamento de tu t\u00eda para que no puedan notificarte, y yo me encargo del resto. Su exmujer con quien se llevaba muy bien era jueza, y \u00e9l era asesor de una figura muy importante del gobierno nacional, datos que yo desconoc\u00eda. Al cabo de unos d\u00edas, fue a hablar con el ministro del \u00e1rea (quien hab\u00eda o\u00eddo hablar de m\u00ed) y le dijo: \u201csi vos no solucionas esto, el doctor lo publicar\u00e1 en P\u00e1gina 12\u201d, donde entonces estaba Lanata (en una oportunidad me entrevist\u00f3 por la radio, muy profesional, al igual que Nelson Castro o Santos Biasati en TV). Exig\u00ed que el expediente quedase en aguas de borrajas, y que constase que quedaba  a salvo mi buen nombre y honor\u2026 Paralelamente, escrib\u00ed un informe, lo entregu\u00e9 a una amiga ya fallecida, para que lo guardase en su caja fuerte del banco por si me suced\u00eda alg\u00fan accidente\u2026Despu\u00e9s de 18 a\u00f1os a cargo del servicio de cl\u00ednica de internaci\u00f3n del Centro Gallego, el enviado de Espa\u00f1a, una suerte de gurka que respond\u00eda a una banda peninsular que pretend\u00eda gestionar econ\u00f3micamente todas las instituciones espa\u00f1olas de salud en Am\u00e9rica Latina (\u00bfuna vuelta a la colonia?), decidi\u00f3 despedirme, aduciendo que yo me hab\u00eda interpuesto en su camino. El telegrama dec\u00eda  por \u201creorganizaci\u00f3n del servicio\u201d, y lleg\u00f3 un s\u00e1bado por la tarde, p\u00faes, el d\u00eda anterior, varios jefes de servicio nos revelamos ante la informaci\u00f3n que pretend\u00eda cerrar las residencias m\u00e9dicas, incluso hab\u00eda ido al Ministerio de Salud de la Naci\u00f3n para averiguar si esa medida pod\u00eda traerle alguna consecuencia legal. Tiempo atr\u00e1s me hab\u00edan exigido que estuviese en la instituci\u00f3n ma\u00f1ana y tarde (full time), con lo cual pas\u00f3 a ser mi \u00fanico trabajo rentado. El lunes siguiente retir\u00e9 la indemnizaci\u00f3n, y con el dinero asegurado, escrib\u00ed una carta que  ning\u00fan peri\u00f3dico de aqu\u00ed public\u00f3. Hab\u00eda un diario de la colectividad gallega para el que hac\u00eda un tiempo hab\u00eda escrito algo y que circulaba por Latinoam\u00e9rica. Pens\u00e9 que no la publicar\u00eda, sin embargo, me tir\u00e9 el lance. Grande fue mi sorpresa cuando la nota apareci\u00f3 en el cuerpo principal y, el director puso de t\u00edtulo: \u201cEl Centro Gallego de Buenos Aires en su peor momento\u201d. Al llegar la edici\u00f3n aqu\u00ed, fue secuestrada, pero recib\u00ed un ejemplar, y un colega amigo me llam\u00f3 preocupado, me dijo si me daba cuenta de lo que hab\u00eda hecho, que este hombre pod\u00eda llevarme a los tribunales por difamaci\u00f3n, y le respond\u00ed que justamente eso es lo que buscaba, que nos vi\u00e9semos frente a frente en presencia de un juez, nunca sucedi\u00f3. Me contaron que a los pocos d\u00edas lo llamaron de Madrid para preguntarle qu\u00e9 estaba pasando en la instituci\u00f3n. A los nueve meses lo echaron y se volvi\u00f3 a Espa\u00f1a para seguir con sus tropel\u00edas. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, El Pa\u00eds  de Madrid, informaba de una manifestaci\u00f3n de mis colegas madrile\u00f1os por el intento de privatizaci\u00f3n de hospitales p\u00fablicos, donde aparec\u00eda su foto. Aqu\u00ed le dejo al Centro una deuda enorme, y la instituci\u00f3n dej\u00f3 de ser lo que un d\u00eda fue\u2026Este a\u00f1o, charlando en un congreso con un gerente de la industria farmac\u00e9utica, me dijo que le llamaba la atenci\u00f3n tantas jefaturas de diferentes hospitales (no le coment\u00e9 de otras tres muy breves en cl\u00ednicas privadas) y, le respond\u00ed que nunca me llev\u00e9 bien con la corrupci\u00f3n. No hace mucho, un colega, disc\u00edpulo, me dijo que deber\u00edan darme los t\u00edtulos de \u201cM\u00e9dico de los Hospitales\u201d y de \u201cProfesor de las Universidades\u201d. Para finalizar esta entrega, responder\u00e9 la pregunta que me hacen desde 1980  y los a\u00f1os aciagos que pas\u00e9. Volv\u00ed suspendiendo mi matr\u00edcula habilitante del Colegio de M\u00e9dicos de Madrid, soy  Doctor en Medicina por la UNLP pero tambi\u00e9n por la Universidad Complutense de Madrid, ya ten\u00eda un curriculum vitae internacional (entonces se valoraba el CV) e importantes contactos, en consecuencia, es f\u00e1cil suponer que el futuro era m\u00e1s que promisorio y, ante mi pa\u00eds que me rechazaba, lo l\u00f3gico hubiera sido irme,  sin embargo, mis dos  \u00fanicos hijos, que tuve con mi primera esposa (ya fallecida), no pod\u00edan salir legalmente del pa\u00eds,  y  la paternidad implica responsabilidad, adem\u00e1s de amor, por ellos no emigr\u00e9, caso contrario posiblemente hubiera llegado a ser jefe de servicio y catedr\u00e1tico en Par\u00eds, Roma o Londres\u2026 Es m\u00e1s, antes de retornar, estando en Marruecos, supe que necesitaban en la Universidad de Rabat (se hablaba franc\u00e9s) un profesor adjunto de medicina interna. Me dijeron que si era aceptado pod\u00eda ejercer y atender solo a la poblaci\u00f3n europea que all\u00ed viv\u00eda,  que los fines de semana tendr\u00eda la oportunidad de viajar a Par\u00eds para descansar, e incluso hacer mucho dinero como paso intermedio para la radicaci\u00f3n en Europa. En fin, pese a las fuertes tentaciones, tom\u00e9 la decisi\u00f3n correcta. Los seres amados pesan a la hora de las decisiones trascendentes, para m\u00ed  mucho m\u00e1s que los intereses y las pasiones. El problema es que la medicina es muy absorbente, como el arte, y crea dificultades  en la compaginaci\u00f3n de la vida familiar.A todos los que han tenido el estoicismo de leer esta nota, les agradezco cordialmente  la deferencia y les deseo: \u00a1Feliz A\u00f1o 2026!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cre\u00ed que con la nota anterior clausuraba, en cierta medida, esa intimidad que si bien algunas amigas no me lo &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=685\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-685","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":686,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/685\/revisions\/686"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}