• Nota biográfica de Roberto Miguel Cataldi Amatriain

Conflictos, Intereses & Armonías

~ Blog sobre Crítica Cultural / por Roberto M. Cataldi Amatriain

Conflictos, Intereses & Armonías

Archivos mensuales: julio 2019

Nuestra cultura discurre entre Prometeo y Dionisio

24 miércoles Jul 2019

Posted by Roberto Cataldi in Todos los artículos

≈ Deja un comentario

La Modernidad transcurre entre el Siglo XVIII y la segunda mitad del Siglo XX, concretamente la década del 60. En aquella época se instalaron las teorías de la emancipación, el universalismo, las leyes humanas, en fin, la filosofía del Iluminismo. La perspectiva moderna ha desarrollado la visión de Prometeo, aquel Titán provocador de los dioses, protector y benefactor de la civilización humana a través del progreso, la fe en el porvenir, la razón, el individualismo. La actitud crítica fue, ha sido  y es un instrumento epistemológico muy necesario, pero como sostiene Michel Maffesoli, hoy lo que impera es la perspectiva dionisíaca, pues Dionisio, dios de la fertilidad y el vino (Baco era su equivalente romano) es el cuerpo, los megaeventos musicales y deportivos, entre otros actos masivos de la “cultura del espectáculo”. De allí que nuestra cultura transcurra entre Prometeo y Dionisio. Maffesoli señala que hay que desconfiar de lo que se califica como frívolo, ya que muchas veces la profundidad se esconde debajo de la piel. En la calle uno se cruza con individuos que tienen sus cuerpos tatuados, el cabello teñido de rabiosos colores, donde no faltan las actitudes  histriónicas, así como un desborde corporal logrado por los fierros y los esteroides, cuando no cincelado por la cirugía, y es inevitable preguntarse qué hay debajo de esas manifestaciones a flor de piel. No cabe duda que muchos de estos signos, que son de reconocimiento, permiten la creación de las llamadas “tribus urbanas”, donde naturalmente existe cierta comunión.

El progreso ha sido la principal meta de la Modernidad y, al mismo tiempo uno de los grandes mitos, al extremo que nada ni nadie puede oponerse a su curso avasallante y ascendente. Los avances científicos y tecnológicos del siglo pasado así como los del presente, nos llenan de satisfacción. Estos avances lograron superar el progreso de los últimos milenios, e incluso se superó a la ciencia ficción. Claro que si bien es cierto que se hallaron soluciones a muchos problemas vitales del hombre, surgieron otros, algunos inéditos, así como dilemas y problemas insolubles. Un avance en el conocimiento y en la praxis que no se corresponde con el progreso del hombre en su condición de ser humano. Están los que minimizan esta crítica por medio de declaraciones, documentos y manifiestos que apuntarían a dignificar la trayectoria del ser humano y que elevarían axiológicamente a la familia y la sociedad. Expresiones a menudo estentóreas, que no tienen un correlato en la vida cotidiana, ya que no son tenidos en cuenta por los individuos ni por los grupos humanos ni por las instituciones. ¿Acaso hoy no seguimos discutiendo sobre temas álgidos que hacen a las relaciones interpersonales y que ya estaban presentes antes de nuestra era en el Asia Menor? Ni siquiera hemos podido abordar con dignidad los problemas actuales de tantos millones de migrantes, de excluidos y de pobres dispersos por el planeta. Académicos y expertos se expidieron en todas las épocas acerca de la posible solución de los problemas humanos fundamentales, pero de muy poco ha servido el enjundioso cuerpo doctrinario que elaboraron y que da testimonio de una civilización letrada. Es cierto que podemos ufanarnos del gran trabajo intelectual, de la buena voluntad de muchos estudiosos y pensadores que, no sin cierta visión utópica, dedicaron buena parte de sus vidas para dejarnos este legado. Lo que sucede es que el alma del hombre no cambió, pues, cobija las mismas pasiones que revelan la tragedia griega o  los personajes del teatro de Shakespeare.

En algunos gobernantes actuales no faltan las imposturas propias de los faraones, los emperadores y los zares, tampoco las intrigas palaciegas que funcionan como en la Grecia de Pericles o la Roma de los césares. Lo curioso es que las clases dirigentes influyen sobre las masas con argumentos que no son ajenos a la Edad Media.

