{"id":691,"date":"2026-02-24T11:00:34","date_gmt":"2026-02-24T11:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=691"},"modified":"2026-02-24T11:00:35","modified_gmt":"2026-02-24T11:00:35","slug":"el-mundo-de-ayer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=691","title":{"rendered":"El mundo de ayer"},"content":{"rendered":"\n<p>Stefan Zweig, un escritor que con maestr\u00eda ejecut\u00f3 todas las notas musicales de la literatura, en <em>\u201cEl mundo de ayer\u201d<\/em>, libro autobiogr\u00e1fico que recomiendo leer, describe la Europa que conoci\u00f3 y vivi\u00f3, desde su Viena natal y su condici\u00f3n de jud\u00edo, que finalmente lo llev\u00f3 al exilio. \u00c9l fue un amante de la libertad, so\u00f1aba con una Europa sin fronteras, se opon\u00eda a los nacientes nacionalismos, a la guerra, y tuvo el honor de que su obra fuese prohibida por los gobiernos de Hitler y Mussolini. Pero lo interesante es c\u00f3mo describe la ambici\u00f3n expansionista y el clima belicista que iban surgiendo despu\u00e9s de varias d\u00e9cadas de pacifismo, el abuso de poder por parte de las personas y los Estados, que se asemeja mucho a la realidad que hoy se vive en el mundo. De all\u00ed la sensaci\u00f3n de que la historia se repite, eternamente, aunque cambien los actores.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno no puede permanecer imp\u00e1vido ante un panorama tan preocupante. La democracia no puede limitarse s\u00f3lo al voto. En efecto, se puede acusar por este estado de cosas, a los denominados por Giuliano da Empoli: \u201c<em>ingenieros del caos<\/em>\u201d, estoy de acuerdo, sin embargo, la gente no es totalmente inocente, sobre todo cuando alaba tiempos pasados que jam\u00e1s existieron, y termina d\u00e1ndole la oportunidad de gobernar a aquellos que nos plantan un caballo de Troya.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo la percepci\u00f3n de vivir en una sociedad que, si no es enga\u00f1ada, se deja enga\u00f1ar o incluso no tiene inconvenientes en autoenga\u00f1arse\u2026 Como si lo pasado no sirviese para protegerse y evitar la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando comenc\u00e9 a escribir este Blog, en el 2013, le solicit\u00e9 a Paula, mi nuera, que me hiciera el favor de subir los textos. No ten\u00eda mucha idea qu\u00e9 suceder\u00eda, pues, m\u00e1s all\u00e1 de aquellos que lo leen por ser anunciado en Facebook o en Google, tengo un <em>mailing<\/em> que fui armando con los a\u00f1os, en su mayor\u00eda gente ligada a distintas actividades culturales, muchos acad\u00e9micos de diferentes pa\u00edses, amigos, gente que no conozco pero que me sigue, y algunas instituciones. En fin, desde hac\u00eda tiempo buscaba un \u00e1mbito donde pudiese opinar sobre temas de inter\u00e9s general. Y confieso que la respuesta de los lectores fue muy estimulante. Ahora bien, si nadie me leyese no publicar\u00eda nada y seguir\u00eda escribiendo, porque en mi caso, se trata de una necesidad. Me remito a Ortega y Gasset cuando acerca de la vocaci\u00f3n, la defin\u00eda como una \u00edntima necesidad, no una simple afici\u00f3n o un entretenimiento. Lo mismo me sucede con la profesi\u00f3n o las otras actividades que he desarrollado desde muy joven. Entiendo lo que procura significar Byung-Chul Han cuando en \u201c<em>La sociedad del cansancio\u201d<\/em> se refiere a la autoexplotaci\u00f3n del individuo moderno para realizarse, no creo que sea mi caso. Adem\u00e1s, en el mundo, mucha gente tiene trabajos que no le agrada o incluso detesta; las necesidades econ\u00f3micas y de subsistencia se imponen, es comprensible.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed la tarea de asistir a pacientes cl\u00ednicamente complejos, el formar m\u00e9dicos con una visi\u00f3n integral de la profesi\u00f3n, pensar en profundidad ciertos temas existenciales y exponerlos por escrito o incluso dar conferencias ante un nutrido auditorio, siempre me produjo una \u00edntima satisfacci\u00f3n. No soy un improvisado, me prepar\u00e9 con esmero y entusiasmo desde mucho antes de ingresar a la Universidad. Y nunca lo tom\u00e9 como una carga, si como una responsabilidad. En varias oportunidades me han dicho que soy un rom\u00e1ntico, un idealista, un so\u00f1ador, y hasta han se\u00f1alado mi inclinaci\u00f3n por cierto quijotismo. Pues bien, es probable que tengan raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Me viene a la memoria que en mi juventud, cuando alg\u00fan hecho me ocasionaba un baj\u00f3n an\u00edmico, inmediatamente buscaba en mi biblioteca la obra completa de Almafuerte, para releer su poema <em>Piu Avanti<\/em>, que lo ten\u00eda con un se\u00f1alador: <em>\u201cNo te des por vencido, ni a\u00fan vencido, no te sientas esclavo, ni a\u00fan esclavo\u2026\u201d<\/em> Y, r\u00e1pidamente, hench\u00eda el pecho y daba vuelta la p\u00e1gina. Pedro Bonifacio Palacios, estuvo muy ligado a La Plata, y tuvo una existencia sumamente dif\u00edcil, pero sin duda fue un ejemplo de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de cada a\u00f1o, pero sobre todo los fines de a\u00f1o, recibo un sinn\u00famero de saludos de colegas que fueron mis alumnos o mis residentes, y lo curioso es que no solo han pasado a\u00f1os, sino d\u00e9cadas sin vernos, situaci\u00f3n que me reafirma en la convicci\u00f3n de haber realizado a conciencia la tarea, en una \u00e9poca donde cada vez pareciera que lo humano va perdiendo terreno.