{"id":81,"date":"2014-08-25T15:47:11","date_gmt":"2014-08-25T15:47:11","guid":{"rendered":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=81"},"modified":"2014-08-25T15:47:11","modified_gmt":"2014-08-25T15:47:11","slug":"un-pasado-de-terror-un-futuro-incierto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=81","title":{"rendered":"Un pasado de terror, un futuro incierto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En mi ni\u00f1ez pude ver en las principales avenidas de la ciudad los tanques del ej\u00e9rcito movilizados para tomar posiciones estrat\u00e9gicas, las tropas que copaban los edificios p\u00fablicos, las radios y la televisi\u00f3n, los vuelos rasantes e intimidatorios de los aviones de la aeron\u00e1utica y de la marina, cuando no dejaban caer alguna bomba, ametrallaban un cuartel o tambi\u00e9n un objetivo civil, y los barcos de guerra apostados en el puerto con sus ca\u00f1ones apuntando a la destiler\u00eda listos para abrir fuego, mientras las emisoras pasaban marchas militares interrumpidas cada tanto por la lectura de alg\u00fan bando militar. Tambi\u00e9n vi en la calle a grupos de civiles que se embanderaban con uno u otro bando. Todas esas im\u00e1genes, pese a mi corta edad, las tengo n\u00edtidas en la memoria como si hubiesen ocurrido ayer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros militares jam\u00e1s estuvieron unidos o detr\u00e1s de un objetivo com\u00fan, ni siquiera cuando fue la <em>Guerra de Malvinas<\/em>. En no pocas oportunidades hab\u00eda que lamentar muertes, sobre todo de soldados \u2013los colimbas-, pero tambi\u00e9n de civiles, muy raramente de alg\u00fan oficial de alta graduaci\u00f3n. La escasa informaci\u00f3n era monopolizada por los militares y la gente aguardaba temerosa en sus casas la definici\u00f3n del conflicto. Lo curioso es que los bandos enfrentados dec\u00edan defender la patria, algo que a mi escasa edad no alcanzaba comprender, ya que si ambos defend\u00edan lo mismo porqu\u00e9 no se pon\u00edan de acuerdo. A partir de los 70 comenc\u00e9 a darme cuenta de la visi\u00f3n y la metodolog\u00eda que utiliza el sistema de poder pr\u00e1cticamente en todas partes, con una \u00f3ptica reduccionista y perversa, una tesitura antin\u00f3mica que obliga a que uno se declare a favor o en contra, clausurando as\u00ed cualquier otra opci\u00f3n. En fin, una pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n en el pensar y en el actuar, donde no hay lugar para ning\u00fan tipo de alternativa. Y en el caso de que no haya enemigos a la vista, habr\u00e1 que crearlos porque la figura del enemigo resulta imprescindible. La visi\u00f3n maniquea amigo-enemigo, exige que uno acepte las consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corr\u00eda el a\u00f1o 1976 y los atentados, la represi\u00f3n, los desaparecidos, las listas negras, las persecuciones ideol\u00f3gicas, el miedo a expresarse, la quema de libros, las ejecuciones de uno y otro bando, todo ello hab\u00eda generado en la Argentina un clima social que resultaba irrespirable. Yo viv\u00eda en La Plata, ciudad donde nac\u00ed, ciudad de cu\u00f1o universitario y tambi\u00e9n de empleados p\u00fablicos, donde adem\u00e1s de una clase media significativa exist\u00eda un importante epicentro subversivo. Muchos procuraban huir, generalmente a pa\u00edses europeos, otros se escond\u00edan bajo tierra como si fuesen topos. Me animar\u00eda a decir que la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n daba muestras de una r\u00e1pida adaptaci\u00f3n a las nuevas circunstancias, demostrando en la pr\u00e1ctica que el darwinismo social estaba vigente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los subversivos apelaban al terror, el Estado los combat\u00eda infundiendo m\u00e1s terror, porque aduc\u00eda que estaban en peligro los valores del occidente cristiano. La propaganda oficial, que remedaba a la implementada por Goebbel, sosten\u00eda que los argentinos \u00e9ramos \u201cderechos y humanos\u201d. Es curioso como ciertas frases calman la ansiedad, tranquilizan las conciencias, al extremo de excusarnos de los actos m\u00e1s aberrantes e infames. En efecto, esos esl\u00f3ganes serv\u00edan para justificar cualquier atrocidad que se cometiese desde el poder, y sus mentores aduc\u00edan que todo estaba permitido si hab\u00eda que defender la familia, la patria, la religi\u00f3n. Pero estimo necesario poner las cosas en su lugar, porque el terrorismo de Estado comenz\u00f3 con el golpe de Ongan\u00eda y finaliz\u00f3 con la llegada de Alfons\u00edn al poder. Durante esos 17 a\u00f1os, los gobiernos de Campora, Lastiri, Per\u00f3n, Isabel, tambi\u00e9n fomentaron el terrorismo y hubo claras violaciones a los Derechos Humanos, llegando a la cresta de la ola con Videla y sus c\u00f3mplices. En los 70 los militares apelando a recursos abyectos defend\u00edan la existencia del Estado frente a una guerrilla que pretend\u00eda disolverlo. Creo que esto fue lo que hizo que gran parte de la poblaci\u00f3n aceptara a los militares, aunque no lo manifestase abiertamente. Tengamos presente que cuando en 1973 Campora lleg\u00f3 al poder, las organizaciones guerrilleras