En la época de las estadísticas, cualquier aseveración rigurosa que se pretenda formular exige la constatación estadística. Y se procura medir todo fenómeno, asignándole un número, una cifra, un porciento. En fin, cuando las estadísticas están bien hechas y no se las manipula, en el ámbito social muestran realidades  muy preocupantes.

En la antigua Roma ningún general podía entrar a la ciudad con sus tropas en armas. El límite del desarme era el corto río Rubicón. Pero el 11 de enero del año 49 a.C. Julio César llegó al borde del río con una poderosa legión, había tomado la decisión de atacar la elite gobernante y transformar Roma. Dicen que se detuvo frente al río hasta el amanecer, seguramente aprovechó para meditar, sabía que cruzarlo no tenía vuelta atrás, ni para él ni para la civilización romana. Estaba frente a un dilema y, en ese momento pronunció su célebre frase: “la suerte está echada”. En realidad, los hitos fundacionales de la historia universal siempre tienen un Rubicón.

Max Gallo, quien fuera vocero de François  Mitterand, dice que la ambición, el poder y la guerra no cambiaron mucho desde la Roma imperial. César sería el modelo a seguir de todos los políticos, ya que según Gallo él inventó la política, la propaganda, la puesta en escena y el dominio de la opinión pública. César logró su gloria con la conquista de las Galias (territorio que hoy pertenece a varios países de Europa), una guerra inventada por él, ya que le faltaba una gran campaña militar no sólo para demostrar la fuerza de su ejército sino también para imponerse a la opinión pública como el indiscutido vencedor.

Napoleón es el modelo ejemplar de emperador, pero escribe su historia en otra época. La guerra es fundamental en la política imperial, sin ella no se puede preservar el poder. En Irak  las armas de destrucción masiva nunca se hallaron, tampoco se comprobaron vínculos con el terrorismo internacional, pero la invasión era necesaria para Bush, Blair, Aznar y sus socios, y pese al daño irreparable que cometieron, tienen el cinismo de negarlo manifestando que no se equivocaron y que perseguían una causa humanitaria.

En la actual Washington, como en la antigua Roma o en la Francia de Napoleón Bonaparte, el poder necesitó del relato que justifique lo injustificable.  Hoy varias potencias emergen con fuerza y discuten con los Estados Unidos al extremo que  la modificación de la cartografía del poder permite hablar de un mundo multipolar, algo que los habitantes del país del norte no suelen digerir o  prefieren ignorar como una forma de negar su existencia. Sin embargo, la decadencia y la desaparición de los imperios es una constante, inexorable, tarde o temprano se produce. También la búsqueda de un conflicto progresivo e inmanejable por cuestiones religiosas siempre está presente en algunas mentes afiebradas. La defensa de la fe es la excusa para ocultar ambiciones de poder o apropiarse de bienes ajenos. Se combate al infiel y se procura eliminarlo de la faz de la tierra. El estamento político y el militar se asocian a la religión oficial con el fin de acrecentar y retener el poder. Una asociación tripartita que impone su voluntad y goza de privilegios escandalosos. Las Cruzadas fueron un ejemplo patético, hoy lo es el califato o Estado Islámico, entre otros casos emblemáticos.

Guy Debord habló de la “sociedad del espectáculo”, ya que uno es lo que se ve. La subjetividad contemporánea necesita de manera desesperada la mirada del otro. Dicen que al haber cambiado la subjetividad, la cultura letrada terminó por pertenecer a otra época. Los intereses del siglo pasado son muy diferentes de los actuales, el contexto también, al extremo que aquella cultura sería incompatible con el mundo actual o quizá con el progreso que otrora protegía Prometeo. Tal vez estemos viviendo una época de transición y nos situemos en el límite entre dos mundos. El mundo analógico y tradicional que contiene toda la historia universal, y el mundo digital que comenzamos a registrar en las postrimerías del siglo pasado y que pretendería hacer borrón y cuenta nueva. Pero cuidado, es una percepción inducida por el marketing y totalmente falsa. La información y comunicación actuales son turbulentas, están orquestadas, y nos han inducido a que seamos dependientes de Internet que no es más que un  sistema de algoritmos (algunos estúpidos). El celular es una computadora, a través del cual nos pueden rastrear y espiar. Nosotros usamos Google, que es la Internet estadounidense y que se presta a no pocas manipulaciones, la otra Internet es la china, cuya “manera de manipular” rechazamos, yo diría por idiosincrasia. Los defensores del control total, léase gobiernos y grandes empresas, sostienen que si uno está limpio y no tiene nada que ocultar no debería preocuparse porque lo vigilen. Es una falacia, porque hay intimidades y secretos que uno no está dispuesto a revelar, incluso porque producen vergüenza. Lo que cada individuo hace en su habitación o en el cuarto de baño es muy íntimo, también lo es el trato con su pareja, la charla confidencial con un amigo o incluso la relación con el médico. La intimidad es recóndita y debería ser protegida con siete llaves. El autor de  “La insoportable levedad del ser”, el checo Milan Kundera, dice que, “La persona que pierde su intimidad lo pierde todo. Y la persona que se priva de ella voluntariamente, es un monstruo”.