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>En estos d\u00edas, un exitoso colega extranjero que fue mi residente y que vive en el exterior me dec\u00eda: <em>\u201c<\/em><em>Y de verdad se lo digo con mucho cari\u00f1o: gran parte de lo que soy hoy como internista se lo debo a usted. Su forma de ense\u00f1ar, de razonar los casos y de exigirnos siempre un poco m\u00e1s me marc\u00f3 much\u00edsimo. Le estar\u00e9 siempre agradecido por todo lo que aprend\u00ed a su lado y por su ejemplo como m\u00e9dico\u201d. <\/em>Un colega argentino, que tambi\u00e9n fue mi residente en otro hospital de CABA y que vive a 90 km, me dec\u00eda: <em>\u201c<\/em><em>En estos d\u00edas me estuve acordando mucho de Ud. Les contaba an\u00e9cdotas a mis hijas de mis maestros del hospital. Me agarro un poquito de nostalgia, ser\u00e1 que me estoy poniendo grande, le mando un afectuoso saludo, que pase unas lindas fiestas, un abrazo grande\u201d.<\/em> En fin, son palabras que le dan sentido a la vida, que acarician el alma, pero confieso que nada es gratuito, lamentablemente todo tiene un costo y, generalmente corre por cuenta de los hijos y la compa\u00f1era\u2026 La remanida met\u00e1fora de la s\u00e1bana corta, que jam\u00e1s abandonan los economistas y pol\u00edticos en ejercicio, tambi\u00e9n nos llega a los m\u00e9dicos con \u201cconciencia moral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco le\u00eda una entrevista que le hicieron con motivo de cumplir 80 a\u00f1os al escritor ingl\u00e9s Juli\u00e1n Barnes, y dec\u00eda que la memoria est\u00e1 m\u00e1s cercana de la imaginaci\u00f3n que a una precisa recuperaci\u00f3n intelectual, all\u00ed residir\u00eda la paradoja, y a\u00f1ad\u00eda que en cada nueva versi\u00f3n uno sale mejor parado\u2026 Reconozco que siempre me ha preocupado ser objetivo, aunque ello implicase ir contra mis propios intereses o simpat\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se lee con fruici\u00f3n a los cl\u00e1sicos, uno se da cuenta que es muy poco lo que puede aportar a la literatura. A los grandes escritores del pasado los mantengo vivos, no me canso de citarlos, aunque a veces llegue a criticarlos por alg\u00fan traspi\u00e9 o situaci\u00f3n particular, nadie es perfecto, pero los encuentro tan actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que ata\u00f1e a los maestros de la profesi\u00f3n, los evoco a menudo, y si bien es cierto que la medicina desde entonces cambi\u00f3 mucho, que \u201cahora la medicina es otra\u201d seg\u00fan algunos, sin embargo, la mirada que ellos tuvieron perdura, y trasciende a trav\u00e9s del tiempo por medio de quienes tuvimos el honor de ser sus disc\u00edpulos. En efecto, tengo la gran ventaja de conocer lo viejo y de haber incorporado lo nuevo, por eso cuando desarrollo un tema de actualidad, metodol\u00f3gicamente procuro llegar a sus or\u00edgenes, para que ese abordaje facilite la comprensi\u00f3n de la cuesti\u00f3n vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas maneras, me rebelo al ocio forzoso que algunos intentaron imponerme, por alguna raz\u00f3n no verbalizada con honestidad. Es curioso, parecer\u00eda que a cierta altura de la vida, aun cuando uno puede seguir dando mucho a los dem\u00e1s, la sociedad, el sistema o lo que fuere, lo obliga a retirarse, sin embargo, algunos desobedecemos.<\/p>\n\n\n\n<p>En varias oportunidades me han preguntado si contin\u00fao ejerciendo la profesi\u00f3n debido a que estoy jubilado, y siempre respondo que en realidad me jubilaron\u2026 Carezco del privilegio de otros (absolutamente prescindibles para el tejido social), que se jubilan cuando les da la gana y adem\u00e1s con un estipendio que es ofensivo para la gran mayor\u00eda de los jubilados, pero en la Argentina, las cosas son as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como \u201cel hombre que est\u00e1 solo y espera\u201d, para usar la frase de Scalabrini Ortiz, aguardo a que me llamen de alg\u00fan hospital, de una universidad, de alguna instituci\u00f3n cultural o humanitaria, porque todav\u00eda mantengo el sentimiento de estar vivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Stefan Zweig, un escritor que con maestr\u00eda ejecut\u00f3 todas las notas musicales de la literatura, en \u201cEl mundo de ayer\u201d, &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=691\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-691","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=691"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/691\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":692,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/691\/revisions\/692"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}