no se disolvieron ni se desarmaron como era de esperar, ya que persegu\u00edan otro objetivo. En efecto, esas organizaciones quer\u00edan otro Estado y otra Constituci\u00f3n. No dudo que en sus filas hab\u00eda muchos j\u00f3venes idealistas (algunos concurr\u00edan a mi Universidad), gente rescatable, pero s\u00ed dudo de la honestidad de las c\u00fapulas que fueron responsables de no pocos cr\u00edmenes y que se han refugiado en un silencio muy llamativo, adem\u00e1s de no haber tenido que comparecer ante la justicia. Bertold Brecht sol\u00eda decir que quien conoce la verdad y la llama mentira no es m\u00e1s que un criminal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los militares segu\u00edan el ejemplo de los partidos pol\u00edticos tradicionales, pues, una vez en el gobierno se consideraban habilitados para repartir cargos y funciones a diestra y siniestra, porque en la Argentina la administraci\u00f3n p\u00fablica fue, ha sido y es para los amigos del poder, ese es un bot\u00edn de guerra que no se comparte. Ni hablar de los negociados que hicieron en provecho propio y de la deuda externa que incrementaron escandalosamente y que todav\u00eda seguimos pagando. Recuerdo que oficiales de alta graduaci\u00f3n dotados de un temerario sentido de la improvisaci\u00f3n se hac\u00edan cargo de los ministerios, y suboficiales retirados pasaban a desempe\u00f1arse como directores de reparticiones o asum\u00edan la conducci\u00f3n de organismos t\u00e9cnicos del Estado, desempe\u00f1\u00e1ndose como lo har\u00edan en un cuartel o tal vez en un club de amigos. Claro que no faltaban los civiles de confianza, a menudo con mayor instrucci\u00f3n e importantes relaciones, que colaboraban activamente y que en consecuencia gozaban de ciertas prebendas. Los militares jam\u00e1s estuvieron solos. Esos civiles que sol\u00edan golpear las puertas de los cuarteles, como manifestaban los jefes castrenses, proclamaban estar consustanciados con el ideario de turno, y a menudo fueron el elenco estable de otros gobiernos de facto, e incluso reaparecieron con la democracia asumiendo cargos de importancia en la administraci\u00f3n p\u00fablica. Hab\u00eda intelectuales que dec\u00edan acudir al llamado de la Patria y declaraban no buscar beneficio personal alguno, porque se trataba de una cuesti\u00f3n de principios y era necesario moralizar la Naci\u00f3n, frase que vengo oyendo desde que era chico. Entre estos colaboracionistas \u2013de alguna manera hay que llamarlos-, hab\u00eda periodistas, fil\u00f3sofos, escritores, estudiosos de la realidad social, acad\u00e9micos, profesionales de distintas ramas, y no faltaban los hombres santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reuniones, los actos educativos, art\u00edsticos o de lo que fueren, eran celosamente vigilados, como en todo r\u00e9gimen represivo. Los censores viv\u00edan su primavera y los intelectuales eran muy cuidadosos con sus escritos y declaraciones p\u00fablicas. Toda manifestaci\u00f3n cultural era rigurosamente escrutada. Cuando los grupos de tarea ingresaban a un domicilio, adem\u00e1s de buscar armas, iban directo a la biblioteca para detectar literatura subversiva, ya que el \u201cdelito ideol\u00f3gico\u201d estaba en plena vigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>task force<\/em> del Proceso militar argentino, al igual que la de los otros gobiernos militares de Latinoam\u00e9rica, ten\u00eda la bendici\u00f3n del Departamento de Estado, que simulaba no aceptar ninguna transgresi\u00f3n a los Derechos Humanos, cuya patente reclamaba en los foros internacionales. Entonces viv\u00edamos la <em>Guerra Fr\u00eda<\/em> y el objetivo era que los comunistas fuesen exterminados o al menos que no aparecieran en el patio trasero. Esto gener\u00f3 un clima de paranoia persecutoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace tres o cuatro a\u00f1os en un debate pol\u00edtico de la TV por cable, dos legisladores de la ciudad discut\u00edan no recuerdo de qu\u00e9 tema, pero en un momento la discusi\u00f3n se encresp\u00f3 y uno dijo: \u00a1vos sos un bolche!, y el otro le respondi\u00f3, \u00a1vos sos un facho! (\u2026)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos d\u00edas, el taxista que me trajo hasta mi casa sorteando estoicamente cortes de calles y protestas sociales, modalidad que se ha vuelto cotidiana y que perjudica a quienes deben trabajar, estudiar, realizar un tr\u00e1mite o cumplir con otra actividad, al despedirse, frunciendo el ce\u00f1o y meneando la cabeza me dijo: esto no suced\u00eda en \u00e9poca de los militares, es necesario que vuelvan (\u2026)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mi ni\u00f1ez pude ver en las principales avenidas de la ciudad los tanques del ej\u00e9rcito movilizados para tomar posiciones &hellip;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/?p=81\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-81","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=81"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions\/82"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/robertocataldi.com.ar\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}