Buscar artìculos

Artículos Recientes

  • El darse cuenta
  • El mundo de ayer
  • Hurgando en la memoria
  • CON TONO INTIMISTA
  • UNA CIERTA INTIMIDAD

Últimos comentarios

  • María en Si mi verdad valiera tu mentira
  • Laura en La riqueza: entre la virtud y el vicio.
  • Jorge Eduardo Dimov en Saliendo de la cuarentena con discusiones decimonónicas y esperando la vacuna
  • Amanda en ¿Democracia o voluntad tutelada?
  • Christian de Paul de Barchifontaine en Las luces y las sombras en el arte y el sexo

Archivo

  • marzo 2026
  • febrero 2026
  • enero 2026
  • diciembre 2025
  • noviembre 2025
  • septiembre 2025
  • junio 2025
  • mayo 2025
  • abril 2025
  • marzo 2025
  • febrero 2025
  • enero 2025
  • diciembre 2024
  • noviembre 2024
  • agosto 2024
  • junio 2024
  • abril 2024
  • marzo 2024
  • febrero 2024
  • enero 2024
  • diciembre 2023
  • octubre 2023
  • septiembre 2023
  • agosto 2023
  • julio 2023
  • junio 2023
  • mayo 2023
  • abril 2023
  • marzo 2023
  • febrero 2023
  • noviembre 2022
  • octubre 2022
  • septiembre 2022
  • agosto 2022
  • julio 2022
  • junio 2022
  • mayo 2022
  • abril 2022
  • marzo 2022
  • febrero 2022
  • enero 2022
  • diciembre 2021
  • noviembre 2021
  • octubre 2021
  • septiembre 2021
  • agosto 2021
  • julio 2021
  • junio 2021
  • mayo 2021
  • abril 2021
  • marzo 2021
  • febrero 2021
  • enero 2021
  • diciembre 2020
  • noviembre 2020
  • octubre 2020
  • septiembre 2020
  • agosto 2020
  • julio 2020
  • junio 2020
  • mayo 2020
  • abril 2020
  • marzo 2020
  • enero 2020
  • diciembre 2019
  • noviembre 2019
  • octubre 2019
  • septiembre 2019
  • agosto 2019
  • julio 2019
  • junio 2019
  • mayo 2019
  • enero 2019
  • diciembre 2018
  • noviembre 2018
  • octubre 2018
  • septiembre 2018
  • agosto 2018
  • julio 2018
  • junio 2018
  • mayo 2018
  • abril 2018
  • marzo 2018
  • febrero 2018
  • enero 2018
  • diciembre 2017
  • noviembre 2017
  • octubre 2017
  • septiembre 2017
  • agosto 2017
  • julio 2017
  • junio 2017
  • mayo 2017
  • abril 2017
  • marzo 2017
  • enero 2017
  • diciembre 2016
  • noviembre 2016
  • octubre 2016
  • septiembre 2016
  • agosto 2016
  • julio 2016
  • junio 2016
  • mayo 2016
  • abril 2016
  • febrero 2016
  • diciembre 2015
  • octubre 2015
  • agosto 2015
  • junio 2015
  • diciembre 2014
  • octubre 2014
  • agosto 2014
  • junio 2014
  • mayo 2014
  • marzo 2014
  • enero 2014
  • diciembre 2013
  • octubre 2013
  • septiembre 2013
  • agosto 2013

Categorías

  • Todos los artículos
julio 2019
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  
« Jun   Ago »

Proudly powered by WordPress Tema: Chateau por Ignacio Ricci.